miércoles, 13 de marzo de 2013

400- De verdad mentira

A veces me pregunto por qué ya no puedo escribir aquí a diario. Sin embargo las razones, que parecen mas excusas, se pueden resumir un tanto en que las cosas han cambiado, incluso los medios para plasmar quejas, opiniones y reflexiones...

Es bien sabido que las personas son especialistas en mentir (y para todo propósito en esta entrada dejaré de ser persona, y me saldré de todo especulación típica de orden categorizador), esto es un hecho y ha sido objeto incluso de estudios serios, de aquellos que tiene innumerables citas y están dotados de relevancia. Las personas mienten tanto, que lo primero que hacen es mentirse a sí mismos. Razones, motivos, necesidades... Probablemente todo sea una mentira. La aceptación, el auto conocimiento y por supuesto la autoestima, dependen en gran medida de la creación de consensos básicos en los diálogos intimos que se dan como expresión natural del desarrollo de la personalidad. Para ello es necesario entonces que se conozcan las realidades del ser, lo cual implica construir una verdad coherente y en todo caso apegada a la realidad desprovista de refuerzos innecesarios y de auto condescendencia.

Nada más alejado de lo que en realidad sucede, de ahí la excusa. Por eso, no puedo dejar de expresar que ante todo, lo que acontece aquí (este blog) es la falta de ganas, porque todo es finito (todo se acaba), incluso las excusas, pero lo bueno es que puede volverse a empezar, renovar, rellenar y cualquier otro "re" que aplique.

Si, aún escribo, sigue gustándome mucho... Lo que me faltan es ganas de publicarlo.

(Gracias Maya por el regaño).

2 comentarios:

Maya dijo...

Que no tenemos tiempo es mentira, que no tenemos ganas es mentira. Que las cosas cambian es cierto. Nosotros también cambiamos, nos caímos, pero como todo en la vida, podemos volver a empezar, y que bien se siente! Te veo más seguido por acá :)

Iván Sánchez dijo...

Lo del tiempo, nunca lo he tomado ni como excusa ni como razón. Insisto, es falta de ganas de publicar, le he perdido el gusto progresivamente a hacerlo, por involucrarme en otros proyectos de escritura de mayor magnitud.