domingo, 24 de diciembre de 2017

Maldita navidad

Cada año esta "fiesta" es más perversa, inicia más temprano y erosiona más mi paciencia. Se comporta de la peor manera posible conmigo y me hace sentir que nada ha cambiado, que aún sigo siendo aquel infante con fastidio de que para poder estrenar una nueva pieza de ropa, luego de varios meses, tuviera que aguantar un espectáculo complejo, una tragicomedia amenizada por el alcohol y las malas decisiones. Compartir con alegría, compartir en familia para evitar los problemas, hacer buena cara y evitar cuestionar cualquier cosa.

Pero esto no es nuevo para mí, ya lo decía desde 2007:

Todo esto de las fiestas, no se ustedes, pero a mi no me gusta; es el colmo de la hipocresía. Una que nos enseñan desde pequeños, cuando tenemos que portarnos bien para que nos compren el muñeco de moda o la muñeca, o el juguete en todo caso que nos han vendido todo el tiempo en la tv. Todo eso para que después le salgan a uno con poco mas que un par de medias y un juguete parecido pero no igual al querido. Así las cosas, queda claro que lo que hacemos "bien", es solo una excusa para poder recibir a cambio algo; es el colmo del mercantilismo en donde tenemos que poner un poco de guirnaldas, moños, el árbol, que el pesebre y otro montón de cosas, que si no compraramos, a lo mejor podríamos pasar unas mejores fiestas; Celebrando con un muñeco de una construcción progresiva de un imaginario mercantil y gringo, algo que no nos pertenece, en donde se corresponde con una blanca navidad; cuando no hay nieve en el trópico, y reitero como lo leí por ahí de un señor ::W::; el granizo NO es nieve. Entonces, ¿que nos queda?, unas fiestas que son la excusa para gastarse un poco de plata y que al menos en mi caso es salir de la rutina para entrar en algo peor, en una etapa en que algunas personas siempre se encargan de deprimirme y de dejarme en la peor de las condiciones por el hecho de que para ellos las navidades son una época hermosa y alegre y claro, la alegría debe ser lograda a partir de la miseria y la tristeza de otros; así es; Simple. Por eso yo los invito a compartir distinto, a acercarse a los suyos todo el maldito año y no solo al final con la excusa del regalo, a comer delicioso y en familia siempre que se pueda, a dar y a esperar un abrazo siempre y no porque estamos contaminados del espíritu festivo del viejo barrigón de mejillas coloradas.

Vivan a su modo y hagan las cosas porque se les da la gana y no porque las fechas asi lo ordenan o simplemente es "cool" o esta "in"; La moda ya nos tiene lo suficientemente jodidos; Mas bien, descansen; yo, estoy pensando seriamente en pasar esas fechas, Solo.

Y volví a ser grave para 2009:


Y si, históricamente estas fiestas (con esto me refiero a la navidad, ni más ni menos) me deprimen, me molestan; esto por muchas razones, tanto por la anestesia personal de cada cual, ejemplarizado creo yo en especial por la alegría extraña que emana de las personas quienes ayudados por los medios creen esta una época especial y llena de cosas para compartir y en el cual la regla por defecto es la felicidad (cosa que no puede estar más lejana de la verdad).
Pues bien, yo creo que lo natural en las personas usualmente es la miseria, otra cosa es que podamos llenarnos de motivos para sonreír y eso contribuya a sacarnos la sonrisa del diario, esa dosis de tranquilidad y relativa alegría necesaria para pasar cada día, para algunos cosas tan simples como el café, para otros complicados hechos y consecuencias que más tienen que ver con sus intrincadas frustraciones que con lo simple que puede resultar estar bien. Cada cual se siente bien a su manera o disfraza su miseria para que los demás vean ese disfraz de felicidad, y en este mundo en donde ser feliz es resultado de tener éxito, pues es muy bueno mostrar nuestros logros, y más si por alguna razón nuestros dientes colaboran.
Pues bien, es normal de una u otra manera, pero se vuelve tan común, tan cotidiano en estas fechas, que de alguna forma resulta ridícula; se encuentra sustentada en cada esquina con algo postizo, con un adorno altamente contaminante, con un sentido alienado de lo que es una celebración, traducida en la irresponsable forma de hacer las cosas, como el ejemplo de la energía eléctrica usada en las lucecitas, desperdiciándola, sin importar tantos problemas ecológicos, ambientales, que podrían mitigarse si se decidiera hacer una fiesta sin ellas, pero todo el mundo se limita a decir "tan lindo el alumbrado", pero detrás de eso hay mucho de daño, y los que vemos el daño y no gustamos de las cosas brillantes, ni nos deslumbramos por los colores vivos, somos tachados de raros, asociales o cualquier otra cosa que se le ocurra a alguien y que pueda a uno asociarlo con el Grinch.
Pero no solo se produce daño ambiental en estas fechas, el daño psicológico también es muy real. Si, a la mayoría les resulta simpático ver a sus familiares, que les den regalos, viajar, que les den regalos, comer cosas especiales, que les den regalos, bailar o pasársela de rumba, que les den regalos, tomar hasta enloquecerse y ¿por qué no? ¡Que les den regalos!; pues bien, a mi no me parece, no me gusta, me deprime (y de hecho las últimas vacaciones fueron un ejemplo de lo malo que es hacer todas esas cosas anteriormente listadas, aún el viajar resultó poco gratificante).
Es una completa mascarada, un circo como muchos de los esquemas sociales humanos, se dice que andas compartiendo pero en realidad es una de las realizaciones del ego, se busca tomar (yo), bailar (yo), que me regalen (a mí, osea yo) con lo cual esto desata sensaciones tan superficiales que después traen un vacío, uno tan complicado que hace que mucha gente se sienta mal cuando recupera su rutina, y lo peor es que por conveniencia terminan culpando a su vida normal y la pesadilla de rojo y verde (y azul gracias al comercio) se queda impune.
Son ideas difusas pero que debería uno ponerse al menos a pensarlas por unos momentos, es que mal que bien no sirve para nada el momento, más que para darse gusto, solo que en otras épocas del año si tenemos claro que hacemos, pero en navidad todo se queda en tutaimas y en otras peripecias de una fiesta que más que todo obliga a consumir, hasta la conciencia; comes tantas cosas, que después todo se vuelve desecho.

Y en 2014:

Este maldingo diciembre está acabando con mi paciencia. Es terrible ser el único (al parecer) de mi oficina que tiene que trabajar, o que quizá no puede dejar su trabajo a un lado para dedicarse a hacer vida social de alguna manera. A algunos les extraña que hable de mi en términos de no gustar perder mi tiempo y de venir a trabajar, en lugar de hacer amistad o de cualquier otra actividad de índole social ajena a mi propia carga de trabajo. Entiendo aunque no comparta, el que muchas personas tengan su cabeza puesta en otra parte y eso les dificulte la vida, o el trabajo, y que esto se escude, justifique y hasta disfrace con la denominada "alegría decembrina", lo cual, reduciéndolo de manera brusca, no quiere decir sino que el resto del año son miserables.

Como pueden darse cuenta, la navidad es un asco. Y este año, no será la diferencia.


martes, 19 de diciembre de 2017

¿Por qué "Star Wars: The last Jedi" es solo una película más?

(Lo primero para comenzar esta "magnifica" crítica/reseña/respuesta es señalar que la misma tiene bastantes "spoilers" sin llegar a estar repleta de estos).


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Gracias a don Tulio Fernández por su reseña llamada "¿Por qué Star Wars The last Jedi es una decepción?". En cierta manera, mi intención es responder a este último texto. Además, en una entrada anterior también presenté una crítica a la decepción, y entre estas dos reflexiones pretendo aprovechar para presentar algunos elementos de análisis para que quien ya vio la película considere si la naturaleza de su gusto tiene algo que ver con el consenso sobre ésta como obra cinematográfica y con los aspectos técnicos y narrativos derivados de la visión crítica sobre ella; o si su propia visión y expectativa corresponden con un escenario dogmático o no de nostalgia en donde cualquier cosa diferente a una recreación de la trilogía original será decepcionante.

Star Wars: The Last Jedi es una de esas películas que tiene todo para ser exitosa. ¿Y en qué se basa el éxito de una película? Simple: en que la gente vaya a verla. Y con esta no ha habido excepción frente a las anteriores entregas de la saga. Es una película muy vista y que según la escala de Rotten Tomatoes tiene un puntaje (score) del 93% lo que le da una certificación de "fresh" y la hace una 'buena película' en términos de su recepción por parte tanto de la crítica como de los espectadores, puesto que la calificación que refleja la página la componen la suma de un cúmulo de criticas especializadas así como la propia opinión de las personas que han ido a verla.

Y claro, comenzar con un argumento de autoridad para decir que la película es "buena" tal vez pueda ser una trampa argumental, una falacia si se quiere, pero mi intención no es otra que mostrar que algunas de nuestras opiniones de alguna u otra forma son mínimas frente a un universo que vale la pena al menos contrastar para ver si quizá de alguna u otra forma estamos dejando de lado aspectos importantes en nuestra calificación u opinión.

Ahora, voy a tomar varios de los aspectos analizados en la reseña que me sirvió de inspiración y a debatirlos desde mi propio conocimiento de la saga, al igual que desde aspectos básicos, técnicos o no, sobre la narrativa audiovisual y sobre el séptimo arte. La conclusión la dejaré al lector que sea capaz de resistir el presente análisis.

La reseña aludida señala que apenas "comienza la película cuando La Primera Orden va a atacar la base rebelde, Poe Damerón llama al General  Hux y empieza a burlarse de él de una manera que intenta ser graciosa pero termina siendo lamentable y paródica. Esa escena representa lo que intenta ser la última película de la saga de Star Wars un inmenso quiero pero no puedo".

Pues bien, el recurso de humor de Poe es coherente con como fue construído y presentado su personaje desde la misma entrega anterior, cuando nos fue introducido como alguien que desafía la autoridad y que es un tanto tonto. ¿funciona? para la película sí, dado que le permite iniciar su ataque y da tiempo para que la base rebelde sea evacuada. Además, juzgar el humor de una obra narrativa es complejo y no puede reducirse simplemente a un "a mi no me causó gracia". Aquí vale recordar que el mismo FREUD distingue entre las manifestaciones humorísticas verbales y aquellas intelectuales dentro de su análisis del "chiste"; los primeros usan recursos de palabras, frases, equívocos y aspectos comunicativos y requerirían entonces de un contexto; los chistes intelectuales serian aquellos que usan la representación, el contrasentido, e incluso la ironía y otras formas para jugar con el entendimiento de las personas. Inocente o tendencioso, la idea de un chiste es provocar la hilaridad. No así lo son las otras manifestaciones del humor como lo grotesco, la parodia, la ironía y el absurdo, cuyos efectos pueden ser cómicos o no. No entender el humor, no estar de acuerdo con éste, no lo convierte en "lamentable". En este caso, es solo el efecto de continuidad en la forma de ser del personaje, algo que la película además expondrá más adelante al contrastar a posición del mismo Poe y revertir su forma de ser.

Ahora, cuando la reseña sigue con un resumen conciso y reducido de la trilogía original, siembra las semillas de su discordancia con la nueva película, a la vez que plantea la burbuja emocional de la cual después se desprenderá su diatriba. En ningún momento se nos explica en qué consiste o que significa el que los personajes de la trilogía original "desbordan carisma" y basta solo ir a las primeras líneas de Luke tanto frente a sus tíos, como posteriormente frente a Obi-Wan para darse cuenta que algunas de las actuaciones son un poco tiesas y que el "carisma" es algo que asumimos por el puro efecto nostálgico de la memoria (efecto Mandela). Por supuesto se quiere uno ir a vivir a una 'Galaxia muy muy lejana' pero quizá por la credibilidad que le dió sir Alec Guiness a su personaje del viejo maestro (Obi Wan). Y es que la primera parte de la saga está totalmente enmarcada en el arquetipo de historia del viaje del héroe (Hero's Journey) en donde el personaje del viejo sabio es destacable y necesario en tanto su muerte desata varios de los acontecimientos posteriores y entrega al héroe, de manera inexorable, a su destino. 

Definir al Imperio Contrataca como "oscura y magnética" es una reducción válida, pero también débil. El tono cambia en la medida en que se muestra que hay más de este universo y que se trata de personajes complejos que no pueden encasillarse dentro de lo absoluto: el cazarecompensas que empieza a cuestionarse sobre sus propias capacidades y su moral, el héroe que no tiene clara la naturaleza de su supuesto destino y la profundidad de esos poderes que le fueron mostrados tangencialmente por un maestro que desapareció antes de poder enseñarle lo más fundamental, el significado e importancia de la fuerza (Luke, use the force).

Frente a que El Retorno del Jedi pierda "fuerza" "infantilizando la trama y metiendo personajes ridículos como los Ewoks (¿unos ositos cariñositos derrotando al gran Imperio?)", esto no tiene ningún asidero serio, más allá de la historia tan conocida de que en realidad esta parte de la lucha iba a llevarse a cabo con los Wookies, pero resultó menos costoso la inclusión de aquellos "osos de peluche". Esto es lo que yo considero son tintes cursis y, en realidad, no son tan ajenos al mismo sentido de una obra cinematográfica de fantasía. Basta recordar la dinámica de C3PO y de R2D2 a lo largo de toda la saga, o la forma de comportamiento, lugar en la cámara y relevancia para la trama de decenas de especies alienígenas. A veces se distensiona el tono y aparecen este tipo de cosas.

Ahora, tendríamos que ser capaces de creer que unos ositos pueden derrotar a algunas tropas imperiales de la mano de Han Solo, Leía y Chewbacca, que no es lo mismo que derrotar al "gran imperio". La afirmación de la reseñaes una clásica falacia argumental de hombre de paja, se le quita profundidad a todo el tercer acto de la película a través de la afirmación de que fueron unos "ositos" los que derrotaron al imperio. Pues no, fue un plan gestado por los rebeldes y ejecutado por quienes ya mencioné más el mismo Luke que retorna poderoso, como un Jedi totalmente formado y que por tanto es capaz de vencer a su propio padre (uno de los usuarios de la fuerza más poderosos que han existido), traerlo de vuelta a la luz y con ello destruir al Emperador, sin contar con todo el tema del escudo de la segunda estrella de la muerte, en lo que se necesitó (o se contó más bien, gracias entre otros a la ayuda de C3PO) la ayuda de los indígenas de la luna de Endor. De otra parte Palpatine solo tiene sentido desde la lucha interna de Vader, al igual que del poder del mismo Luke para no dejarse tentar por el poder del lado oscuro. El uno es nada sin la presencia de los otros y para bajarle el tono es que salen los ositos, lo mismo que el drama y aventura de la princesa y Han y tantas otras cosas que pasan en una pequeña luna mientras en el cielo los rebeldes hacen su propia lucha con la presencia de un renovado Lando que viene a redimirse luego de su papel en la segunda parte. Como puede verse, no es tan sencillo.
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No quisiera entrar en más de las fallas o de los aciertos de esta primera trilogía, pero solo quería mostrar que la opinión sí puede ser crítica, sin necesidad de dejar salir tanta bilis, en especial porque se trata de algo que uno quiere.

Cuando la reseña refiere a que la segunda trilogía fue, a su juicio, un "desastre" creo que lo indica desde un enfoque relativo a la trama o muy posiblemente, de nuevo, desde aquella burbuja sentimental que los mismos fans habían creado desde la primera trilogía. No es gratis que se hable de películas "de culto" y Star Wars puede llegar a ser una religión. En qué otro sentido puede ser un desastre si estas películas también fueron ampliamente vistas y todos pudimos saber, vivir, en un mundo en que los Jedis eran la norma y no la excepción. Al igual que pudimos observar planetas ricos, diversos, hermosos; un universo más amplio por la magia de las imágenes generadas por computador (CGI). Pero la generalización llega hasta indicar que este es, un "desastre con alma". Quizá, pero el conflicto ideológico por el corporativismo es ridículo, en especial si se tiene en cuenta lo ya indicado y que esta ES UNA INDUSTRIA. Se hacen películas para ganar dinero y entre más calen entre el publico, que es diverso y tiene tanto diferentes intereses como distintos gustos, pues mejor. Así que Lucas lo tuvo difícil para contar su historia, complacer a los fans de siempre y captar nuevo público, lo que también podía servir para vender juguetes, ¿por qué no? Quisiera saber por qué se considera a la Venganza de los Sith como una buena película y no a las otras dos. La amenaza fantasma tuvo a un villano memorable y desperdiciado como Darth Maul, y además contó con una gran actuación de Liam Neeson como Qui-Gon Jinn, una muy buena introducción al universo de la saga con quien es conocido como uno de los maestros grises y ¿qué es eso? pues alguien que hace el bien, pero que puede ir de una lado a otros entre los caminos del conocimiento de la fuerza, sus dos lados. Clone Wars nos enseñó la primera parte de este majestuoso plan para crear el imperio. Es cierto, la política le vario el tono a la acción y aventura de la saga, pero fueron muchas las cosas que se explicaron más allá del surgimiento de Darth Vader y en verdad es lamentable que en la reseña no se explique por qué las otras dos debieron haber tenido el mismo tono de Venganza a pesar de las escenas cursis como el "nooooo" de Vader o algunas otras escenas que en realidad no funcionan del todo.

En efecto, varias "reseñas" en internet, videos y otras tantas manifestaciones de opinión se han pronunciado con respecto a que El Despertar de la Fuerza tenga paralelos con la primera entrega de toda la saga. Pero de ahí a señalar que es "una copia descarada" es una reducción clásica de quienes buscan generar debates en internet para buscar "views" o "likes" (click bait), como cuando en algún momento se dijo que Avatar (la de James Cameron) era una vil copia de Pocahontas. Ahí estaríamos de acuerdo con la reseña en que no es una copia, a pesar de los paralelos. Rey es un personaje muy interesante, al igual que Finn e incluso a pesar de que Poe iba a quedar muerto desde un principio tras estrellarse en Jakku, pues volvió a aparecer precisamente por su forma de ser: provocadora, reaccionaria y un poco tonta, basta ver como se comporta cuando se enfrenta por primera vez a Kylo Ren.
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Y aquí entonces empieza el despacho de la reseña en contra de esta nueva entrega, la cual según lo allí escrito no cuenta con la misma magia, ni de las trilogías anteriores, ni del episodio VII.

Lo primero que se indica es que "uno de sus principales fallos son las tramas extendidas sin sentido". Creo que esto requiere de una mayor explicación, porque que no tenga sentido algo, no es equivalente, ni lógica ni funcionalmente a que sea una "perdedera de tiempo". En mi concepto, lo que se explota es un nuevo aspecto cultural racial con la incorporación de un personaje asiático y sobre eso no diré más porque requiere otro ensayo aún más largo que este, y aun ni sé si alguien leerá lo presente. Ahora, pensemos nuevamente sobre arquetipos en la narración. El conflicto del segundo acto de la película lo constituye la huida de los rebeldes, con todo y la falta de esperanza ante un inevitable fin. Poe es un personaje que disrupte el establecimiento del poder, el cual está en manos de la generala y luego de su vicealmirante. Lo que buscó esta parte de la trama, fue que se mostrara que las ideas impulsivas de Poe, que su propia forma de actuar, no es siempre compatible con la forma de proceder de los rebeldes. Poe es el caos, y la vice es la calma, el orden, lo que funciona. Toda la aventura de Finn y Rose en el casino sirvió para demostrar que el mundo no es siempre blanco o negro y que todos tienen su propia agenda, oculta o no. No veo cómo le restan estas escenas ritmo a la película, puesto que las transiciones se hacen bien entre lo que sucede con estos dos, el drama principal de la nave rebelde, lo que sucede entre Kylo y Rey, al igual que el papel de Luke. Los cambios entre las escenas hacen que uno no sienta las más de dos horas y detrás de ellas hay una cuidadosa cinematografía que, por supuesto, no es perfecta, pero que tampoco es tan horrible como pretende mostrarla la reseña.

La edición de la película pudo haber estado mejor y dejar de lado algunas cosas, pero no me parece equivocada. Lo que quería mostrar el director con estas escenas se concreta con el niño que ayuda a Finn y a Rose a huir en los "caballos" esos y que es mostrado al final de toda la película, también para enseñar a través del personaje de Benicio del Toro, que no todo es blanco y negro (de nuevo) lo que es aun más evidente cuando van en la nave y se dan cuenta que el esquema de la guerra solo ha beneficiado a los mercaderes de armas. Creo que el corte funciona y que da continuidad a toda la historia.
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No veo como lo que sucede con Snoke haya sido una "CAGADA (así, en mayúsculas) completa". La reseña señala que se nos presenta "a un personaje muy poderoso, capaz de acabar con la república, corromper a Ben Solo, uno de los personajes más fuertes del universo, tener mayor dominio de la fuerza que Rey, la niña prodigio, y muere de la manera más humillante de todas". Empecemos por lo más evidente, en El Despertar de la Fuerza nos mostraron que Snoke era una cabeza gigante con un poder que al parecer excedía al de Kylo, pero no más. Había un halo de misterio acerca de sí sería un gigante o un personaje diminuto a lo Yoda. Para acabar con la República no se necesitaba un gran conocimiento de la fuerza, solo recursos y paciencia. Es un error el creer que la nueva república que quedó después de la derrota del emperador resultara absoluta e inmutable. El mismo universo de Star Wars y un conocimiento medio sobre la ciencia política y la historia nos muestran que de las formas de gobierno, la democrática no es la más poderosa, tan solo la más "justa". Así que quedaron resquicios de personas con poder del imperio que no quisieron acomodarse a las normas de la nueva república. La primera orden hace parte de esto, y se supone que es aún más vieja que incluso aquel imperio de Palpatine. Quien se haya acercado al universo expandido, tanto el que sigue siendo canon como el que no, sabe que el emperador tenía mucho más poder que el que la alianza rebelde podía eliminar y como no vimos más allá de la fogata con "ositos" y fantasmas de la fuerza... pues.
Yo creo que la muerte de Snoke lo que quiso mostrar es que aquel ser no era tan poderoso como uno podía pensar, subvertir los cánones de las tres primeras películas, mostrar que el aprendiz (Kylo) hace rato había superado al maestro y que quería precisamente convertirse en aquello más poderoso, pero con alguien a quien este considera como igual, con Rey. Respecto a lo que pregunta la reseña: "¿No era capaz de leer las mentes? ¿No había dominado ya a Kylo Ren?" No, los poderes de la fuerza permiten extraer con dificultad los sentimientos, que están muchas veces acompañados de pensamientos superficiales. Todos estos poderes se sabe a cabalidad tan solo funcionan en las mentes más débiles. Si volvemos a ver El Despertar, podremos dilucidar el gran poder que posee Kylo Ren, quien puede torturar a través de la fuerza a las personas para doblegarlas y que expresen sus pensamientos. Mas que un tipo de telepatía es un canal empático reforzado por el conocimiento y dominio de la fuerza. La narrativa visual de la película es clara al mostrar que Snoke estaba lo suficientemente ocupado en mantener a raya a Rey como para bajar la guardia por un momento con su discípulo, de quien estaba convencido respecto de su carácter leal y de su sometimiento al lado oscuro, en especial luego de haber matado a su padre. El mensaje para mí es claro: Snoke no era lo que parecía, de otra forma no habría estado tan preocupado por encontrar a Luke para bombardearle la isla, nada de enfrentarlo, no, porque muy seguramente eso representaría su muerte.

Respecto de la crítica a Disney y lo corporativo, este ya se está convirtiendo en un discurso gastado y sí, sirve para hacer memes con Tribilín vestido de Darth Vader, ¿pero de verdad es tan grave? Marvel también es de Disney y ya hasta Fox. Sí, pasar la antorcha, ¿o querían un Star Wars geriátrico? La corporación decidió en conjunto con quien revivió la saga, es decir J.J. Abrams, que se usaran a los viejos personajes. Claro, "fan service", explotación de la nostalgia, todo lo que se ha puesto de moda durante los últimos 4 o 5 años. Pero entonces, ¿la saga se hace decepcionante en el momento en que ya no salen los viejos? No es posible que se acuse a la corporación de tomar el camino fácil al tiempo que se le critica por salirse del lugar común de lo preestablecido y de los personajes "clásicos".

El ataque a Kylo Ren también es una moda de internet, copiado de los memes que vienen desde que salió El Despertar de la Fuerza. Hablar de "niño berrinchudo, pataletudo y gritón" es cuando menos una exageración, o no tiene en cuenta el carácter conflictivo que varias veces han señalado ambas películas. El lado oscuro genera conflictos, en especial porque se nutre del miedo, de la ira, así que alguien con tantos problemas emocionales como Ben Solo, es el perfecto candidato para ser un gran usuario del lado oscuro de la fuerza. El que Snoke lo regañara, el que no fuera capaz de bombardear a su madre, así como todo lo demás que ocurrió acá, sumado a la realización de que en su cabeza perturbada su maestro, a quien quizá quería y respetaba muchísimo, intentara matarlo, pues son suficientes elementos narrativos y de formación y construcción del personaje como para dejar de lado aquellas críticas, a mi juicio débiles, sobre el carácter del villano de esta historia. En profundidad, quien haya estudiado algo de la psiquis, de la volatilidad de alguien con problemas de bipolaridad, sociopatía o psicopatía, entenderá la naturaleza del ser de este personaje, el cual fue tan poderoso y astuto como para acabar con su maestro en cuanto encontró la oportunidad.

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Por último la reseña remata con lo siguiente: "Los defensores de esta cinta afirman que la película es novedosa y llena de giros argumentales mientras que El despertar de la fuerza  era solo una copia de Una nueva esperanza y no es así. Esta película es un batiburrillo de la primera trilogía. Luke volviéndose uno con la fuerza es lo mismo que hizo Obi Wan Kenobi, la batalla final es similar a Hoth, Rey entregándose es idéntico a lo que hace Luke con Darth Vader, la persecución de los malos a los rebeldes es similar a lo que pasa en El imperio contraataca, el papel de Benicio del Toro es el mismo que el de Lando Calrisian y la parte de Snooke y su muerte con Kylo es copiado de la muerte de Palpatine por Vader…y podría seguir".

No, en este casos se están viendo más semejanzas y paralelos de los que en verdad existen. Tampoco es un "batiburillo" de toda la primera trilogía. Lo de volverse "uno con la fuerza" no se lo inventó Obi-Wan, de hecho fue Qui-Gon Jinn y lo han hecho todos los Jedi poderosos desde entonces. Tampoco lo hizo en la misma forma ya que el tema de la proyección astral es totalmente novedosa y tuvo que haber escocido las neuronas de más de uno. ¿La batalla final igual a la batalla de Hoth? No, no hay más paralelos que las formaciones alrededor del monolito de la base, lo cual tiene bastante sentido siendo que así funciona la guerra como la conocen tanto el imperio como los rebeldes al igual que la primera orden. Entonces todas las batallas serian iguales porque un bando se enfrenta al otro. Es una generalización apresurada. Además, mucho de la cinematografía si se hizo adrede para mostrar el planeta blanco, aún cuando debajo de la sal (que no nieve) lo que había era tierra roja. O tal vez no vimos la misma película, o yo si le presté atención. En Hoth no aparecía un Jedi legendario a enfrentar a todo un ejercito ni había un cañón láser a modo de ariete.

No. Lo de la entrega de Rey no es lo mismo, aunque le hace homenaje, es la idea que tiene de revertir el estado del malo, de hacerlo cambiar, pero ciertamente el clímax es bien distinto. Yo no recuerdo a Vader atravesando al emperador y luego diciéndole a Luke que se unieran para gobernar la galaxia, en aquella otra película estaba los lazos de sangre, la dinastía, aquí eso se revertió y vemos el respeto por el poder. Creo que puede distinguirse bien entre paralelos y copias. Las persecuciones tampoco son lo mismo, además es que es lógico, desde la primera película estaba la primera orden que aniquilaba a la rebelión.

No, el papel de Lando no es ni parecido a lo que hace el descifrador. Lando si era amigo, se supone, de Han Solo, y lo que se fragua es una trampa para que Vader capture a Leia y al mismo Solo. Muy diferente a alguien que estaba preso, que dejó claro que era un oportunista y que entregó a todos los rebeldes para que los masacraran en circunstancias bien diferentes. De nuevo se ven coincidencias muy forzadas.

No. Lo de la muerte de Snoke ya lo mencioné, no es igual y es más que todo un homenaje para los fans acerrimos, y un giro interesante para los que no tienen ni idea de la saga.

En cuanto a las cosas ridículas "como Leía volando como Superman o Luke ordeñando un bicho raro". A ver, Leia es usuaria de la fuerza y lo dejaron claro desde hace mucho tiempo. Y no estaba volando porque en el espacio no hay aire ni gravedad. Un pequeño agarrón con la fuerza bastaba para coger impulso (hacer levitar las piedras, piensa Rey) Si no hay aire que establezca resistencia como pasaría en una atmósfera pues esto es totalmente plausible, además es una saga de fantasía con personajes que mueven cosas, leen sentimientos, lanzan rayos y otras cosas más. ¿Y esto no lo podemos creer? Y lo de la ordeñada es para lo de la leche azul que sale en todas las películas, puro "fan service". Criticable,tal vez, como todo, pero divertido para algunos que no vamos a ver la película buscando ser congraciados si no con el animo de gozar como niños chiquitos con las naves, las peleas y los diferentes personajes que, en mi opinión, si son lo suficientemente ricos, vivos e interesantes. Lo de que los personajes clásicos no estén, por su tono, me confirma lo indicado sobre la burbuja sentimental.

En conclusión, si Usted se va a ver la película con el entendido de que la misma le debe algo o con la firme concepción de que lo clásico es lo mejor y único, sí, se llevará una decepción. Mucho me temo que a esta reseña la fuerza no la acompañó y que el futuro se ve oscuro para su relevancia frente a esta mítica saga. ¿Podrá ser salvada?

Lo bueno es que el mundo seguirá girando y que Disney seguirá haciendo películas a pesar de nuestras opiniones. "Star Wars: The last Jedi" es solo una película más, una que a mí me gustó mucho y que por algunas de las razones consignadas en este texto en realidad es una buena película y la verdad quisiera leer análisis y críticas con mayores fundamentos y que muestren verdaderos errores en la cinematografía y no tan solo cosas que no fueron coherentes con el gusto particular. Y es que es lo más fácil, y eso si me parece coherente con una diatriba como la de la reseña, es que si la saga no cumple nuestras expectativas pues no la sigamos apoyando. Razones, tomadas o no de internet, es lo único que hay. Mejor, así los cines estarán llenos de verdaderos fans antes que de personas en estado de decepción, o prontos a estarlo.

Crítica a la decepción (sobre las películas)

(Sí no está interesado en el análisis de la decepción y la importancia de una virtud crítica con un enfoque desprovisto de sesgos dogmáticos de carácter nostálgico o sentimental, vaya de una vez a mi  contra análisis sobre la película: ¿Por qué "Star Wars: The last Jedi" es solo una película más?.

Es fácil iniciar una pieza de opinión en internet con algún texto provocador que lleve a la confrontación de alguna manera y esto seguramente inicia por el sentido mismo del título de la reseña que contesté en el análisis que hice a Star Wars: The last Jedi, así como del de esta misma entrada. De esta forma y antes de empezar a hablar de la película, es mi absoluto deber desmentir el carácter de decepción que fue introducido desde el título de la reseña que originó todo esto.

La real academia de la lengua señala que la "decepción" es el "pesar causado por un desengaño" y lo que bajo el contexto puede corresponder también con las "lecciones recibidas por experiencias amargas". Mucho drama, ¿no?

El primer problema con la aproximación a una obra narrativa es hacerlo cargado con un cúmulo de expectativas que generen alguna clase de encanto, de engaño o de idea superlativa que despues pueda ser reventada con facilidad (son burbujas emocionales, las mismas que generan problemas como la necesidad de espacios seguros y demás, de lo que no me ocuparé para no convertir este análisis en un tratado). Estamos no menos que en la era de las decepciones y los desengaños. Todo puede reducirse a un escenario pesimista y cualquier cosa puede causar una reacción emocional fuerte. Para eso se inventaron los botones de "me enoja" y "me entristece" e incluso el "me disgusta" (dislike). Internet, las redes sociales, se han encargado de señalarlos que todo lo podemos clasificar tanto a través de alguna clase de ranking por estrellas o puntos, al igual que como con una forma más binaria: "like/dislike". Nuestra opinión es importante y lo es aún más la calificación que demos frente a cada aspecto que así nos lo pida.

Pero a lo que nos importa. Veo con asombro que constantemente una pelicula pueda ser calificada con un "es mala, "muy mala", o "buena" y pocas veces escucho un "buenísima" o "espectacular". Hay una tendencia con el mundo moderno y es la especial significación que tienen el aburrimiento y el esparcimiento, de ahí que las industrias culturales sean las más rentables del mundo (lo que ha permitido que Disney haya comprado a Marvel, a LucasFilms e incluso últimamente a Fox). También es importante el ascenso de plataformas como Netflix o que espectáculos como el fútbol se constituyan en industrias multimillonarias que se lucran de la necesidad constante de las personas por ser entretenidas.

BYUNG-CHUL HAN, un filosofo contemporáneo nombra a esta como la sociedad del cansancio, misma que luego de estar avocada al rendimiento y a la productividad se encuentra agotada y que ha trastocado las ideas relativas a las relaciones sociales y por supuesto a las formas de esparcimiento. Se teme a la soledad, pero las personas suelen estar más ensimismadas y aisladas, de ahí que a través de las redes sociales expresen necesidades de validación a través de sus propias opiniones. las cuales son incuestionables o llegan a ser motivo de completos descalabros por cuenta de la pasión con la que se defienden las concepciones, aun aquellas de carácter estético.

De esta forma, considero que es un error la aproximación a una obra de arte, creada para entretener, bajo una perspectiva acrítica disfrazada de un dogma sobre que aquello que no nos agrada es automáticamente malo o está mal hecho, en especial si se completa el juicio con un sufijo superlativo. De esta forma sí, nuestra opinión es válida, pero no es trascendental a menos que rompa algún paradigma, que establezca las bases para un nuevo consenso o que sea el punto de partida para algo novedoso. La diatriba, por su parte, la crítica a través del vapuleo, el arte de la pataleta en redes, no son nada que esté a una altura creativa diciente y que contribuya en algo más, que no sea el mismo placer morboso que causa toda manifestación de odio, matoneo y agresión hacia otros. Lo curioso es que el mundo se supone nos enseña cada día más a no ser agresivos, a no abusar de otros y a ser constructivos en nuestras apreciaciones. El debate entre lo correcto, lo justo y aquello que esta moralmente "bien", no viene al caso, pero lo que quiero dejar claro es que ser "malo" no es algo nuevo y por tanto juzgar algo desde un pedestal de superioridad estética o desde un punto de privilegio por un conocimiento particular o una características especiales (como el ser fan de algo) no son realmente relevantes.

Sin un verdadero criterio, dado por el conocimiento, y un carácter informado, nuestras opiniones son olvidables, irrelevantes e innecesarias (no así inválidas). Y por lo tanto una diatriba generalizada o generalizadora no es otra cosa que los ecos taimados de nuestro dogma, a su paso por aquellas burbujas emocionales que creamos cuando ponemos la razón al servicio del apasionamiento.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Oda a las vueltas

Y sí, otro ciclo. Otra vuelta, otro giro.
Ha pasado de nuevo y cada vez le hallo menos gracia.
Maldita sea, es como si cada vez fuera perdiendo sentido y no solo frente a la propia existencia si no que está delirando en el espiral cíclico.
Es poco lo que me queda del gusto por lo otro.
Es nada lo que ahora me inspira a llevar a cabo cualquier clase de celebración.
Pero está el otro.
La otredad es una constante disruptiva, ahí en donde tendría que haber una variable.
Pero a veces yo mismo me sorprendo de que nada pueda llegar a serlo, a pesar del dinamisco y del caos universal.
Pero yo que sé, soy uno más, con un año más.

viernes, 20 de octubre de 2017

La penumbrera de octubre [cuento]

En una tarde gris, en un campo engullido por la niebla. Un hombre se contempla a sí mismo. No es tarde, aun puede saltar al precipicio. Pero le preocupa la vista, le preocupa no ver aquel último momento. ¡Quiere ver a la muerte a los ojos, y escupirle!

Cuando la niebla se disipa un poco, se queda atónito.

Solo el campo se encuentra a la vista. Algunas flores diminutas y un pasto que parece un cómodo tapiz.

Fue tan distraído que hasta murió sin darse cuenta.

sábado, 16 de septiembre de 2017

El desnocido [Cuento]

Lo repetiría, con gusto, lo haría una y mil veces más.
No se trataba solamente de dejarlo suelto. No era ahora que tuviera que andar por ahí sintiéndose mal por algún nuevo detalle. Todo era complejo y a la vez tan simple como apretar el gatillo de aquella arma que estaba en el piso. ¿Pero para qué?
Tampoco era que se requiera mucho de él para desatar el infierno, para empujar la tormenta. Pero era poco lo que él mismo conocía. No tenía idea de cómo había llegado hasta ahí, de qué había sucedido.
Un día cualquiera en la oficina, su jefe le había puesto la cuarta o quinta tarea inútil de la semana, en esta ocasión tendría que volver a organizar los reportes de ventas, esta vez no por volumen, como se necesitaba para la junta de accionistas, sino por orden cronológico para que el maldito hijo de papi y mami que estaba allí porque conocía de un posgrado en el exterior a uno de los accionistas. Aquella no era una compañía tan grande y que se jactaba de ser familiar, lo que se traducía en una serie de ejecutivos jóvenes ávidos de poder y sin mayor experiencia en el mundo de los negocios, que hacían todo lo posible para vivir en el mundo de los ricos y famosos que se veía en la televisión, pero que realmente no tenían todo el dinero para pagar aquel estilo de vida. Roberto era uno de esos jóvenes, endeudado hasta la medula, con una novia de excelente familia, con todo por delante, pero con una extraña tendencia a jugar hasta el último peso en el casino, así como a encamarse con toda clase de mujeres, prostitutas y drogadictas principalmente.
Era Roberto quien había traído a Charles a esa oficina, era quien se había encargado de darle poder sobre las vidas de tres decenas de miserables que tenían que luchar cada semana para cumplir cuotas ridículas de ventas en la medida en que afuera existían decenas de otros vendedores en espera de una oportunidad. De esta forma se hacían los negocios, bajo la tenaza constante del miedo, con una espada que se elevaba sobre cada uno de ellos, miedo a través del hambre, de manera que aquello era poco menos de un campo de concentración.
Almas desechas, se encargaban de realizar todo el trabajo duro mientras que Charlie se ocupaba de concertar juegos de golf, de hacer negocios con algunos artículos de lujo que nunca terminaba comprando, y sobre todo, se le iba el tiempo en hablar con su amigo, el socio, otro joven importante, talentoso y exitoso como él. 
Diego fantaseaba con la idea de deshacerse de su jefe, pasaba los pocos minutos libres de su día concentrado en búsquedas en la red sobre formas de deshacerse de un cadáver. Había imaginado tantas formas de hacerlo, desde depositar una toxina mortal en su café, hasta empujarlo por las escaleras. Apuñalarlo con uno de los lápices de su mismo escritorio, los que reposaban sin ser usados jamás, pues Charles solo usaba el correo de la oficina para enviar porno a sus amigos, nunca leía ninguno de los reportes que encargaba a Diego, y por supuesto no tenía ni idea de cómo escribir con sus manos. Por mucho sus habilidades comunicativas se reducían a los mensajes de texto que enviaba a sus múltiples amantes, las que en muchas ocasiones no eran más que prostitutas en búsqueda de otra noche paga.
Sí, Diego se ocupaba todo el día de lidiar con su opresor, y por las noches se tardaba en dormir luego de pensar de forma recurrente en todo lo mal que le había ido en el día. En más de una ocasión era desvelado por cuenta de las tareas de último minuto que le eran encargadas por Charles, incluso mucho después de haberse ido de la oficina. Estas llegaban a través del mail de la compañía, mismo que estaba obligado a tener vinculado a su teléfono móvil aun cuando era él quien tenía que pagar las cuentas. Y alguna vez que se quedó sin carga y no pudo atender a una tarea de Charles, recibió tal reprimenda, y una merma en la paga, que no tuvo de otra si no garantizar el estar siempre disponible, para cualquier cosa importante o inútil que pasara por la cabeza del maldito de su jefe.
Pero esa semana había sido especial. Había tenido que trabajar en una serie de reportes para la Junta Directiva. Algo había pasado y corría el rumor de que alguien estaba sustrayendo dinero de la compañía a través de jugadas elaboradas como el retoque de informes y varias jugadas con las cuentas. Por ese motivo el inútil de Charles se había concentrado más que nunca en entender el trabajo que supuestamente estaba allí para hacer. Y para eso usó, por supuesto, a su esclavo personal.
Diego sentía que su vida había acabado. Entre su trabajo regular, entre las múltiples horas extra entregadas a la inútil tarea de entrenar a la oruga que tenía como jefe en las sutilezas del mundo corporativo para que entendiera el más simple de los informes. Su descanso se redujo a unas pocas horas por día. Se convirtió progresivamente en otra persona, sus fantasías psicóticas empezaron a hacerse más continuas y más reales. Cada vez que veía a Charles lo encontraba con algún corte en su cuerpo, con alguna extraña mutilación e incluso en una ocasión vio el cuerpo pararse y dar las continuas vueltas ansiosas de aquel inútil, en tanto su cabeza hablaba desde una posición extraña en el escritorio, cercenada por completo y con un charlo creciente que burbujeaba con cada seseo del maldito.
Creía que iba a perder la cordura, de manera que cuando no pudo más intentó pedir un día libre. Le imploró, le suplicó a Charles por un día, luego por unas horas. Pero el discurso conocido del compromiso con la compañía, de los momentos de crisis en los que era más fácil comprobar la valía de un trabajador, los momentos indicados para sobresalir, toda esa verborrea que no implicaba otra cosa que si no hacía caso iba a ser despedido. Esa fue la respuesta.
Algo en su interior se quebró. Ahora, ¿después de tanto tiempo?
Diego se dio la vuelta y volvió a introducirse en la oficina de Charles, que no era más que una separación cubicular más grande, eso sí, que la de los demás empleados, aun cuando su paga era tres veces mayor. No importaba, estaban solos porque el molesto jefe solo confiaba en Diego para las tareas.
El minúsculo economista con un MBA, estudioso y con un gran futuro por delante avanzó hacia el bien vestido jefe de sección. Su mirada era el vacío y parecía estar poseído por algo ajeno a cualquier ser humano, algo diferente, algo sombrío. Ira contenida, la represión de cientos de días de maltrato con sus noches sin descanso.
Aquella voz gangosa con el impedimento del habla, que tantas veces había sido usada para gritado, intentaba detenerlo, pero vino el primer golpe directo a la cara. Pura furia contenida que había dado un gran impulso al puño y lo había convertido en una maza con suficiente potencia para romper algo en la cara de Charles y hacerle sangrar profusamente. Vino el segundo golpe también en el rostro, que lo hizo perder el equilibrio y caer el suelo. Allí, fue azotado nuevamente por la furia del empleado durante lo que le parecieron horas. Charles no sabía si tenía una costilla rota, y del shock había dejado de sentir los golpes en la cara, además su visión se estaba cerrando por el lado derecho.
El ya no tan elegante jefe de sección se incorporó hecho una jalea rojiza, mientras el empleado se dirigía inmutable hacia la calle. Charles abrió el tercer cajón de su escritorio y sacó su arma. Estaba cargada. Quitó el seguro y martilló la pistola como le había enseñado su padre. Disparó una vez.
Diego pudo sentir como la bala le atravesó la espalda. Cayó.
***
Charles dio un par de pasos más y entonces fue consciente de lo que había hecho. Meditó de nuevo sobre la posibilidad de volver a accionar el gatillo, sobre terminar el trabajo. El maldito que le había hecho la cara papilla estaba aún respirando, quizá no volvería a verse bien, estaba seguro de tener algo roto en el rostro, además de la costilla que le apuñalaba a medida que respiraba. Sí, el maldito lo merecía.
Lo hizo. Disparó una segunda, una tercera, una cuarta vez. No paró allí y le descargó toda la munición que cabía en su pistola, 14 tiros, la mayoría agrupados alrededor del tórax, otros en la cabeza y un par en las extremidades. Sabía lo que pasaría, lo acusarían de homicidio premeditado, pero él tenía el suficiente poder e influencia para librarse de ello con un buen abogado, a la final el desgraciado lo había provocado, lo había molido a golpes. Sí. Había sido en legítima defensa.
Tomó el teléfono y llamó a su abogado mientras servía un trago del Vodka que tenía guardado en su mini nevera. Le contó rápidamente a su asesor sobre lo que había pasado mientras dejaba a un lado la pistola sin munición, aun humeante.
Habría querido volver a cargarla, buscar la caja con la munición y llenar nuevamente el arma que ahora yacía en el suelo luego de habérsele caído tras la conmoción. Pero Diego se había levantado y ahora caminaba hacia él con paso decidido. Intentó golpearlo con el teléfono, pero fue inútil, la masa sanguinolenta de carne que ahora caminaba hacia él era más fuerte. Y no se detuvo.
Lo agarró con una fuerza descomunal del cuello y de la cintura, lo sostuvo por encima y lo lanzó a través del cristal de seguridad, hacia el infinito negro de la noche y doce pisos de caída libre.
Charles sintió el impacto con el duro cristal, la helada noche que durante unos instantes no hizo nada por detener la caída y el duro asfalto que, en cambio, le quebró todos los huesos y extinguió su vida para siempre.

FIN.

sábado, 19 de agosto de 2017

Los vientos ausentes

Este ha sido un extraño año. El trabajo, las obligaciones, han tomado de mí mucho de lo que más me precio incluso de poseer. Tener, ser, estar... hay inquietudes que solo puedo resolver a través de una reflexión sosegada. Sin embargo poco ha habido de tiempo para ello, poco ha sido lo que ha continuado, poco ha sido lo que ha continuado. Sin embargo ha sido mucho lo que he ido descubriendo a lo largo de este mismo año. La resolución de mi cobflictuado ser y la sombra de todo aquello que quedó relegado a lo que ella despetarba. Y no, no se trata de hacer que todo sea cíclico, que vuelva sobre sí mismo para convertir la existencia en un bucle eterno. Es mucho más complejo que eso y lo bueno es que lo sé.

sábado, 29 de julio de 2017

Una que otra revisión de rutina

Un día cualquiera.

Revisé algunas de las entradas antiguas de este blog. Vaya que era enredado. Durante varios años me di a la tarea de expresarme sobre toda clase de pensamientos. En ultimas son los mismos, desarrollados de formas diferentes, convexos y cóncavos, dispersos o centrados. Pero la rutina, el tedio propio de la cotidianidad, le quita agudeza a las observaciones, pertinencia o profundidad a las reflexiones. Todo decae, y no se trata unicamente del efecto de los años. También es por el dejar ser, que a veces se confunde con el deber ser.

jueves, 1 de junio de 2017

Jueves de peso

Todos los días son diferentes. Sí. Pero a la vez son el mismo día, la misma cosa. La monotonía lo atrapa a uno y quisiera devorarselo a cada instante. Es poco lo que se puede hacer para contrarrestar la incomoda fijación de lo pre establecido, el influjo de la corriente de información, el consenso con el cual nunca se tuvo interacción alguna para llegar a confrontar o a disentir siquiera sobre sus puntos. Las reglas, listo, pero los discursos se encuentran sumergidos en una ideología dañina que trae mensajes claros en contra de la independencia y la actitud crítica.

El mundo premia la incapacidad y tan solo alienta las disposiciones estandarizadas relativas a la búsqueda de lo que está más allá. La actitud, la consciencia, todo debe estar mediado por lo que se entiende como bueno o justo y aun a pesar de ello, todo termina siendo relativo.

Hoy es uno de esos días, uno cualquiera en que todo pesa, todo se siente. Aun, peor.

lunes, 15 de mayo de 2017

Pasado por agua

En momentos así es cuando me premio de ser capaz de no olvidarme de respirar.

Ha llovido más de la cuenta. Más de lo que la misma lluvia puede soportar, y siento que el agua ya cae sin fuerza, sin ganas.

Todo el mundo se encuentra nuevamente en un espiral retorcido de agonía, de aquella que conlleva cargar con el peso de la enfermedad, y no ser capaz de tomar el reposo suficiente, de acatar el consejo médico, de seguir el sentido común. Maldito sentido común.

Ahora mismo me duele la falta de coherencia del otro, su incapacidad para ver por sí mismo, más allá de lo que las necesidades impuestas le susurran al oído.

Todo está mal. Tanto, que pronto algo habrá de colapsar y yo, espero no estar aquí cuando eso suceda.

 

lunes, 8 de mayo de 2017

Feliz cumpleaños X

En un tiempo sabía cómo poner etiquetas, en otro, podía escribir sin pensar, sobre cada cosa que me pasaba durante el día. En estos tiempos me cuestiono sobre el escribir, me pienso sobre el conocer, reflexiono sobre las oportunidades, sobre las calidades, sobre los defectos, las virtudes y el deber. Maldito deber.

Hoy este espacio cumple diez años, desde que en un momento cualquiera y como ejercicio propuesto por quien me ayudaba de la mejor manera posible a pasar los días, me aventuré al ejercicio del escribir. ¿Increíble, verdad?

Este espacio ha tenido de todo: mis primeros cuentos, cientos de ensayos sobre la cotidianidad, la desidia y el poder de la reflexión. Sobre todo y nada.

Porque así ha sido mi vida. Ha dado tantas vueltas y aun, afortunadamente, no me siento tan viejo como en efecto empiezo a estarlo, tan solitario, tan huraño.

Varios años, entradas, reflexiones, costumbres, escritos, pesares, ella (varias ellas o ninguna).

Todo, ha pasado como deben pasar las cosas, sin que otra persona, aparte de quien escribe, caiga en cuenta de lo importante que es reflexionar, de lo que implica escribir, pensar, incluso, a veces, cuando se puede... actuar.

viernes, 7 de abril de 2017

Reflexión vuelta a gastar

Lo mejor para escribir son las tardes, a pesar de que en la mañana la mente se encuentra dotada de una mayor lucidez. Claro, estas son puras excusas y a la final lo que pasa es que cualquier momento en que lo coja a uno desprevenido la "musa" es bueno. Pues bien, mas de uno me criticará por este pensamiento, en la medida en que creen que nada se compara con el esfuerzo, con la dedicación, la disciplina.

Pues bien. Quizá lo que menos necesite el mundo es más gente productiva, pues la productividad es en sí misma una mentira, una consagración de la estúpidez humana hacia la misma mediocridad de la cual estamos contagiados porque la razón para hacer las cosas se redujo a un espectro de supervivencia y seudo necesidad...

Así es, necesitas hacerlo, porque no puedes justificarlo de alguna otra manera.

Así es.

viernes, 17 de febrero de 2017

El deber inconsciente de ser consciente del deber

El ser es etéreo, eso no es ninguna revelación. Se debate entre ires y venires, y su forma de percibir, de concebir el mundo, se encuentra cambiando con una regularidad que asombra tanto como el propio accidente que posteriormente hace que todo se torne confuso, entrópico.

La regularidad y la determinación, sin embargo, son útiles, pues permiten agrupar todo lo que termina adaptándose al ritmo común, cotidiano, a lo que alguien más pensó, y alguien más configuro como correcto, como cierto. A algunos de estos aspectos se les conoce, en este mundo posmoderno, precisamente como posverdad, en donde la naturaleza de los discursos, la pereza propia por el debate ha hecho que todo se encuentre dicho, y que cualquiera con el poder suficiente para manejar o dirigir opiniones, sea en realidad quien tenga la batuta a la hora de pensar. Los demás solo siguen.

Bien, eso no obsta para hacer, para establecer relaciones de dependencia con circunstancias, con objetos que son inescapables como inefable es la misma consciencia que en realidad se resiste a ellos. Así es, tal para cual. Ha de hacerse lo debido, porque lo querido nos cuesta, tanto como lo hermoso hasta la vida, según el mismo poeta que alguna vez me enseñó que para ser y estar, para odiar y amar, he de partirme en dos.

lunes, 30 de enero de 2017

Reflexión corta

Cada vez que se termina cualquier proyecto es un éxito, y en verdad son eso, éxitos, todos y cada uno de los relatos que concluyen, que logran terminar, así el final no sea tan satisfactorio. En mi caso he tenido la fortuna de estar acompañado de una constante inspiración, de una musa que me acompaña a todas partes, que me brinda ideas constantes, bien por cuenta de mi vívida imaginación, o gracias, incluso, a los sueños que están presentes aun en los momentos de lucidez durante el día.

Quizá sea eso, que soy un soñador, alguien que se ocupa de pensar en lo que podría ser y en lo que fue. Alguien que piensa, que siente más allá de lo que se encuentra a su alrededor, más allá de lo evidente.

lunes, 9 de enero de 2017

Otro, año...

La vida es una sucesión de cosas.
Es obvio.
Incluso para efectos de lo que hoy en día se maneja como correcto o pertinente, quizá sea una de esas cosas inútiles, porque lo esencial, lo realmente importante se encuentra previamente dictado, y, aunque el molde se entienda roto de entrada, lo cierto que que el mismo es casi imposible de no seguir.
Lo que sucede es que su material ha cambiado y con ello, todo se ha perdido...