martes, 31 de marzo de 2009

Esperar

Si, en algún momento uno sabe, tiene la conciencia de que es uno más, nada de lo que digan o hagan puede hacer que uno se sienta bien, o como en definitiva estaba antes de, cuando la conciencia pesaba menos, cuando el malestar estaba adelante de los ojos y no dentro de ellos, cuando cada vuelta a la pista era una nueva marca, otra meta...

A la final se da uno cuenta que ya no corre, que esta gateando de nuevo porque los pies pesan, porque las alas se marchitaron y el cielo de acá abajo es una mezcla de metano y smog, los humos pesados de los sueños quemados y el gas de la mierda de entre el camino.

Se hace uno a un lado y piensa que un día mejorará, lo cierto y peor de todo es que así es...

Ese optimismo es la cumbre de lo pesimista, el final de lo conciente, el apogeo de la razón.

Es como si al quitarse la venda se diera cuenta uno que lo mejor es conservarla, guarecerse uno del ambiente que quema mas que la luz que ya no tiene, que ya no usa, porque todo se desecha sin haberle sacado real provecho, porque cada cosa tiene tanto sentido como el par de moscas que siempre buscando lo sucio o lo ruin, que ni todo el jabón nos quita.

No queda mas que entonar himnos y plegarias, para mirar si se es capaz de sacar del letargo a los dioses que nos trataron de vender su imagen omnímoda, prevalente, superior; Cuando a la final descubrimos que son hilos de desdén sosteniendo apariencias lastimeras, de padres despojados del verdadero amor de hijos, ávidos de castigo y sedientos de adoración pero poco llevados al verdadero sentido de dar...

Solo resta de nuevo, esperar.


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Listening to: Simply Red - Fairground
via FoxyTunes