miércoles, 16 de noviembre de 2011

Miércoles

He perdido el rumbo...

No, eso no es cierto, aunque a estas alturas del partido, me es difícil pensar en si quiero o no seguir, es decir, estoy trabajando a esta hora, pero en definitiva no me rinde, lo cual lo único que significa es que no quiero hacer esto. ¿por qué? tal vez porque estas ya no son horas de estar trabajando. Y es que creo que una de las constantes de mi existencia es precisamente, que todo lo hago a deshoras...

Como muchas veces una entrada empieza con una pendejada, en sí lo es, ya que por más que me guste protestar, en este caso no sirve de nada. Solo sé que estoy muy agotado, que quizá debería estar descansando de este aparato que me esclavizó durante todo el día; Sin embargo es algo que siento necesario, y la verdad con todo y el bostezo que me hace pausar obligadamente, voy a continuar.

Un día común empieza por un techo común y sobre conocido, o tal vez con la sensación áspera y a la vez cálida del tapete, salir del letargo de la noche anterior llevado de la mano por una voz seca que me indica que es hora de levantarse, sí, mi despertador es un chiste, un reloj parlante. Luego viene la inevitable rutina, y es que necesariamente debo comer, aunque a veces considero que en mí hay suficiente reserva para al menos sobrevivir la mañana sin alimento, pero no es cierto, casi siempre mi cabeza me lo cobra, y no todas las veces puedo quitármelo solo, ni respirando según mi chakra. De todas maneras no puedo desayunar del todo tranquilo, porque casi de inmediato entra la primera llamada de trabajo del día...

Y sin darme cuenta estoy de camino para la oficina, y casi sin pensarlo he empezado a ejecutar una a una de las labores, no como un autómata, porque tengo clara consciencia de lo que hago, es más bien como una inmersión que causa que todo se haga a un lado, incluso de nuevo la comida, tanto así que tuve que volarme a las 5 de la tarde, para comer algo, para pensar mejor, para trabajar con más calma, aunque esto hizo que horas después, no tenga la concentración suficiente para acabar con los pendientes que yo mismo me he dejado, con el pequeño listado de quehaceres que responden únicamente a mi deseo por hacer las cosas bien.

El intento de cada día de conservar la calma mientras se lucha con la voluntad ajena, o tal vez la falta de la misma, que convierte el ambiente en algo denso, en donde se camina con una gravedad aumentada por las exhalaciones de los otros, en donde todo pesa. Aún el sentido nefasto de no poder aceptar a otros, logrando tolerarlos de verdad, cuando cada cual se define por lo que expresa, por lo que le gusta y se siente menos cada vez que se da cuenta que no es aceptado, pese a estar inmerso en lo que se considera bueno; Y es que el deber ser es duro, y es que la compañía duele tanto como la soledad, pero causa al parecer heridas superficiales, o es que simplemente cuando las personas están muertas por dentro, ya todo el daño exterior se minimiza.

Solo resta esperar el apocalipsis, la diferencia, es que yo trataré de estar en el lado de la escopeta que tiene culata, porque del otro lado estará el cañón, y el BUM, que probablemente sea lo último que escuche aquel que desde este momento, ya empezó a pudrirse.

Volver

Han pasado 7 meses desde que escribí aquí por última vez, y es increíble la cantidad de veces que me vi tentado a dejar plasmados mis pensamientos y sentimientos en este sitio que a veces parece ser la única constancia de mi paso por el mundo. Sin embargo, no lo hice, y de eso en realidad me lamento un poco, pues de mí se escaparon ideas magnificas que pudieron plasmarse en unos buenos escritos; Sin embargo todo lo apunte hacia mi opera prima, la cual espero pueda ver la luz pronto, si no es por el trabajo y las obligaciones que distan la posibilidad de dedicar todo el tiempo que deseo a la concreción de mis diferentes proyectos. Lo cierto es que escribir me hace mucho bien, sea por el motivo que sea, y lealo quien lo lea, a veces tan personal como cierto, y a veces tan incierto y tan etereo que puede hacerme perder incluso a mí. Lo cierto es que día a día encuentro un mejor modo de ver las cosas y aunque mi vista se canse a ratos, creo que jamás dejaré de observar, de pensar, de sentir y mucho menos, de estar consciente.

PD. Tengo que examinar cuantas veces he escrito una entrada similar a esta, es decir, cuantas veces he vuelto o algo similar; Lo importante es que nunca me iré del todo, pase lo que pase.

viernes, 17 de junio de 2011

A tiempo

Un  poco antes de enloquecer, o justo antes de tocar fondo, muchas personas hemos encontrado el camino, la solución, la luz... en fin.

Me queda claro que las soluciones por lo general están ahí, difusas y etéreas pero ahí, queriendo ser encontradas, nunca olvidadas, siempre dejadas a un lado, porque es más fácil hundirse que estirar un poco la mano para extenderse a la orilla del pozo...

miércoles, 11 de mayo de 2011

Pum

Ah si, pendejo, estabas tan deprimido que ni siquiera pudiste escribir algo, eso, da pena...

domingo, 8 de mayo de 2011

Feliz cumpleaños IV

Cuatro años ya, muchas entradas, más de las que habría pensado, con todo y las que he ido quitando, editando y añadiendo...

miércoles, 20 de abril de 2011

Agudo

Existen días en los que uno puede llegar a preguntarse: ¿para qué me levanto de la cama? Pues bien, no sé. Era mucho más fácil cuando tenía un propósito claro, un horizonte (al menos cercano) que me permitía lanzarme sobre la vida para hacerla mi objeto de dominación, para someterla a mi voluntad, para hacerla tan mía como la palabra lo permite, como el concepto de propiedad da pie para; Ciertamente aún considero tal cosa posible, es solo que en un estado de duelo, los sentidos (los míos, claro está) se agudizan, aunque muchas cosas pasan a ser vistas a través de un filtro, la realidad se hace irreal (aunque naturalmente eso puede deberse solamente a un delirio esquizofrénico propio de la naturaleza humana, y que busca obviamente mi destrucción, pero en el caso que sea, no se lo voy a permitir).

Me remito a lo de la agudeza, porque he tenido de nuevo episodios de extrema revelación consciente, dándome cuenta de lo acertados que llegaron a ser mis pensamientos en algunos momentos que ya pertenecen al pasado; No es que me arrepienta de alguna manera de lo acontecido, ni de la manera de actuar correspondiente al momento; Solo es que me doy cuenta de lo complicado que es ver las cosas cuando uno esta tan ocupado sufriéndolas; Tampoco deviene todo de un estado de sufrimiento constante, no, es solo que frente a la felicidad de algunos acontecimientos, casi siempre viene un sentimiento asociado de miseria, eso último tal vez sea polémico, o sea ridículo incluso, lo que pasa es que cada momento miserable se sumerge totalmente en lo inocuo, imperceptible, o superfluo, cuando se está en un estado de felicidad, lo que hace fácil esa respuesta, lo que hace posible que todo tenga un devenir loable...

Todo estado de la razón y la emoción humanas, causa a su vez un contra-estado, es decir, toda acción tiene una reacción. Aquello de la física de la que me he ocupado en un par de ocasiones.

viernes, 15 de abril de 2011

Tristeza (otra de tantas veces)

Una lagrima de amor se desliza suavemente por mi mejilla y se pierde entre la espesura de mi barba... Así empezaba esta entrada en un día cualquiera de marzo en que mis ilusiones estaban agonizando, pero aún no habian muerto. Muere cada cosa dentro de uno debido a que las emociones son tan frágiles que estallan y sus esquirlas hieren de forma profunda, y se quedan clavadas en nuestra alma sin que sea posible retirarlas a tiempo, cuando el interior aún pueda sanar, cuando todo aún es posible.

La esperanza es lo único -y lo primero- que se pierde, en especial en cuanto a ciertos aspectos (ciertos, determinados, estos, aquellos, no importa). La vida no es un carnaval, pese a lo que cualquier persona pueda pensar, tan solo existen conceptos, ideas y pensamientos con tanta o tan poca fuerza para mover el sustrato de nuestras personalidades. Una idea puede cambiar el mundo, al igual que puede destruirlo. Veo con profunda indignación como aquel mundo al que me refiero se esta destruyendo por la falta de ideas y como es consumido por la banalidad. Todo es más de lo mismo y cada ciclo parece tener sentido solo al morder su propia cola, al entregarse a la posibilidad del bucle infinito, porque lo finito es otra idea, una que no sirve, porque aquello que no sirve debe ser hecho a un lado, así como lo que sirve debe estar destinado a un propósito superior de nunca exceder ninguna expectativa aunque en esencia parezca excederlas todas. Y es que el problema es ante todo que aparente, que parezca, porque las cosas no deben ser, su núcleo es indiferente para el grueso de aquello que está afuera, lo importante es que luzca como, que engañe.

El engaño es el motor de trabajo de todas las relaciones humanas. Se miente, y de tal forma que la verdad es una piedra en el zapato; De igual manera es inconveniente, nunca se puede salir con lo que uno quiere; No hables con la verdad, mucho menos actúes o vivas conforme a ella; No manifiestes aquello que está dentro de tu corazón, no es importante para los demás, incluso, puede llegar a molestarlos.

Sí, estoy arrepentido, ¿pero de qué me sirve? ¿Acaso puede hacerse algo al respecto, con la firme seguridad de aquello que se hizo mal? Es que el problema no es saber que se hace mal, si no hacer algo al respecto; Siempre he sido una persona un poco complicada a la hora de tomar acción, pero en este caso no hay nada que hacer.

Muchas veces he manifestado mi tristeza, aunque es obligatorio para mí resaltar que no tengo una visión nefasta de todo -esto-, ni tampoco se redujo mi espectro cromático al blanco, negro y su combinación natural. Es solo que en algún momento cesó mi capacidad para hacer la vista a un lado, el error fue que empezara a importarme, porque después de eso no he podido recuperar el sentido de mi propia existencia, que podía cerrarse sobre sí misma para evitar la entrada de factores externos. No me queda de otra si no esperar, ¿a qué? No sé, probablemente a que el tiempo haga estragos en mi manera de sentir y que mi pensamiento me proteja volviendo a apagar la función de sentir.

Tengo claro que mucho de lo que escribo no tiene el menor sentido para usted, mi querido lector/lectora, pero puede que usted se haya sentido así en más de una ocasión y no haya sabido que hacer al respecto, bueno, yo tampoco sé que hacer, y lo único que se me ocurre es dejar constancia de lo que me pasó, a ver si alguna vez dejo de hacer estas cosas que me lastiman (y de paso a otros) y empiezo a usar de manera más inteligente -o al menos más conveniente- mi propia sabiduría.

jueves, 7 de abril de 2011

Espacio

Muchas veces he tenido que encontrar la inspiración en muchos espacios, tan diversos, que precisamente el encontrar se hace difícil de auto justificarse, es tanto así que el sentido de la vida se pierde porque lo repetido hace que uno se agote al enfrentarse de nuevo a las mismas frustraciones.


Hace poco se me dio por escribir a la vez sobre el tiempo y el espacio, de una manera un poco superflua como suelo hacerlo cuando el tema me llega, pero me toca de una manera en la cual no siento la suficiente atracción como para que se suspenda la inercia que me mantiene estático, pero que a la vez evita que me vaya. Tiempo y Espacio, se me ocurrió que la física es una señora compleja a la cual le gusta mostrarse, usa escotes largos y pronunciados para que nos perdamos en el abismo de sus tan deseables pechos, y como es una señora fuerte y bella, su frente es firme y provocativo, de igual manera sus vestidos siempre nos muestran piernas torneadas, firmes, tersas al igual que su piel de un solo tono: toda ella es provocación, pero tiene la firmeza de ser única, tan decidida que no hay nadie que pueda llevarle la contraria (paréntesis, no sé como hacen algunas personas para hacer siempre algunas cosas igual de mal, igual de raro, igual de disgustable, fin del paréntesis). Pues esta señora es como esa maestra de primaria a la cual uno le pone atención sin saber exactamente por que, aunque años más tarde se descubre que había una atracción que posteriormente se sentirá por todas las hembras de la especie (bueno, claro está que este ejemplo es injusto con aquellos que no gustan de las mujeres, pero me tiene sin cuidado, hagan la analogía con lo que mejor les funcione). Siempre se sentirá una atracción especial hacia ella, estará uno tentado a sumergir su mirada entre sus atributos, a deleitar su imaginación cuando no este, soñando con la posibilidad de dominarla, de poseerla...

Pero lo cierto es que la física es una perra sin sentimientos y jamás te permitirá otra cosa que desearla, querer entenderla (sin lograrlo del todo), y jamás, jamás, podrás estar encima de ella.

El espacio es un problema de física, en todas las formas usables del término, tiene que ver con la correspondencia, ciertamente debe haber una manera de medirlo o de concebirlo, y esto es tan cierto que aunque se piensa en un espacio (cosmológicamente hablando) infinito, aún así es abarcable y la distancia puede ser medida. aún en pequeñas partes de él; En cierto sentido el espacio siempre es susceptible de ser puesto en algún término matemático, y es por tanto un problema que suele expresarse como necesidad, ya que esta última es siempre más discernible en cuanto pueda medirse, eso constituye una forma precisa no tanto de la comunicación, como sí de la recepción del problema. El espacio es tan importante porque en términos de él medimos mucho de nuestras vidas, y la longitud se extiende analógicamente  a aspectos personales, de esta manera pedimos cosas para nuestras vidas y determinamos el futuro de nuestra existencia de acuerdo con la relación espacial con otros. El espacio también es la latitud en la cual interactuamos y tomamos decisiones con respecto a nuestras vidas. Quisiera encontrar el punto maravilloso de inflexión en el cual poder alterar la continuidad de estos dos problemas físicos que me aquejan, que el tiempo no pasara, pero en especial que pudiera tener aquel campo medible y apersonable en el cual realizar mi deseo de libertad. En cada uno de mis días me levanto y siento como cada parte de mi universo se cierra y se comprime alrededor mío, de tal forma que me siento ahogado y me falta el aire, a veces tanto como las ganas de respirar y la única salida parece radicar en el mismo punto en que escribo estas palabras. No es un control obsesivo, ni la compulsión por el cambio, menos aún si este puede llegar a significar el reestablecimiento de una rutina, ya que esta última es un escape, y de cierta manera me asquea el escapar, aunque ya lo he intentado. ¿Como vivir una vida en la cual cada paso se siente ajeno? Si alguien lo sabe, por favor háganmelo saber, creo que entonces deja de ser un problema tan en efecto físico y se vuelve algo relativo a las ciencias sociales, un problema de propiedad, un problema de derecho, y de eso ya queda poco.


Esta es la primera imagen que sale al buscar la palabra espacio en google.

Pose

Es sorprendente (de cierta manera), y tal vez solo a mí me lo parezca; Estuve mirando algunas imágenes de una página "artística". Uso las comillas, porque al parecer el arte es tan efímero y relativo como la persona que los observa, y a mí particularmente algunas cosas no me lo parecen tanto. En esta página se relata con fotografías la vida de un par de personas, de una pareja de personas muy “bonitas”. Algunas de estas imágenes son muy sensibles y muestran el fondo de sus protagonistas, su interior, de una forma que solo refleja el arte, y es por lo cual –seguramente– que a la fotografía se le considera como tal. Sin embargo también noté muchas poses, muchísimas más de las necesarias; Aunque quien me dice que es "necesario" (o a quien le puedo decir yo), que es lo que puede considerarse como normal dentro de la medida de aquel deber ser, que atropella mis pensamientos y que a veces de manera absurda me hace sentir de alguna manera superior (o simplemente raro).


Lo cierto es que la vida, la percibo no solo estática, si no de alguna manera arreglada para encajar; Aquellas poses son las mismas que tan a menudo veo en todo tipo de situaciones, y en todo tipo de medios. La impronta personal que distingue a cada individuo, ha sido reemplazada por una imagen exterior que ha trascendido a la interior y la ha reemplazado por completo. Todos parecen modelos, ¿qué modelan? Muchas cosas. Desde la ropa que con tanto esfuerzo compraron motivados por una necesidad artificial, pasando por los accesorios, tecnología, cortes, estilos; Hasta su propia imagen, construida para acercarse lo más posible a los estándares de lo que se considera como deseable, porque la idea no es tanto encajar porque si, si no resaltar, llamar la atención de alguna manera.

La pose es muy importante, porque fingir lo es, tanto, que cada cual que intenta vivir de acuerdo a quien es y cómo se considera, siempre va a estrellarse contra los demás; la sinceridad es algo que se exige, pero no se valora, no se entiende. Cada persona demanda de otros lo que le falta para sí, pero en general busca, sin querer encontrar, y la vida se le va buscando, porque encontrando siempre conseguiría un traspiés, un tropiezo que lo llevará a caer. La estabilidad es buena, en cambio tropezar es malo porque se afecta la pose, eso que puede quedarse para la posteridad, para el momento en que miremos atrás con la ilusión de encontrarnos con una imagen de nosotros que realmente nos agrade, porque el espejo es tan sincero que nos lastima, y al mirarnos en él, encontramos raramente algo agradable.

En efecto siempre los valores en sociedad se han movido gracias a la necesidad por la inclusión en la misma, o al menos en el grueso de la población que determina cuáles son esas características. Posamos para fingir que hacemos parte de algo, en los retratos familiares nos volvemos familia, así nos detestemos los unos a los otros; En las reuniones sociales sonreímos, con todo y lo miserable de nuestra existencia y en muchas otras situaciones posamos, como compañeros de trabajo, colegas, amigos. Se nos olvida a veces que la principal razón de nuestras existencias es preocuparnos por una ingrata persona que jamás nos va a recompensar del todo el esfuerzo: Por nosotros mismos. Entonces no tiene mucho sentido creernos abiertos a los demás o entregados en alguna forma, o no al menos mientras no conciliemos cada uno de los aspectos de nuestro ser. Estamos fraccionados gracias al influjo de todos aquellos que intentan construirnos, de tal manera que a medida que crecemos, necesitamos que cada una de nuestras partes se una, y como sabrán todos, sumar fracciones siempre es de lo más difícil.

Hablaré de matemáticas de personas otro día, hoy tengo que tratar de no ser más un cero, para que lo que se multiplique conmigo no se reduzca a nada.

La primera imagen la saqué de aquí, la segunda de aquí.

martes, 5 de abril de 2011

Desde adentro

Después de leer un poco de todo en internet, y de darme cuenta para mi propia satisfacción que los blogs se resisten a morir (pese a que el tiempo promedio de uso en internet de las personas se debate entre googlear su nombre [buscarse a sí mismo en google] y mirar que han hecho sus "amigos" en facebook). Bueno, en fin, me he dado cuenta de que mis malestares no son -solo- un resultado de mi actual situación neurótica-existencial, es decir, un reflejo de mi falta de salud mental, si no que existen varias personas que ven el mismo tipo de demonios en la cotidianidad y en la sociedad actual que a mí ya me parece que dejo de estar enferma para empezar a apestar con su cadavérico existir. Mi esquizofrenia no es tan grave.

El mundo tiene un nigromántico sentido del ser, y es que todo lo que ha muerto, por el mismo menester de su asesino, tiende a ser reanimado, no revivido ni resucitado (el mito de la resurrección se lo llevo consigo aquel magnifico personaje de alegre sonrisa y barba café que sale en mas posters y estampas que cualquier estrella de rock, claro que a lo mejor él mismo encarna el espíritu del Rock [antes de que fuera pervertido, como todo]). Entonces, ante un mundo que mata y luego reanima, tiene uno que lograr acostumbrarse a los continuos olores a descomposición, y a la muerte cuando ya se seca, y empieza a oler así, porque hasta el olor se cansa de apestar.

Todo el cuento de la virtualidad ocupa en más de un sentido los escritos de mis compañeros de líneas, y veo como todo el cuento de este espacio que los unió, también los hace querer separarse, o colgarse de sus propios cordones o de los cables de los periféricos que usan (!ohh!, cierto, tecnología inalámbrica, ya no queda ni con que ahorcarse). Entre quienes se valen de esta herramienta para el abuso y otros quienes ponen mucho de sí en cada bit de información en la red, se ve una constante de desidia y congoja, que no va a tener final feliz para nadie, a menos que cambien nuestras costumbres, tanto con respecto a la manera en que nos relacionamos con otros, como con la forma en que acogemos (y recogemos) experiencias y enseñanzas derivadas de cada una de nuestras relaciones. Alguien me dijo que las personas hemos perdido en cierta manera la capacidad de intimar, sin embargo lo que creo es que precisamente ya no lo hacemos, porque mucho de lo que está abierto a los demás, nunca debió haber salido de nosotros y lo que pasó en el camino fue que terminamos revelando un mundo que nos pertenecía, en aras de compartir y de asegurar de una manera muy peligrosa, nuestra identidad.

Algunos que como yo, hemos estado en el ahora, pero también en el antes, y de igual manera  en la transición entre estas dos, podemos dar fe de como todo podía ser distinto, de como el individuo existía y precedía a la sociedad, e incluso su importancia era tal, que le daba forma a esta. La forma correcta (a mi modo de ver) de hacer las cosas, es ir de adentro hacia afuera, y poco a poco. Es decir, esperar a encontrar aquel en quien se pueda (o se quiera) confiar y a ese alguien dejarle entrar a quien uno es, a quien uno ha construido para sí, a ese yo que se encuentra encerrado en las paredes del pensamiento y el sentimiento, quien debería ser temido y amado, misterioso y profundo. Sin embargo, la gente ha matado la profundidad de su ser y por supuesto no hay misterio alguno en aquel que está siempre conectado, siempre dispuesto, siempre atento; Cuya vida es alegre y feliz en cuanto mayor es la aprobación que recibe a todas y cada una de las acciones que lleva a cabo. ¿Cuándo empezó a importar tanto la opinión y el gusto de otros sobre nuestras vidas?

lunes, 21 de marzo de 2011

Invisible

Soy invisible...

Esa es una de las conclusiones a las que uno llega cuando nota que no es tenido en cuenta, ¿pero como? ¿Acaso no han visto la magnitud de mis formas? jajajaja, el que me conoce sabe a que me refiero...

En fin. Muchas veces nos enfrentamos al mundo desprovistos de herramientas, en una lucha injusta en la cual nos preguntamos, ¿por qué no tenemos garras, o dientes más filosos?, y habrá quien me diga que nos salen cuernos a ratos... valiente cosa, esos no sirven para defendernos.

La mecánica de enfrentamiento no debería ser la constante, sin embargo todo es una confrontación y del choque de las personas, parece que resultan muchas de las ideas básicas de lo que se entiende por sociedad. Eso quiere decir que es este mundo que construimos a punta de terquedad y algunas veces de voluntad, el que nos hace rozar constantemente con el otro, claro está que el roce es rico...

Por hoy, intentaré dejar atrás los conflictos, y huir de lo que se me impone, mañana será otro choque.

jueves, 10 de marzo de 2011

10 cosas que no debe hacer en facebook

Conozca las 10 cosas que no debe hacer en Facebook


Todo lo que publique en las redes sociales es su responsabilidad. Evite dolores de cabeza.

En muchas ocasiones las personas no miden la información que divulgan en Facebook y olvidan que su 'muro' es una ventana de su vida privada a la que muchos tienen acceso.

Por eso, la revista estadounidense 'Time' realizó una lista de diez recomendaciones para que siga al pie de la letra si no quiere perder su trabajo, a su pareja, ser acusado de copia, ir a la cárcel o pasar un mal rato.
Vale la pena señalar que algunas de estas conductas son delitos, pero en Facebook se ve de todo y lo que leerá a continuación le ha pasado a alguien.


1. Extorsionar
La extorsión es ilegal. Sin embargo, la revista 'Time' expone el caso de un joven estadounidense de 18 años que engañó a sus compañeros, menores de edad, haciéndolos creer que era una mujer para pedirles sus fotos desnudos y luego chantajearlos. Lo condenaron a 15 años de cárcel.



2. Vengarse de un ex novio
No descargue el resentimiento que puede dejar el fin de una relación publicando fotos comprometedoras de su ex novia o ex novio, ni divulgue secretos personales. Actos como estos ya son un motivo de cárcel en Nueva Zelanda, donde un hombre estuvo preso cuatro meses por publicar imágenes de su ex desnuda.



3. Decir que se va de viaje
No olvide que los ladrones viven buscando víctimas y son los primeros en innovar a la hora de saber cuándo una casa está desocupada. Revise lo que escriben sus hijos sobre las vacaciones o salidas familiares, sobra decir que usted tampoco lo haga, pues esta es una invitación para que lo roben.



4. Admitir un crimen
Qué tal esta: un hombre en Estados Unidos escribió en su muro que había atropellado a alguien con su auto y huyó del sitio, porque no pensaba entregarse pues era "sólo un indigente". Después de muchos mensajes de amigos y conocidos, uno de ellos le dijo: "le acabas de decir a todo el mundo".



5. Cometer plagio
Preguntar sobre el tema de una tarea está bien, pero eso se convierte en plagio cuando copia las respuestas que están en los muros y en los grupos. De hecho, uno de cada dos estudiantes de la Universidad de Cambridge aceptó haber copiado. 

6. Dejar el rastro de un crimen
Si va a hacer algo ilegal (según 'Time') no debería dejar evidencia y menos entrar a su cuenta de Facebook mientras roba una casa. Esto sucedió en EE. UU. y fue una pista para encontrar al criminal, así como una prueba del acto.



7. No hable de su trabajo
Si se siente frustrado, odia a su jefe o no quiere pasar un día más en el lugar donde trabaja, guárdeselo. Alguien puede leer lo que usted escribe. Por ejemplo, un empleado de un reconocido medio nacional, muy activo en las redes sociales, expresó su desacuerdo y poco aprecio hacia uno de sus jefes. Causa inmediata de despido.

8. Presumir de los regalos
Hay quienes quieren contarle al mundo sobre su nuevo computador, iPod o iPad, pero lo que hacen es convertirse en un blanco para los delincuentes; sucede lo mismo cuando comenta sobre su próximo viaje a la India o Tailandia: además de decirles que es un buen objetivo, les abre la puerta de su casa.



9. Nada de fotos bebiendo
Algunas oficinas de recursos humanos revisan las páginas de Facebook de sus aspirantes. Aunque sus amigos encuentren muy divertidas las imágenes en que aparece dormido después de una fiesta, seguramente sus empleadores no, así que elimine todas esas fotos comprometedoras y guárdelas donde sólo usted las pueda ver.



10. Rastros de infidelidad
¡Los abogados también saben usar Facebook! Según la revista 'Time', el 81 por ciento de los abogados especializados en divorcios se han enfrentado o han utilizado como evidencia pruebas recolectadas en las redes sociales y el 66 por ciento de esas pruebas provienen de Facebook.


Tomado de: eltiempo.com

Esta información me llegó a través de correo electrónico, algunas parecen cosas obvias y otras lo ponen a uno a pensar en lo difundido que esta el uso de la red y como afecta las vidas de las personas. Mi consejo no es tanto que no se usen las redes sociales, si no que se usen con responsabilidad, de una forma en que nuestra vida y necesidades -reales- estén por encima de la virtualidad y el morbo que se produce a través de estos espacios.

jueves, 24 de febrero de 2011

Reflexión 1.1. Reflejos, realidades y concepciones

Tan fácil que sería volver a empezar. O mejor, tan ideal que resultaría, pues ciertamente si resultara sencillo de alguna manera, ya lo habría hecho. Este Blog muchas veces se ha tratado de dar cuenta de las particularidades cíclicas que tiene la misma existencia, aún cuando esta se encuentre acompañada de un sentido lineal por cuenta del paso del tiempo. La realidad es un complejo escenario en que aun cuando las concepciones propias pueden llegar a estar rodeadas de múltiples complejidades, el abordaje final se realiza por consenso, como casi todo, es decir que alguien más tiene que decirlo, ojalá con la suficiente autoridad.

Ese otro puede ser incluso una versión diferente de uno mismo. Sí, la propia escritura evidencia que existe un cambio en el sentir, en el pensar y usualmente en la profundidad y lucidez de las ideas. Esto podría ser absolutamente cierto para cualquier pensador de esos que nos ocupamos de leer, pertenecientes a tiempos y a espacios desprovistos de los cansancios y las condiciones contemporáneas. Personas con la disposición y la disciplina necesaria para someter sus propias concepciones, su intelecto, a un desafío de constante crítica. En algunos casos parecería en cambio que las ideas pueden llegar a degradarse, más allá de lo que se esperaría ante una situación excepcional, es decir, no de la manera estándar en la que se degenera todo el ser humano, lo que se ha determinado a través de la ciencia, que poco tiene que ver con el intelecto, en tanto la dinámica del cerebro es diferente y este no tiende -necesariamente- a sufrir alguna suerte de estrago a causa de la edad, es más, al parecer el intelecto se desarrolla con el paso del tiempo.

Si esto es así, es difícil entender la razón por la cual un texto producido por uno mismo, resulta ajeno por la estructura de pensamiento que se deriva de éste. Entonces, ¿alguien más lo escribió? Tal vez ese otro que era ajeno a las consecuencias de la caótica existencia. Una persona dotada de un mayor enfoque crítico, o de una capacidad de reflexión superior. O quizá alguien menos agotado de enfrentarse a la dinámica regular del sistema. Todas estas pueden llegar a ser explicaciones plausibles, pero nada satisfactorias teniendo en cuenta que se ha establecido que el "ser" implica un desarrollo, un avance, un aprendizaje, de tal manera que esto incluso puede representar retrocesos temporales, faltas o baches dentro del camino.

Pero aquellas palabras pueden ser encontradas muy en el fondo de quien las produjo, haciendo un ejercicio de introspección, de autentica búsqueda por el reflejo cierto que ha tenido nuestro desarrollo en la concepción de la idea residual de nuestra propia imagen, tanto aquella física como las intelectuales o anímicas.

¿En realidad si somos quienes pensamos ser?

Sí, al menos de alguna manera. La idea no llegó sola a nosotros y todo germen de pensamiento está directamente dirigido por cuenta de alguno de nuestros procesos. Esto quiere decir que la imagen que fuera construyéndose durante diferentes etapas del desarrollo personal, no se corresponde de manera univoca con una idea inmutable, sino con algo tan dinámico como la forma misma de realizar cualquier tipo de aproximación a la realidad, incluso a la personal.

La realidad no es una sola entonces, sino varias, dependiendo de la función de reconocimiento que se esté desarrollando, teniendo en cuenta el aspecto personal, circunstancial de cada instante en que se realiza el ejercicio de pensar en cualquier cosa que rodee, abarque, se acerque o tenga cualquier relación con el sujeto que piensa. Sí, de esta manera cada pensamiento consciente resulta en una aprehensión particular a la realidad como conjunto, y por tanto a una realidad en sí misma. La sucesión de cada una de estas realidades resulta inabarcable de otra manera que no sea a través de la idea misma de un conjunto indeterminado llamado realidad, con el único fin de ser establecida como soporte conceptual y consensual de lo que rodea al sujeto. La idea que soporta a las ideas, no es otra que un establecimiento que sirve de base para toda otra aproximación, el principio fundante, la realidad preconcebida, pero sobretodo aceptada. 

Estas reflexiones iniciaron de una manera sosegada, cortas y respondiendo a una idea de momento que fuera creciendo hasta convertirse en algo más, profundo si se quiere, pero al menos crítico.

¿Cuantas veces no somos mas que la sombra de algún sentimiento?

Esta pregunta en sí misma tendría más bien poco sentido. ¿Sombra? Esto querría decir que cada persona se encuentra eclipsada por sus propios sentimientos, antes que por su actividad racional, sin embargo esto también implica un profundo desconocimiento del mismo carácter racional de los sentimientos, por más que estos parezcan una negación de la razón, a lo que no responden muy bien es a un ejercicio de lógica, pero son totalmente explicables desde los aspectos más profundos del intelecto.

Nos desplazamos por el mundo siguiendo los rastros, y si estamos a la sombra de un sentir, entonces no somos más que unos esclavos serviles de nuestros sentimientos, lo que puede verse como la persecución de abstracciones sobre las cuales no se tiene control, aspectos de la realidad sobre las cuales no se nos han dado suficientes instrucciones, o en donde en todo caso la realidad que se nos instruyó resulta menos que incompleta. ¿Irreal? Tal vez. El ser humano busca, sigue la huella de aquello que de alguna u otra manera pica su curiosidad, que lo toca o lo afecta, de manera que se inmiscuye en su voluntad, de forma tal que juega con el establecimiento de sus necesidades, sentires y quereres. Los deseos, las expectativas y requerimientos que según nuestro propio esquema de pensamiento son dinamizados hasta lograr alterar los supuestos planes, las prioridades. No se trata de  una afrenta a la racionalidad, sino de un ejercicio de la misma a través de una dimensión diferente, aquella que conecta al cuerpo, con la mente y el espíritu (si es que tal cosa existe). El instinto, lo primal, lo que se deriva de las necesidades mismas que están en la base fundante de nuestro ser. 

No, no somos menos animales que los animales, ni más personas que las personas. Cada una de nuestras dimensiones tiene una razón de ser y tanto necesitamos alimentarnos como vestirnos de una u otra manera o expresarnos a través de diferentes formas. Así se hace apenas lógico el que se persigan aquellas sensaciones o concepciones ideales que se convierten en estados satisfactorios, de las cuales no se tiene mayor idea: perseguimos cosas que no sabemos ni como son, las que no podemos ni definir, ni comprender del todo. Pero más allá de esto último, no somos otra cosa que grandes investigadores de verdades insignificantes, con una serie de justificaciones, de osadías frente a la misma realidad de nuestro bienestar y de la realización de lo que somos, haciéndonos trampa a menudo  través de compensaciones, proyecciones y auto engaños, de manera que la realidad que no sirve se cambia, de uno o dos brochazos.

Entonces, hemos abandonado la búsqueda de las verdaderas cosas que nos satisfacen (de manera cierta y teniendo en cuenta todas nuestras dimensiones), en donde la misma racionalidad es reemplazada por la aceptación de preceptos ajenos, y por tanto la realidad impuesta es funcional a cualquier riesgo de sobresalto del sistema, en donde resulta menos costoso aceptar, someterse. Estos individuos sometidos han relegado su capacidad para hacer juicios críticos, para contrastar realidades y lo han reemplazado por varios mecanismos de supervivencia dentro de los cuales se destaca la obediencia, especialmente a la tendencia, o al establecimiento que como realidad se impone y resulta menos complejo para hacer la vida funcional, puesto que se trata de evitar el ruido dentro del sistema, sofocar la oposición, resulta bastante bien hasta que se consideran aquellas necesidades que opacan al mismo establecimiento, que explotan el sistema, pero que se salen de él.

Los conflictos entre la lógica y las formas tradicionales de razón, consumen a las personas y hacen que nuestros ojos aparte de estar pasados por una brumosa capa de ignorancia, sean de alguna manera deslumbrados con el espejo de una sociedad que jamas es lo que es, que nunca es. Esta sociedad como realidad solo existe y aparenta ser, puesto que su función fue impuesta y no fue resultado de un consenso natural  un dialogo sostenido y crítico, sino como una violenta intromisión dentro de la psiquis individual. De esta manera cada vez más, hay que ver el mundo entre ojos, con la claridad que no brinda ni siquiera la continua manera de frotar aquellos ojos en señal de asombro. No, no es un sueño, pero es probable que tampoco sea real.

La realidad conlleva el seguimiento, el establecimiento de un algo, la aceptación de algo más. Lo que está afuera se refleja, se ve dotado de luz que es absorbida a diferentes niveles hasta lograr contraste, un infinito océano de colores y formas. Percepciones e ideas, pero entonces lo que resulta comprometedor es la fijación de cada uno hacia y desde la realidad. De esta manera si lo que está allí fue malamente concebido, su proyección hacia nosotros también estará viciada, comprometida. Lo que debemos hacer es romper el espejo y buscar una superficie reflejante que nos sea mas confiable, que no este contaminada por lo aparente, pero que sea clara y pura.

Esta circunstancia se presenta con el hallazgo del otro, de quien puede recibirse una proyección, un reflejo diferente, o al menos mas cercano. Deberíamos entonces mirar en los ojos del otro, buscando en realidad un reflejo que resulte más humano, tan lógico como diverso, lunático y perverso.

Mira en los ojos de otro. Te encontraras como en verdad luces, más nunca como eres.

Las verdades del alma se encuentran sumidas en el más colosal y cósmico de los secretos, sin embargo cuando este secreto es revelado, se establece un juramento, un verdadero acontecimiento que deja por más consternado al universo, eso es tan simple pero tan difícil de lograr: el amor.

*Esta reflexión realmente fue escrita el 24 de noviembre de 2015, pero se puso más atrás para hacerlo menos visible...

martes, 15 de febrero de 2011

Hacia atrás

Hoy creo que voy a abusar de la magia del blog para volver en el tiempo; Hacer una reflexión que tenga que ver con un momento en el tiempo que nada tiene que ver con el actual, tal vez un momento más difícil, tal vez uno más fácil, o simplemente y por la misma magia de lo escrito, uno distinto. Cambiar es muy importante, es casi que uno de los fines de la vida dentro de su propia consideración, sin embargo, cada cambio implica una crisis, o se deriva de ella. Alguna vez hablé de la adaptación, pero no necesariamente aplica a todo, es decir, que el cambio seguido de la adaptación puede perder frontera cuando simplemente la nueva situación es una imposición frente  a la cual el problema que se deriva es infranqueable.

Siempre he pensado que a medida que uno avanza en la vida, hay que dejar mucho de sí atrás, el recuerdo es una herramienta poderosa para forjar la sabiduría, pero también se puede convertir en un lastre y en un foco de melancolía, es así como muchas de las cosas que en realidad buscamos de nuestro pasado, son solo cosas que niegan nuestro presente; De una u otra manera el pasado pese a lo duro o doloroso que haya resultado, se convierte en un escape sencillo frente a las frustraciones actuales, y es que puede ser algo cultural, no es gratis que se piense que “todo tiempo pasado fue mejor”, e incluso no deja de ser sorprendente que a medida que se crece se halle más sentido a la forma de ver de aquellos que eran adultos cuando uno era niño, en especial con pensar que las cosas eran diferentes en los tiempos de cada cual; Bueno, creo que hay un poco de razón en cada uno de estos planteamientos, pero las diferencias generacionales y los problemas relativos a la degeneración progresiva de la sociedad, la inteligencia y la cultura, las trataré posteriormente. Siempre he pensado que se empieza a envejecer cuando se trata el pasado como un punto de referencia, cuando la historia nos enseña y la memoria es una cátedra constante para nuestras vidas. Lo que considero es que debe ser una enseñanza precisamente y no un escape, cada experiencia constituye una escala dentro de nuestra sabiduría y así mismo cada cosa debe tener un estado cierto en nuestra cabeza, pero aquello que pasó debe pasar y no se puede constituir en una excusa para hacer amargo el presente o para contrastarlo y hacerlo difícil de sortear, de igual manera tampoco puede convertirse aquello que ya fue en una continua estación esperanzadora, ya que la esperanza solo radica en aquello que hacemos en el hoy y que puede extenderse hacia el mañana, vuelvo a mi pensamiento sobre el presente y aparte les dejo esta pequeña frase como para que mi mensaje tenga más eco:  “yesterday is history, future is a mystery, but today is a gift, that’s why is called present”- Oogway*
*Eso lo dijo la tortuga más sabia del universo.

martes, 18 de enero de 2011

Cinco Años

Cinco años ya… No me había fijado en hace cuanto que tengo este espacio, este sitio en que se ha impregnado bastante de mi alma; En el cual he dejado tanto, pero en el cual también he estado recibiendo constante retroalimentación de aquello que he hecho, que he intentado dentro de aquello que considero es la evolución de mi personalidad. Alguien me ha dicho que a veces parezco mucho mayor que mi edad, que tal vez poseo una sabiduría de esa que se nota precisamente porque es escaza, aunque a decir verdad me temo que muchas veces dejo la mayoría de este saber plasmado en mis palabras y no me guardo un poco para los usos de la vida diaria, de esa que cada vez se parece más al infierno de los pensamientos ajenos, que a aquel sustrato de los sueños y ambiciones personales con las cuales se tejen los valores, se articulan los pensamientos y se construye cada uno de nosotros.

La vida es tan complicada como uno la quiera ver, ciertamente no quiero una vida tan sencilla, me gusta lo complejo, más no lo complicado y es tanto así que quiero muchas cosas que otras personas no tienen presente, eso tal vez me haga especial o solamente raro, pero poco me importa; porque este mundo tiene muchos cielos y yo no he visto ni una decima parte de ellos, porque a cada sensación le sigue un suspiro que no he dado por ocuparme de algunas otras cosas; De profundidades que convierto en banalidades posteriormente, de cosas ínfimas que se vuelven absolutas, de miles o millones de proyectos que no se realizan o siquiera se acaban de plantear.

He llegado a pensar que soy muy complicado, me gusta el conflicto, me gustan tantas cosas que muchas veces desconozco muchos detalles, dejo a un lado tanto que pudiera llegar a hacer, porque simplemente me da lo mismo, pero no me da igual, y también siento, aunque no me afecte para nada. La respuesta sería entonces la de creerme el cuento de la complejidad, de aquello que no puede ser abarcado fácilmente, que requiere un poco de esfuerzo y de dedicación (tal vez un premio por el sobreesfuerzo), pero precisamente no es tan sencillo, y debo acoplarme, empezando por encajar en mí, en aquella vida que a veces me parece ajena, en la que siento que no encajo, o porque el mundo es estrecho para mis dimensiones, las de mis pensamientos o las de mis sueños, o simplemente porque en este mar de excremento, intentar flotar sobre un pensamiento solido y unas bases morales medianamente estructuradas, es casi siempre una invitación al naufragio; Al menos aún no me ahogo.

lunes, 17 de enero de 2011

Trecho

A veces caminar es un ejercicio mucho más complejo que tan solo dar un paso detrás de otro, mucho más que avanzar y dejar atrás algún trecho recorrido, quizá aún más que solo dejar un sendero marcado, una huella del paso, o un vestigio en el tiempo y en el espacio de un lugar, en el cual se dejó un rastro del caminante.

Avanzar es una constante dentro del desarrollo del ser humano, es así como se logran cada uno de los avances en cuanto a la vida de las personas; aunque si nos detenemos a observar, el problema que origina esa respuesta, evidencia algún estancamiento, un momento en que alguien o algo ya no pudo avanzar más, una piedra en el camino, claro, ¿rodar?... No, lo que nos muestra el problema es un momento en el cual el objetivo se marca, se llena de realce, se hace tan evidente que puede ser abordado, de tal manera que se convierte en un propósito, en un camino en sí mismo; ¿Entonces es un camino aquella parada obligada? El camino es el camino, un trecho como tal, de igual manera lo es cada parada, cada alto que se presente necesario para tomar impulso, como perspectiva o para calcular la distancia recorrida.

Entonces, ¿Por qué huimos de los problemas y los vemos como amenaza a la seguridad misma de nuestra existencia? Tal vez porque en lugar de seguir personalmente nuestros recorridos, pretendemos siempre ser arrastrados de alguna u otra manera, y claro, es que lo más fácil será siempre que otro cargue con el peso de nuestros cuerpos, de nuestras decisiones y de nuestras consciencias, en lugar de abrirnos a la realidad de nuestros propios seres, tomar entonces el sendero bajo el impulso de nuestros propios cuerpos, con el combustible que den nuestra voluntad y siempre teniendo en cuenta que más allá de todo lo transcurrido, está una meta que siempre pudimos haberla soñado, pensado, calculado o imaginado; Todo junto.

La perspectiva es maravillosa, lo que no es importante es el tiempo que nos tome, a la final puede o no ser suficiente una vida, pero ¿Qué tal que lo sea?; Que mejor que el tiempo sea usado a plenitud y tener una existencia con un buen desarrollo, así el propósito de la misma se funda en sí misma, de sí hacia sí; Aunque he de confesar un secreto, lo mejor es detenerse tantas veces como se pueda, caminar por el gusto de hacerlo, tan solo a examinar el camino, para darse cuenta de lo que se ha hecho, también como ya lo expuse, para tomar aire y estirar las piernas. Y qué mejor que poder hacerlo, tomado de la mano de alguien; Siempre es mejor dejar dos pares de huellas en lugar de solo uno.

martes, 11 de enero de 2011

Respuestas

¿Por qué hace uno lo que hace?... Supongo que si tuviera una respuesta para eso, mi vida sería más sencilla, como sería la de cada cual si tan solo se tuviera una idea de su propósito y de la razón de sus actos, y no solo sufrir casi de forma aleatoria las consecuencias de su paso por el mundo. Llevaba varios días sin escribir, sin manifestarme por este medio y eso se debió a varias cosas que la verdad ya no importan.

Los interrogantes se presentan para ser contestados, pero no necesariamente se puede tener una respuesta para todo. En principio mi idea de especular era la de precisamente llevarle la contraria a todo, me ha gustado pensar que si no se tiene una respuesta para cada cosa, al menos puede uno inventársela; La creatividad no tiene por qué ser un proceso carente de sentido y la lógica se presenta en varias especies, de modo que mientras tenga algún soporte, bien sea moral o racional, o emotivo, o de cualquier otra naturaleza, que no sea necesariamente una patraña -aunque esas bien ayudan a veces a encontrar al menos una parte del algo, de aquella respuesta buscada- pues estará uno por buen camino. De una u otra forma debe uno encontrar el camino y todo siempre conlleva una decisión, la mia, es simplemente continuar, cerrar los ojos un momento y dejarme guiar por todos mis sentidos en lugar de observar consecuencias y calcular riesgos como casi siempre he tratado de hacer. Un paso a la vez…

lunes, 22 de noviembre de 2010

Entrada de noviembre

Me parece que todos los noviembres deberían tener su entrada.


Solo por aquello de la crocancia.

¿Verdad?

miércoles, 13 de octubre de 2010

Dolor (de nuevo)

Hoy ha venido a mi mente más de un recuerdo, de ese despertar de consciencia cíclico en el cual uno siente que eso ya lo ha vivido y que es más profundo que un simple dejavu. Tanto así, que al empezar a escribir esta entrada, me encontré con que esto ya lo había pensado, ya lo había sentido, y es cierto que la vida es un ciclo y que dá tantas vueltas, hoy me encuentro en algún punto en que veo mis huellas cerca, de algún momento en el que pasaba por el mismo punto del espiral, y siento dolor, mucho dolor.

...
Me duele la cabeza, no se por que sea, me imagino que es un desorden de sueño, ya que me siento cansado de alguna manera y al parecer es una secuela de la vida desordenada, del insomnio y de la ansiedad propia de un estado como el que ahora se hace para mi algo del diario vivir.

¿A que viene esto?. Que creo que las personas nos llenamos de miles de cargas, de cosas que nos pesan y nos causan dolor, pero en este caso no creo que sea solo lo que pasa por descuido, por el abuso de lo que se podría considerar una "buena salud" (cuando en realidad no es así del todo).

No, en definitiva hay más cosas, más cargas, la mente y el cuerpo se comportan como uno, de manera caprichosa. Es decir, como lo puse antes, no correspondemos siempre y de manera ordenada o predecible a lo que se supone debe ser, no se si eso atisbe a algo similar a la esquizofrenia o si simplemente las cosas no se correspondan en la mente ni en la realidad. A la final le damos forma al mundo de acuerdo a lo que pensamos...

¿Y si lo que pensamos no corresponde a nada ordenado o que tenga sincronía, entonces creamos un mundo sumido en el caos?

Puede ser, lo que pasa, para mi, es que afortunadamente no creo que sea necesaria la voluntad de una sola persona para construir o realizar al mundo. Este esta constituido de la múltiple voluntad de todos aquellos que lo habitan, lo que hace que sea mas difícil ir en contra de la realidad, entonces, solo se afecta la propia...

Se desordena de tal manera, que nos duele la cabeza, que nos duele el alma, que nos duele el Amor.

martes, 12 de octubre de 2010

¿?

Protesto, no quiero más que sentirme mal, así no lo merezca, es una parte natural de un proceso de perdida; Pero, hoy me pregunto: ¿por que a mí?.

lunes, 11 de octubre de 2010

...

La vida es muy fácil cuando uno anda por ahí culpando a todo el mundo de sus errores.

jueves, 7 de octubre de 2010

Cambio

Hoy decidí hacer algo al respecto de lo más importante de mi vida, dejar de vivir de la forma inadeacuada, entregarme al amor que es lo que en realidad importa, es lo único que puede cambiar nuestras vidas siempre para bien. Tal vez las razones para el cambio no sean las adecuadas, pero cambiar por cambiar o por cualquier razón, siempre será válido, siempre se podrá disfrutar de las consecuencias de cualquier proceso de crecimiento personal, tanto por la búsqueda de las cosas que nos pueden llegar a hacer sentir bien, como a su vez por todo aquello que nos hace evolucionar.

Cambiaré.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Frustración

Es muy duro cuando las metas de cada uno/una se encuentran con la realidad. Cuando nos hacemos a una idea, y esta revuela en nuestra cabeza dándose impulso con las alas de nuestra imaginación, pero a la hora de concretarse, otra cosa sucede; Sin embargo es claro que el ideal es una cosa y el ser, el horrible acontecer, es algo totalmente distinto. La mayoría de nuestras frustraciones vienen dadas por el choque precisamente entre lo que idealizamos, y aquello que es en realidad; Sin desconocer -claro está- que muchas veces la realidad tiene un toque tan subjetivo, tan personal, que en realidad empatar una cosa con la otra, no debería ser tan complicado.

Nos frustramos porque aunque nuestros sueños tengan el tamaño de un grano de arena, ahí están para nuestro crecimiento personal (o tal vez solo por la necesidad de dejarnos llevar de alguna manera por nuestra imaginación, por vivir alejados de la tierra que a veces nos atrae con una fuerza mayor a la de la gravedad), no creo que exista persona alguna que no piense de una u otra manera en el mañana; Por alguna razón tenemos nuestros ojos en dirección hacia adelante, hacia el porvenir; y es muy difícil dejar de considerarlo, aunque en realidad tal cosa no exista, tal expectativa sea casi que un despropósito, aún así nos entregamos a cierta continuidad del espacio de las cosas, a la relativa pero firme disposición de nuestros cerebros, que debería ser diferente, que debería intersectarse en un universo en donde primara la alternidad, donde nuestros pensamientos se vieran alimentados por unas y otras experiencias, en donde los sueños construyeran realidad y viceversa sin ser cercados de manera alguna por la emoción o la razón, en donde perderse en los laberintos de la mente fuera no solo posible, sino también una vertiente valida en nuestro desarrollo y acontecer personal. Desafortunadamente no es así, y tenemos que aguantar lo poco o mucho que nos duele la vida, tenemos que hacer de corazón tripas y tragarnos nuestros miedos, porque si no lo hacemos alguien lo aprovechara en nuestra contra, porque si vivimos en conjunción, amalgamados con la vida, pero diferenciados en nuestros corazones, entonces seremos tildados de locos, de alternos, de "bichos raros".

Hoy tengo la dicha de darme cuenta, pero la tristeza de lo que esto representa no sale de mi cabeza, yo soy solo una isla que quiere unirse a un continente, pero a veces la tierra no está atenta a formar nuevos territorios, y tan solo quiere hundirse en la vasta mar, o incluso salir desprendida en el inmenso cielo e irse tan lejos a donde pueda orbitar sin el mayor contacto, así esto acabe con la vida, así se pierda el sentido del universo.

Estoy frustrado.

martes, 5 de octubre de 2010

Ruido, mucho ruido

Cada cosa en su lugar, cada lugar tiene una cosa, o más de una; Así como en la decoración, parece que el mundo está atiborrado, como una sobre celebración de lo barroco. Y eso no es más que contaminación visual, o también podría llamarlo ruido, mucho ruido...

Quise escribir otro tipo de entrada, pero no salió. No se me hilaron las ideas, no se me unieron los párrafos para que esto fuera más coherente, porque el ruido es muy alto, y no se comporta como algo que se pueda tapar con música, o, simplemente taparse los oídos; Lo único que resulta -y no completamente- es huir.

lunes, 4 de octubre de 2010

Temprano

Levantarse temprano es algo de cierta manera bueno, porque uno siente que le rinde el día, en especial cuando se tienen que hacer vueltas (transacciones, citas, negocios, etc.). A veces también es buena para escribir la mañana, pensar con el cerebro recién despertado y animado (para esto es excelente una taza de café -así ya no pueda yo tomarlo tan a menudo-).

Hoy no me levanté por impulso propio, sino que fui despertado un poco a la fuerza y tan solo por alguna "curiosidad" ajena, afortunadamente ya poco sufro por cosas como esa, recuerdo que en algún momento de la vida me molestaba muchisimo el ser despertado (es por eso que no despierto a nadie, salvo que sea estrictamente necesario), pero ciertamente la paciencia dada por la edad, no es más que simple indiferencia o resignación frente a las cosas con las que uno no puede -o no debe- combatir. A primera hora de la mañana no hay mucho para ver en televisión y para mí que ando sin computador, es una ventaja que a esta hora pueda usar uno ajeno, y el que la mayoría de estos días me ha permitido escribir en este espacio.

La verdad no me parece muy importante la hora en la que uno se despierta, ya que eso depende del estilo de vida, no creo que al que madruga "dios lo ayuda", en lo personal tengo creencias disímiles con la gran mayoría de religiones, incluso aquella en la cual fui instruido desde la niñez. Creo que las personas se afanan mucho en catalogarse -etiquetarse- incluso en ese aspecto, y al final debería pensarse en que dormir es rico, y uno debe disfrutar de ese placer de la vida; Un ejemplo claro de esto que expliqué anteriormente es el contenido y forma de esta entrada, nótese que si estuviera yo bien de sueño -si hubiera dormido lo suficiente-, todo lo escrito tendría más sentido; Supongo que como de costumbre simplemente me estoy quejando, y hoy en particular no me parece tan divertido como de costumbre, porque parece que ultimamente se está volviendo algo patológico, y no es muy divertido llenarse de enfermedades, claro que con la edad parece que no hace uno más que acumular este tipo de cosas. Esperar a ver si con un poco más de reparador sueño, mi ánimo sube.

Imagen tomada de este sitio.

viernes, 1 de octubre de 2010

Especial

(...).

Lo especial usualmente uno lo suele tratar de muchas maneras, es algo tan indeterminado como aquello que es "interesante", y cuando uno quiere dejar espacio para la interpretación, usualmente lo que hace es dejar las cosas tan abiertas posibles que no queda es una forma clara de ver que es lo que en verdad está allí. Somos expertos en engañarnos y en hacer juegos mentales de tal complejidad que a la final nos terminamos enredando en nuestras propias redes, en los hilos que cuidadosamente hilamos con el único fin de hacernos los "interesantes". El autoengaño es un mal propio de época y tiene que ver con la necesidad moderna de ser complicados, porque solo así creemos estar por encima de la superficialidad propia de nuestras almas, como si fuera tan malo tener una capa sobresaliente, algo normal que tan solo nos dé forma, que nos complete un solo estado a la vez, así seamos capaces de ser un día solidos como roca y al siguiente tan gaseosos que nos colamos en los espacios vacíos de nuestras propias ilusiones.

Hoy quisiera aprender a vivir mejor, de acuerdo a mi mismo y alejado de aquello que no sirve, aplicar de verdad la negación consciente, aprender a hacer la mirada a un lado, pero no es fácil y ciertamente a veces tiene uno que involucrarse, así no quiera.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Te busco

De nuevo yo con mi mala suerte tecnológica, lo bueno es que tomé decisiones rápidas, pero con calma, de tal suerte que tengo soporte y garantía para mis problemas, y realmente espero que no tarde la solución; Para seguir con este ritmo de escritura que me gusta bastante, igual, siempre conseguiré algún computador así sea prestado, robado, inventado, todo con tal de seguir aquí expresándome, haciendo lo posible por no volverme tan loco.

He pensado en lo bonito que es buscar aquello, esto, lo otro...

La vida es una búsqueda continua, de emociones, personas, melodías y cualquier otra cosa que pueda cambiar el rumbo de nuestras existencias, que le de forma a nuestros caminos, flores a nuestras primaveras, palmeras a nuestras playas, y tantas otras cosas que están ahí queriendo ser encontradas, con la pretensión de que nos acordemos de ellas o aunque sea de que las veamos.

Somos tan ciegos a veces que las cosas bellas nos pasan por los ojos y simplemente las hacemos a un lado o las dejamos que pasen; y dejar pasar causa unos desastres melancólicos por el "dejar de...", lo que nos puede sumir en una depresión terrible, todo por el remordimiento. Menos mal yo la encontré.

Hoy les dejo esta canción, no es muy del estilo de este blog -es decir, del mío-, dejar videos de youtube; Pero sé que más de uno va a disfrutar de la canción, esta versión en particular me gustó mucho y no podía dejar de compartirla.

Te Busco

Al cielo una mirada larga
buscando un poco de mi vida
mis estrellas no responden
para alumbrarme hacia tu risa

Olas se esfuman de mis ojos
a una legión de tus recuerdos
me roban formas de tu rostro
dejando arena en el desierto

te busco perdido entre sueños
el ruido de la gente
me envuelven en un velo

te busco volando en el cielo
el viento te ha llevado
como a un pañuelo viejo

y no hago mas que rebuscar
paisajes conocidos
en lugares tan extraños
y no puedo dar contigo

En cualquier huella te persigo
en una sombra te dibujo
huellas y sombras que se pierden
la suerte no vino conmigo

te busco perdido entre sueños
el frío de la gente
me envuelven en un velo

te busco volando en el cielo
el viento te ha llevado
como a un pañuelo viejo

y no hago mas que rebuscar
paisajes conocidos
en lugares tan extraños
que no puedo dar contigo.

martes, 28 de septiembre de 2010

Equivocado

A veces creo que no hay lugar en este mundo para alguien como yo, o tal vez si haya mucho espacio y quizá ese sea el problema, que no se puede ser alguien especial, porque siempre habrá alguien como uno (aparte todos son especiales porque tal cosa es solo un término "cariñoso"); que la virtud, la originalidad, lo que lo caracteriza a uno queda rezagado porque uno no importa por lo que es, por como está, si no por lo que tiene, y esto último termina resumiendo todos los anteriores verbos. Podría ser muy fácil, una cosa de tan solo acoplarse, pero ¿a qué?, no creo que todo "tenga" que ser, como si la vida estuviera dictada de manera previa y la única forma de hacer y vivir las cosas estuviera predefinida. ¿En que momento dejó de ser valido tener una perspectiva propia?.

Si claro, estoy muy equivocado, empezando porque el día no empieza cuando sale el sol, sino cuando el estado, los padres, el jefe y/o cualquier otro que tenga algún poder sobre uno, lo dice. Nuestros pensamientos nos pertenecen, pero ¡ay! de que no los compartamos cuando nos es indagado, si nos guardamos algo para nosotros mismos, somos terroristas, conspiradores, e incluso, simplemente, personas cínicas y sin la personalidad suficiente como para conjugar adecuadamente el verbo compartir. Nada es realmente nuestro, pese a que nos inculcan desde pequeños y de forma vehemente el significado de la propiedad, las ventajas de la posesión, lo majestuoso del tener; Aún con lo anterior en mente, se supone que debemos compartir y esta mal visto que no seamos solidarios y estemos atentos a las necesidades de otros. Entonces, el mundo nos enseña la contradicción, nos arrastra hacia ella y cuando queremos salir siempre hay algún tentáculo previsto para evitar que nos movamos lejos de lo que el sistema ha dispuesto para nosotros.

Seguiré equivocado al seguir pensando en que hay un instante válido para cada cosa, que la idea de los procesos humanos no es el rendimiento, ni el resultado, que basta solo el proceso, que la felicidad no es un fin, sino un estado, uno muy bello por el que vale la pena vivir; Que "ser" es complejo, pero nunca complicado, porque lo que se necesita con la vida es recorrerla, vivirla, así tenga recodos, curvas, subidas y bajadas; Que cansarse es solo una forma de saber que se necesita descansar, que llorar es una forma de limpiar nuestro organismo y nuestra alma, nunca una muestra de debilidad; Que las distancias no existen para aumentar las frustraciones, si no para hacer más largo la alegría del camino, más ameno el paseo, más dulce la llegada. Llegar no es el final, siempre podrá uno devolverse, sin caminar hacia atrás, aunque esto también pueda hacerse, con gracia, con estilo y evitando caerse, pero estando dispuesto de igual forma a embarrarse un poco. Es hora de mirar a los demás a los ojos y ver lo que en verdad valen, y si es que no sirven a nuestra vida, darles un adiós grácil, respetuoso, pero cierto. Debemos desechar lo que, en verdad, no sirve, reciclar aquello con lo que en realmente podamos construir de nuevo, no guardar tanta basura, no acumular tantos recuerdos, pesares, melancolía. No pensar en términos de lo que nos hace daño, ver solo los enemigos ciertos y presentes, y de igual manera detenernos un segundo a respirar, a darle una vuelta con nuestra mirada al mundo y darnos cuenta. Eso, solo darnos cuenta, reavivar la consciencia, levantar la mirada, es probable que notemos mucho de aquello que antes no estaba allí, pero que siempre estuvo.

Esto lo escribo para mí, para recordarme que puedo perder la fe, la esperanza, la razón, la emoción y la alegría, pero nunca la consciencia. Porque sufrir y estancarse no es excusa para dejar de estar, para dejar de corresponder a ese sitio único en el universo, esa silla que solo corresponde a uno mismo y que de alguna forma lo distingue, pese a las contradicciones, a las desviaciones, a la circularidad. Estoy muy equivocado, pero solo para ellos, los que mueven ese mundo en que yo a duras penas me escurro, en el cual repto buscando oxigeno, luz y tambien sombra. Quitando el mugre de mis ropajes, desviando los proyectiles que me disparan, tapando mis oídos ante el incesante, fuerte y doloroso ruido. Pero aquí estoy, tal vez no constante, tal vez profundamente equivocado, pero al menos consciente.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Loop

He tenido siempre una gran molestia al encontrarme con los bucles -o loops-, aquellos eventos, hechos, situaciones, o cualquier otra cosa que se repita, y se repita, y se repita. Detesto encontrarme con que las cosas estén allí una y otra vez -y otra vez-; Es por eso quizá que me aburro con tanta facilidad y que no le encuentro sentido a muchas de las cosas que para otros son "naturales", como si la felicidad y tranquilidad vinieran explicadas en un manual del cual no recibí copia. Detesto los círculos porque uno no tiene muy claro el principio -así lo haya presenciado o lo intuya-, y por supuesto detesto la expectativa eterna del final. De igual manera me causa aversión que algo este estancado sin una solución de continuidad, sin algo que lo enrede, anude, mueva de alguna manera, de forma que tenga sentido un desenlace, un consecuente final. Claro, en parte por eso le encuentro fin -propósito- a la vida, a la final se acaba, al igual que todo lo demás.

Creo firmemente que necesitamos a diario aquello que mueva la razón de ser de nuestras vidas, que evite que el cordel de nuestra existencia se envilezca hasta el punto en que se caiga por si solo, que se marchite y ya no haya necesidad de que sea cortado para acabarla. Es algo básico, algo que está allí, pero a muchas personas les gusta la rutina, la monotonía y la circularidad, tal vez porque esto evita pensar y como ya sabemos usar el cerebro es algo problemático, y ante todo, ¡hay que evitar los problemas!.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Odiar y Detestar

Siempre lo he pensado, lo he sostenido ante todo, que detestar es mejor que odiar, aunque en realidad para la lengua castellana no representan mucha diferencia, salvo porque el odiar implica un sentimiento "incontrolable"; ambos sin embargo, tienen que ver con la aversión, con el rechazo.

Como yo lo veo, el odiar es algo personal -intimo- , que lleva energía de parte de quien lo siente de forma que esta persona se entrega a ese sentimiento, lo que puede hacer que sea consumida; Implica entonces algo que afecta de manera constante a quien lo siente, y de una u otra manera -como un buen sentimiento-, es algo un tanto menos racional que otras cosas. Detestar en cambio sería algo más controlable, que se puede estar haciendo tan simple como una alergia, una urticaria de tipo espiritual y no algo que lo cargue a uno de tal manera que simplemente le dañe la vida, algo así como una racionalización del sentimiento por una parte, y por otra una despersonalización del mismo, buscando que lo sentido y pensado no agote a la persona que lo "sufre".

A diario veo ejemplos de personas que odian, en el proceso veo como sus corazones se llenan de rabia (no es que no me pase, yo solo me lleno de rabia de otra maneras), tan solo al tener este sentimiento, y muchas veces cuando se les indaga del por qué de tal cosa, tan solo contestan diciendo que no saben a que se debe, pero están seguros y seguras de que ahí está la sensación, lo cual probablemente solo se explique por la rabia. Yo les digo que deberían haber buenas razones para sentir aversión por algo, y dejar que se exteriorice, y no solo que esté en nuestro interior consumiendo la poca -o escaza- capacidad que tenemos para sentir buenas cosas. No creo que necesariamente la respuesta sea la tolerancia a como de lugar, ni el amor incondicional, pero si el respeto y muchas veces la negación consciente o simple indiferencia, tal vez eso ayude a que vivamos más tranquilos, tal vez eso nos ayude a liberar algo de la presión de existir. Tengo perfectamente claro que es todo un reto coexistir con muchos de los otros especimenes humanos, tan detestable se hace a veces la convivencia, que tenemos que buscar escapes a los demás y muchas veces nos refugiamos en nosotros mismos y buscamos estar solos. Si van a odiar, piensen ¿por qué lo hacen? y si no encuentran una buena razón, entonces no lo hagan más; Y si acaso tienen buenas razones, es hora de empezar a detestar aquello con un buen -y sano- sentimiento y sobretodo, intentar hacer algo al respecto, porque como buenos ingenieros de nuestras vidas es mejor que nos planteemos soluciones y no solamente pongamos -y vivamos con- problemas.

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sábado, 25 de septiembre de 2010

Poker [Poema]

Me gusta hacer castillos de naipes con barajas a las cuales cuidadosamente les quito los ases, para tenerlos guardados bajo mi manga y poder después descrestar al diablo. Me gusta jugarme la vida, pero trato de apostar siempre sobre seguro. Sé retirarme a tiempo y guardar mis ganancias, pero a veces me gusta dejar propina y dañar mis finanzas en el proceso. Soy un clásico incrédulo y sin embargo creo en ti, y por supuesto creo en los dos, así que quiero retirarme de esta vida de juego y empezar a trabajar porque el castillo tenga todas las cartas. Voy a conseguirme una baraja en la cual tu seas mi reina, y no solo de corazones, si no también de diamantes, picas y tréboles. Quiero darte tanto de mí, barajar mis emociones y siempre darte la mejor mano, porque aposté a ti sobre seguro y gané antes de que rodaran los dados, antes de que se repartan las cartas. Mi escalera real, mi poker.

Imagen tomada de acá.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Viernes

Yo detesto los viernes. ¿Por qué?. Una completa tontería, simplemente me enferma salir a la calle y verla llena de niños entre los 15 y 20 años tomando licor en cualquier esquina, avocados a la rumba, igual que la obsesión generalizada por la rumba y el trago; Verán, yo vivo cerca de varias universidades, y el panorama al salir es simplemente ese, a veces ni se puede caminar de tanto chino que hay por ahí en grupitos ("combos" o "parches"); Y digo eso porque en realidad no se ve gente adulta, tan solo adolescentes que supongo deben llegar a sus respectivas casas antes de las 10 de la noche, con lo cual se embriagan entre las 2 y 6 pm y alcanzar a medio superar la borrachera para llegar un poco bien al hogar en donde seguramente hay unos padres que no los esperan como tal, porque quizá están trabajando como mulas para poder pagar la universidad de estos muchachos, las "fotocopias" y la comida que estan bien caras. Es bien sabido que el fondo de "fotocopias" es un fondo mixto que también se usa para vino, "Eduardo III", "Old Jhon", "Moscatel", "Ivanoff" y demás.

Yo no quiero pasar como "aburrido" -igual tal vez lo soy-, pero yo soy de los que no se obsesiona con que llegue el viernes para poder salir, tampoco es que me agrade de a mucho la rumba y los planes de diversión comunes de las personas, que casi siempre involucran alcohol; Me gusta reunirme con mis amigos, pero me da igual que día de la semana se haga. La verdad no es una necesidad para mí, como siento que es para otras personas, que no pueden concebir algo como "un viernes y yo aquí metid@ en mi casa"; Lo he escuchado, y tal vez sea la consecuencia del escape natural de la rutina, el descanso de la agitada semana de estudio y/o trabajo, pero no me parece tan necesario, indispensable ni nada así. Puede ser simplemente que yo me divierto más hablando con mis amigos, compartiendo como tal, pero no todos los días ni tampoco todas las semanas. Nunca le he encontrado mucho gusto a salir de rumba, aunque lo he hecho de vez en cuando, pero simplemente no es algo de mi total agrado, porque no soy amigo de la música a volumen tan alto, tampoco me gusta emborracharme; Alguna vez escribí incluso que soy un aburrido, alguien que no se acopla facilmente a los diferentes entornos sociales, y es que cuando se ha vivido de cerca a estos ambientes, uno aprender de cierta forma a detestar que los sitios estén tan cargados, que no se pueda uno mover entre la gente, el volumen que no permite siquiera hablar, ruido, mucho ruido.

Detesto los viernes por algunas razones más egoístas, porque es difícil no ser entendido en cuanto a los gustos y pensares, porque las diferencias a veces se hacen notorias; Cuando lo separa a uno la edad, las condiciones sociales e intelectuales y después de todo a uno le corresponde tan solo quedarse callado.

Eso último no me lo van a entender y probablemente mis razones para detestar estos días no sean tan claras y otros no las compartan conmigo, pero que más da. Tenía que dejarlo por escrito.

La imagen fue tomada de aquí.