He pasado ya un buen rato intentando descrifrar qué era lo que buscaba plasmar en estas líneas el día de hoy, sin embargo no ha sido posible. No ha sido posible por lo de costumbre, una y otra cosa, la otra y tal cual; las que pasan de una forma discontínua pero monótona a la vez. Y es que a veces el sentimiento de desasosiego es muy poderoso, al dar la cara al mundo y darse cuenta que no se ha hecho nada de nada, de nada de nada, de nada...
jueves, 15 de mayo de 2014
jueves, 8 de mayo de 2014
viernes, 25 de abril de 2014
Envidia
Durante unos días me tomé un merecido descanso, de ahí que no ocupara tiempo en publicar alguna entrada, y cabe anotar que no es cuestión de no tener nada que decir; es solo que a veces las palabras se entrecortan aún mientras se piensan, puesto que son muchas cosas, sucesos, situaciones y personas; Todo, tal vez por culpa de la maldita rutina que nos acorrala, que enreda la conjugación de nuestros verbos más simples, por lo que no es tan extraño que todo se interrumpa, que las cosas queden a medio camino, a medio trazo, a media palabra.
Es curioso que mucha gente que descansa bastante (y que en principio hace más bien poco), hable también en estos términos (merecido), pero me hace detenerme a darme cuenta (pensar) que a veces parte de mi odio por extensión del ser, también es en parte envidia.
No es raro escuchar que algunas personas detestables estan mal dotadas de una "buena estrella", de suerte, algo que inclina la balanza y que dentro de una imagen de la misma como justicia, crean situaciones que pueden llegar a ser insoportables. Pero aceptemoslo, la mayoría de lo que produce bienestar se encuentra distribuido con absurda inequidad, y generalmente pese al valor que representa el trabajo y la honestidad propia de todas las relaciones humanas (o así debería ser), quien termina beneficiado no es necesariamente el mejor.
El complejo vado de la modernidad, ha intentando mostrarnos las ventajas de la competitividad, la eficacia, el rendimiento; por eso se evaluan gestiones, se hacen metas y se califican riesgos, sin embargo, en todo sistema hay un parasito que puede esconderse dentro de la maquinaria y como elemento del conjunto, hacerse participe de los beneficios atribuibles a todo este. El elemento discordante que goza de inercia absoluta, pero que aún así se vanagloria de los resultados de todos los demás componentes. La pieza repetida, innecesaria, de repuesto; aquello que no falta, pero que pese a sobrar no es eliminado.
Lo anterior quiere decir que en una carrera como esta, hay muchos caballos que mantienen un galope apenas suficiente para llegar a la meta, mientras otros tantos se deshacen por llegar en primer lugar. Así, otra contradicción de lo moderno, que se busque lo mejor, pero que lo mediocre pueda pasar desapercibido y el esfuerzo sea incluso premiado.
Claro, me desvié buscando la envidia, pero la verdad tampoco la encuentro muy bien y por ahora la dejaré en el tintero...
miércoles, 16 de abril de 2014
Semana mayor
Atención
Este espacio personal no tendrá entradas de aquí hasta el próximo jueves 24 de abril.
Motivo: Profunda reflexión y arrepentimiento.
Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
lunes, 14 de abril de 2014
Habladores...
La gente habla mucha mierda. Llevo varios minutos intentando que se me pase un dolor de cabeza producto de mi propia incapacidad por alcanzar un grado mínimo de calma. Aunque también puede ser producto de la espesa vociferación y constante parloteo de las personas que me rodean.
Mucho del tiempo perdido de trabajo de las personas se ocupa en la constante platica de cosas sin importancia, o de una importancia relativa, y claro, puedo contradecirme al restarle espacio a los dramas y esquemas personales en desarrollo de la máxima universal del egoismo, pero mi propio espacio, y la forma de pensar la manera en que se supone deben adelantarse las dinamicas laborales, me impide revestir esta circunstancia de más valor del que tiene. ¿Por qué? Simple, hay un límite razonable de cosas que nos importan de los demás, mediada por el grado de interrelación, interés y responsabilidad para con la relación con cada otro; Es decir que a los pobres desafortunados seudo transeuntes realmente no nos importan las vicisitudes de las vidas ajenas, y particularmente no suelo ser tan morboso y chismoso como el grueso de las personas, en especial cuando muchos no tienen nada de interesantes a simple vista. Me refiero también a la carreta típica de cada cual, una nimiedad tras otra y expresada a un volumen innecesario para un sitio en que las paredes parecen utilería de una película de bajo presupuesto.
...
miércoles, 9 de abril de 2014
Entrada a la carrera
Olvide por completo lo que iba a escribrir. Era un tema totalmente interesante y lleno de matices magnificos que iluminaría las crasas existencias de quienes leen esto (?).
Pero eso me recuerda, que esto de los blogs ha perdido importancia. Las personas al parecer usan la mayor parte de su tiempo en internet en cosas indistintas, antes eran ciertas redes sociales, ahora se considera que se usa más el microblog, o las aplicaciones o plataformas fugaces como Twitter o Pinterest. Creo que la gente ha perdido el interés por este tipo de portales, e indagaré cuales son los intereses regulares de los internautas, aún cuando he señalado varias veces que escribo principalmente para mi.
Solo para efectos de prueba, me permito preguntar a mis ávidos lectores:
1. ¿Cuantas horas al día ocupa en navegar en internet, o en usar aplicaciones móviles con internet? (Los jueguitos del móvil como Candy Crush y las aplicaciones de chat cuentan aquí)
2. ¿En qué tipo de sitios ocupa principalmente su tiempo en internet? (Blogs de contenido extenso como este; microblogs y sitios de sharing como pinterest, tumblr, etc.; portales de noticias o información; redes sociales, Facebook, etc.; otros, ¿cuáles?)
2. ¿En qué tipo de sitios ocupa principalmente su tiempo en internet? (Blogs de contenido extenso como este; microblogs y sitios de sharing como pinterest, tumblr, etc.; portales de noticias o información; redes sociales, Facebook, etc.; otros, ¿cuáles?)
martes, 8 de abril de 2014
¿A quién no?
Cada día de esta vida me cuestiono, sobre el cómo y el por qué de las cosas; los problemas explosivos, las cuestiones tendenciosas del ambiente, las dificultades del ser y del estar y otras tantas cosas que acosan mi consciencia, y parte de mi imaginación. He tenido que luchar con unos demonios personales tan fuertes que podrían llegar a atemorizar casi a cualquiera, al más fuerte de todos, al que resulte indolente, recio, o sabio.
Lo que he aprendido poco a poco, de manera progresiva y gracias a mi continua experimentación, la cual el ojo inexperto podría confundir con un errar metódico, es que cada vida necesita una dosis suficiente de drama existencial, de un malestar que soberbiamente llene de significado cada uno de los días, para contrastar con cada bienestar, tragedias que resalten las buenas nuevas, los episodios felices y aquellos instantes que vale la pena recordar y atesorar.
Con todo y ello, me sorprende como todo el mundo guarda con mayor celo la nostalgia, o rodea y enmarca cada episodio memorable, de alguna carga pesarosa, lastimera o con un tinte de marcado fracaso. Quien crece, recuerda los momentos pasados de su niñez como aquella circunstancia deseable y perdida para siempre, la libertad, la vitalidad y todo aquello que necesariamente, u obligadamente debía acontecer, pero que considera materia de un hecho pasado, un periodico de ayer...
Llegué a esta reflexión al leer a mi amigo y colega AV, quien sabiamente y con su estilo pulcro, impecable, relata aquellas cosas de la cotidianidad que se asoman en cada respiro y con cada pestañeo. Luego de una brillante introducción encuentro que las cosas especiales le pasan a cualquiera, "como a todos". Esta lectura, más exactamente estas palabras, me motivaron a escribir esta entrada.
¿Y a quién no?
¿Y a quién no?
Al parecer todo el mundo (todos), cae en la frivola tarea de trivializar partes de su vida en función de zurcar mejor por las oleadas de tragedias, desamores y altercados propios de su curso; seguramente es proque el manual de petete de la seudoayuda indica que para superar los problemas, los mismos deben achicarlos, aunque cualquiera que sepa de física debe saber que a mayor presión, mayor temperatura, con lo que reducir artifialmente los problemas lo único que causa es que estos estallen...
Una de las peores formas de minimizar algo personal, es incluirlo dentro de una generalizacion que toque a un conjunto mayor e indeterminado en el cual cada uno sea una mínima parte o algo tan efimero como el grado que pretende darsele al problema; me explico, cada cosa deja de tener la importancia para el universo individual en la medida en que aplica para todo el grupo social al que se pertenece, lo que nos devuelve al "como todos", "como a todos", o "¿a quién no?".
Tambien puede obtarse por trivializar al objeto, la situación, si acaso el sujeto no puede ser total o correctamente reducido, puede circunscribirse la situación a una esfera de generalización que invisibilice la misma, de forma que ya se aplica un "como todo".
El problema principal, es que este tratamiento genera escenarios en que la capacidad para afrontar un impasse se desdibuja al dar paso a una reducción, la via fácil que consiste en no otra cosa que en sacar lo propio y meterlo dentro del costal de cosas que tienen los demás y que por reflejo resulta simple en términos de diagnostico y solución (mi manera molesta de decir que se ve la viga en el ojo ajeno, y no la paja en el propio). Entonces, tenemos personas que se quejan de no tener autoestima, pero no dan lugar para un auto conocimiento y auto reflexión que permita descubrir sus fortalezas incluso a través del contraste, porque no hay lugar a un engaño más grande que el considerar que la percepción es única y parte de la gran capacidad para sentir, procesar pensamientos y emociones, dentro de la lógica de la experiencia que curiosamente para la mayoría de pesonas implica directametne sabiduría, cuando en muchos casos no es más que vejez, un cúmulo de deberes que se incrustan forzosamente en el desarrollo de cada persona, y que por intermedio del hacer, transmutan el ser hasta volverlo dispensable, igual, como todo, como todos.
Nota: No logro concentrarme del todo, este trabajo es una sucesión de eventos malucos sin ningún orden que los haga más tolerable, con tanta gente con palabras raídas y colmadas de una extrema banalidad... No sé como hago.
viernes, 4 de abril de 2014
A media marcha
El tema con los viernes es que todo el mundo se encuentra a media marcha, o tiene poco o nada de ganas de hacer, lo que naturalmente se ha visto en la obligación de realizar, muchas veces por decisión propia.
O es posible que cada día nos estemos quedando sin más opciones, o es lo que pienso cuando reflexionó como me habría gustado ser pescador o artesano, y vivir de la naturaleza; o tal vez un artista marcial entregado a la disciplina del cuerpo...
Pero no, hay que comer. Y por duro o difícil que nos resulte, las personas que se dedican a pescar, a los artes manuales o a las artes marciales, pueden bien terminar en las calles de nuestra abarrotada ciudad, coleccionando malas miradas y lastima en forma de monedas o sencillamente vivir en una pobreza que haría sonrojar al mismísimo Yisus.
A esta hora me lamento un poco, al no tener la libertad de poder quedarme en casa a reflexionar sobre la vida y los otros demonios y angeles que rondan mi cabeza, y sin embargo, debo quedarme aquí a la sombra de este computador, a expensas de algunos pendientes y de unos cuantos propósitos no tan inmediatos, cosas que pueden y deben ser postergadas ante la sombra funesta del cansancio por haber hecho tanto o más de lo que correspondía en días anteriores...
Lo bueno es, que es viernes.
martes, 1 de abril de 2014
viernes, 28 de marzo de 2014
Cielo
El azul del cielo de hoy me tiene un tanto sorprendido.
Es un tanto sospechoso, de un color firme, claro, que hace olvidar el contorno, el polvo y la contaminación. Que quizá sirve para alejarse del panorama político que nos aborda, de los continuos ires y venires de un mundo totalmente circunscrito al egoismo odioso y rampante, de ese que causa problemas a todo nivel, asi como la predacion de todo lo bueno y bello que hay para compartir.
Por eso me sorprende el cielo; porque nadie se lo ha podido robar, y todos pueden gozar de él, con esta hermosa configuración del azul que es resultado de nuestra atmósfera única, y que en esta ciudad se pobla de espesas nubes que para mi propia sorpresa en eldía de hoy son claras, del blanco que sirve para hacerle contraste al paisaje, aunque me resulta complicado que no pueda bajar la vista hacia la ciudad por su espeso manto de gris y ladrillo, apenas con unas pocas manchas verdes para disimular, cruzada a todo lo largo y ancho con vehiculos a motor... caminos sobre transitados, una ciudad que no para, que descansa solo unas pocas horas a la madrugada...
jueves, 27 de marzo de 2014
Somos
Somos poco menos que el reflejo de alguien o algo más. La descendencia conlleva la dilución de la especie, de la raza, del conocimiento, aunque se considere que el mismo se transmite incluso geneticamente.
Somos como estamos y parecemos menos de lo que somos. El mundo se ha hecho grande a expensas de la grandeza humana individual bajo el estandarte de la supremacia del mundo humano civilizado, el mismo que ha impuesto una consciencia colectiva y unos conocimientos aprehendidos e innecesarios para reemplazar la curiosidad propia de la creatividad e intelecto de la especie.
Somos una mancha en donde antes había un trazo firme, una sombra en donde antes yacía una silueta definida y con un volumen correspondiente a una estampa lúcida.
Somos café en la mañana, almuerzo al medio día y desgane en las tardes.
Somos eso, y mucho menos...
miércoles, 26 de marzo de 2014
Entre nubes
Bogotá D.C.
El clima ciclotímico, bochornoso y friolento a la vez; que golpea a esta ciudad es una cosa peligrosa. Y ha causado a mi parecer una epidemia de tosedores y tosedoras compulsivos, personas que, afanadas por las reprimendas laborales, prefieren ir a sus trabajos a expensas de su salud, y la de otros, y contribuir malamente con la cacofonica melodía rutinaria de la oficina citadina.
Esto sin embargo, no es tan grave o supone un disturbio menor para las acosadas mentes y resistentes existencias de las personas que a diario dan lo mejor de si mismas con el afán de hacer arribo a los espacios reducidos en que a expensas de computadores, cosedoras, perforadoras, y cientos de clips y hojas de papel; marañas de escritos, peticiones, oficios y memorandos, entre tantas otras formas de comunicación ritual, solemne, formal; se construye el mundo y se solucionan los problemas de la vida.
Hemos entregado nuestro mundo al cumplimiento de deberes, a la obligación incesante constante y continuada de hacer algo para alguien más...
Estamos perdidos...
...Y el clima no ayuda.
martes, 25 de marzo de 2014
Normal
Desde julio hasta acá, he iniciado no menos de 17 entradas. Algunas de ellas vienen desde hace más de un año, otras tantas han sido pensamientos, quejas, diatribas o simples especulaciones que no han visto la luz por la falta de tiempo (?). Claro.
En su momento me ocupé de justificar ese fenómeno, dejando claro que incluso en una vida como la mía, hay una sucesión de momentos que en todo caso permite algunos instantes para la escritura. Sin embargo, me ocupo a diario de escribir, para una u otra cosa; para lograr que algunas cosas sucedan y para evitar otras. Por lo general no tomo crédito de aquello que escribo y casi siempre los beneficios directos o indirectos de lo logrado, no recaen en mí de forma alguna, por lo que casi todas esas palabras son tan vacías que no cuentan como una expresión de mi parte. Aún con todo lo anterior, producen agotamiento.
Agotamiento, aburrimiento, malestar derivado del solo transcurso del tiempo y de la ejecución de la rutina. Un suceso tras otro me ha llevado a pensar que hay poco por hacer cuando se debe comer, y que no se trata solamente de cerrarse a la zona de confort que los nuevos gurús de la vida se vanaglorian en delimitar para luego convencer a la gente de traspasar, nada diferente a obligar a la gente a vencer sus temores a fracasar, con el fin de que luego el fracaso les resulte más cómodo, más familiar.
Por alguna razón he sentido la necesidad nuevamente de escribir, de decir algo o de dejar de callar tanto, como tan poco, sin embargo las palabra se estancan porque el motor de su vuelo carece del combustible necesario, y siento que hay mucho que se está perdiendo, al menos de aquello que puede ser expresado para mi propio bienestar.
viernes, 14 de febrero de 2014
Pausas
Este es un año de estabilidad, de crecimiento, de desarrollo en todo sentido. Un año para buscar el sentido y para desarrollar algo palpable que se traduzca en letras.
Pero también es un año para desarrollar las pausas, tomar ese alto necesario que se requiere para mejor apreciar, para mejor vivir, para mejor sentir.
Es hora,
es el momento,
tal vez es el lugar...
Pausa para empezar...
Pero también es un año para desarrollar las pausas, tomar ese alto necesario que se requiere para mejor apreciar, para mejor vivir, para mejor sentir.
Es hora,
es el momento,
tal vez es el lugar...
Pausa para empezar...
lunes, 10 de febrero de 2014
Día de mier...
Cualquier día puede convertirse en un día de mierda...
Esta (la mierda) está disponible por doquier, por donde se mire, por donde se camine, por donde se esté.
Vivimos en ciudades cagadas. Por mascotas, los perros callejeros y aquellos sin amos, dueños o responsables que recojan su inmundicia, sin contar con cada gamin (chirri, indecente, ñanga, ñero, etc.) que deposita en cada esquina, en cada barrio, en cada parque, lo mejor que tiene para ofrecer...; lo que combinado a la orina de cuanto incauto bebedor de tinto o cerveza, arreador o llevador de personas, hacen de casi cualquier ciudad un completo baño público.
Poco a poco se regresa en el tiempo, todo se hace cíclico, tal como en el conocido 'UNO', se da vuelta al sentido de las rondas, una y otra vez, en la cual me siento casi en una edad oscura, con todo e inquisición a bordo, por lo que no es sorprendente que se arrje excremento a las calles, incluso hay quemas de brujas, aunque eso, es otro cuento, del cual aún no me sé el "había una vez".
Tanta mierda hay, que incluso la gente la toma como herramienta retórica, se usa para las quejas, se hace lo propio y desea a otros la coprofagia (coma mierda), sin embargo, si pudiera sacarse esto del contexto insultivo, es muy probable que el hambre mundial se acabara si todos comieran mierda y no sería menos mi deseo frente a que todos comieran mierda.
Claro, probablemente se cause un escándalo al hablar de la fétida materia que todos los hombres producen, carajo si es que probablemente sea lo que más humanos nos haga, unidos estamos todos en la caca, pues el popó no distingue estirpe, etnia, clase social.
Es un hecho, ¡todo el mundo caga!, incluso la vieja buena o el tipo sexy por el que pueda llegar a botar la baba el incauto lector o lectora, incluso la progenitora de cada uno de nosotros y cada cual, uno y otra, con independencia de su genero o del dinero que se haya usado en el trono dispuesto para la deposición, lo que no hace menos excremental a lo que producimos.
En un día de mierda a una persona no le queda más que detenerse a pensar si todo lo que tiene adentro es excusable (cagable), sin embargo, debo decir que aunque así parezca, tenemos cosas buenas para ofrecer y otras tantas para recibir, con todo y que los demás se concentren tan solo en deponer lo mejor de si y dejar en si (precisamente) solo lo malo para esparcirlo a otros y que al final tan solo nos quede en que sumergirnos, por lo que la gente se va a la 'm', a comer 'm' porque el día, sus vidas y todo lo demas es una 'm'.
martes, 14 de enero de 2014
No, pues...
No, pues... En algún momento (creo) me quejé por la absurda ociosidad pretenciosa, por aquello que contribuía a que todo el mundo se considere más culto de lo que es, y que todo aquel con una mínima muestra de conocimiento, se aparte de lo humano con unas infulas clásicas, predicables únicamente de dioses y reyes.
Gracia, clase, honor; los que menos lo tienen suelen ser los primeros en detentarlos, en configurarlos, definirlos y perseguirlos. En definitiva todo síntoma de diferencia en positivo, de virtud engrandecedora, no es otra cosa que un factor de exclusión, puesto que para eso es la diferencia...
Ahora, me pondré mi brillante armadura y me iré a cazar...
miércoles, 8 de enero de 2014
Número para todo
Ahora, he decidido organizar todas las entradas de mejor forma en tanto hay temas que repito, los que se ven reiterados; lo anterior, tomandome el trabajo de revisar previamente antes de publicar alguna entrada, identificando adecuadamente estos valores con el fin de numerar aquello que se suceda naturalmente, o poner en términos de versión o capítulo, cada una de las reflexiones o especulaciones que han sido reiteradas o repetidas.
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La vida de todo el mundo es una sucesión de eventos, unos más cíclicos que otros, con escenas que parecen cruzarse unas con otras; aventuras disimiles correspondientes a memorias combinadas con sueños, a pensamientos de escenarios surreales y fantásticos, tanto como la vida, que no es otra cosa que una incesante cadena de pensamientos, con sueños e ilusiones que se debaten en importancia según el sujeto.
lunes, 6 de enero de 2014
miércoles, 1 de enero de 2014
miércoles, 18 de diciembre de 2013
Día - día - día
Hay días en que sufro de una fantasía paranoica constante, de un sino complejo y surreal que me hace pensar en varios escenarios que podrían llegar a escandalizar aún al más dado a lo gore; ¿cómo funciono?...
No lo sé. En todo caso he llegado a entender que la problemática del día a día se reduce a una sucesión de aspectos inacabados en relación con pareceres ajenos, con la ausencia de criterio y diligencia, y el enfrentamiento constante a la ignorancia, la desidia y la falta de todo sentido, por común que se predique.
Bah...
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