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miércoles, 14 de marzo de 2018

Otra de aquellas reflexiones sobre resultados electorales

No he sido ajeno nunca  a la política. Considero que es una dimensión importante del individuo y que el Gobierno, la democracia y las diferentes formas para abordar el complejo devenir de los pueblos, de las naciones, de los Estados; son temas que deben ocupar a todas las personas, puesto que la política pública es clave para la determinación de las condiciones básicas para subsistir o progresar dentro de un determinado país.

No debería estar explicando la importancia de la dimensión política de los seres humanos, pero en un país con una tasa de abstencionismo tan ridículo y en el que pareciera que las mayorías se manifiestan a través de prácticas clientelistas y corruptas, es necesario que el pequeño porcentaje de personas que votan bajo una premisa de opinión o con una consciencia del ejercicio electoral, conozcan la importancia de esto que están haciendo.
Tomado de: https://pixabay.com/es/demostraci%C3%B3n-a-ver-demostrar-2137450/
Para mí todo empezó por allá en el año 2010 con una reflexión titulada País de..., por supuesto ustedes pueden completar el título con aquella frase que se acuñó luego del asesinato de Jaime Garzón o con la frase despectiva más adecuada que encuentren. En esa reflexión me ocupé principalmente sobre democracia y, de alguna u otra forma, referí al deber ser de la democracia. Claro, era ese el momento histórico adecuado para elegir a alguien diferente, pero desde esa fecha el electorado, aquel colectivo de masa que no responde, al parecer, a ninguna lógica crítica; eligió a quien se les dijo; una decisión (cuando lo fue) motivada por un sentimiento de falsa seguridad sobre la base de la explotación de los diferentes miedos a los que históricamente se habían enfrentado las personas. Violencia, mucha. Este país durante el siglo pasado estuvo expuesto a un sin fin de manifestaciones de una guerra luchada entre nosotros mismos y cuyo objetivo no era otra que el control de los medios de producción tradicionales y alternativos (ilegales). Mafias y diferentes organizaciones criminales se encargaron de hacerle la vida imposible al campesino y se vieron, de un lado y de otro, cruentos crímenes que hicieron pensar que una política de Estado fuerte era la mejor solución.

Pero la violencia no cesó durante aquellos años anteriores al año en que escribí esa primera entrada. Por el contrario, existió un recrudecimiento del conflicto y otros pasaron a ser los principales victimarios (incluido el Estado) en tanto que se conocieron actos de extrema crueldad, con una canallez sin precedente en el que las victorias del Estado, contadas como estadísticas en contra de "los bandidos" como pudo haberles llamado el señor del sonsonete sobre firmeza y grandeza; esas victorias parecieron inflarse con víctimas aleatorias de aquel cúmulo de miserables y marginados que siempre son los destinatarios de las peores decisiones de Gobierno.

Pero tal vez esto sea una exageración, quizá lo que haya estado de por medio haya sido algo menos que una lucha ideológica por establecer la corriente de pensamiento imperante en el país. En ese tiempo no se notó tanto, según lo que me permite evocar la memoria, pero lo cierto es que había que darle continuidad a la política estatal de seguridad y al parecer esto solo podía ser asegurado a través de este señor que estaba siendo indicado por aquel otro que había "mejorado" por "completo" la seguridad en el país, arrinconando a los actores del conflicto y  garantizando, entre otras cosas, la movilidad básica dentro de este terruño.

En todo caso en ese momento se perdió la posibilidad de elegir a alguien diferente, y de ese alguien quizá me ocupe en otras líneas más adelante.

Luego, en 2014, tras las elecciones también para presidente del país escribí de nuevo. Esta vez una entrada titulada:  País de... (4 años después). En esta sí fui un poco más profundo en el análisis, porque de nuevo el país, aquel escenario de cruenta desigualdad y en el que no mucho cambió en los últimos 4 años; esta vez eligió de nuevo entre dos males casi iguales. Uno que representaba la continuidad de un gobierno amparado en las prácticas más politiqueras posibles vistas desde el mismo Frente Nacional en donde poco había de seguridad y en la que las circunstancias de desigualdad se fueron acrecentando para dotar a aquellos "marginados", como son abordados en el texto, de menos voz y cada vez menos formas de salir de su propia miseria y marginalidad.

Pero los fantasmas del comunismo y del castrochavismo que se empezaron a agitar como banderas para la unidad ante el miedo, fueron tan poderosos que la decisión estuvo dada para que se evitara la llegada al poder de alguien aún más nefasto que quien en ese momento lo detentaba. Todo el ejercicio electoral se erigió sobre bases mentirosas, sobre promesas vacías y dicotomías peligrosas como aquella entre la paz y la guerra. De esto da fe mi entrada y quiero por eso dejar algunas líneas acá como recordatorio:

Lo cierto es que en esta fecha, las personas parecen estar conducidas hacia un arrebato por el manteniento y garantía de la libertad, de aquella para moverse supuestamente en el país, aun cuando no tengan los recursos para ello, es la sola idea, puesto que es lo único que basta; una libertad idílica sostenida en la premisa de un gobernante con 'mano firme', que pueda -supuestamente- poner freno a un movimiento peligroso que aún hoy suele causar más pavor que cualquier monstruo de closet, nada menos que el comunismo. Lo curioso es que un pueblo que adolece de una marcada ignorancia, producto no menos que de la falta de oportunidad que ha supuesto la mala administración desde hace más de 12 años, de la política pública, donde en una lógica guerrerista precisamente, se destinan montones del dinero de los impuestos para sostener una guerra que solo existe cuando se requiere un motivo de naturaleza electoral, un conflicto que parece tan lejano, tan distante, pero a la vez tan natural, y que muchos saben que existe, pero no viven realmente en tanto no estan expuestos a los efectos de la violencia y el crimen que se encuentra tras los campos de batalla, que nos son otros que los campos en que viven aquellos a los que groseramente he llamado marginados.

¿Por qué libertad? Esa es la idea que se encuentra intimamente ligada a la de seguridad, aún falsa, aún falaz. A este proyecto de nación se le viene embaucando desde siempre con la promesa de libertad, y aquellos que dominan, se han encargado de hacer cierto aquella máxima frente a la cual 'la esperanza es lo último que se pierde'. Y esto no es nada diferente de la realidad de quien no tiene nada o tiene muy poco, y que ni consciencia le han dejado desarrollar, quien solo vive esperanzado y con un conocimiento de sí mismo que se limita a la comida del día, para quien la ilusión se materializa en novelas, en realities y en futbol, lo que no hace nada difícil que alguien con la suficiente habilidad mesianica, con la capacidad manipuladora de un estafador a gran escala; consiga aunar a sus fieles, tal como aquellas iglesias de corte radical a la espera de ser llevados al más allá por una inteligencia superior, lo que equivale posible suicidio colectivo, y que en todo caso no lleva a nada bueno. El arte de esta dominación basada en la esperanza está en someter a través de engaños tan elaborados que aún cuando parecen absurdos, son los que más tienen efecto en las mentes de los marginados, quienes aún cuando pueden saber de antemano lo imposible de las promesas encarnadas en su mesias, prefieren un sufrimiento estoico en esta etapa, con miras a una recompensa ideal, utópica. Es un engaño perfecto.

En los últimos años se han dado a la tarea de convertir a la libertad en una moneda de cambio, con sus varias especies y motivos, de cara a la posibilidad de hacer fortuna con ella, y añadirla con otros intangibles explotados por unos pocos, por la escaza minoría, la misma que se beneficia de la guerra y de la explotacion indiscriminada del territorio y los recursos nacionales, para quienes el Estado es una mina, una torta o una masa frutal que debe ser convertido en sustancia gelatinosa para untar (guiño).

Moverse tranquilamente por el territorio nacional o darle duro a la guerrilla no deberían ser afirmaciones suficientes como postulados estructurales de campaña, puesto que la seguridad del Estado es una política institucional y no la bandera de uno u otro candidato.

En octubre de 2016 escribí Sobre los perdedores, esta vez sin centrarme en las consecuencias de este ejercicio electoral y más sobre el marcado pensamiento canalla y cafre que encontré en las manifestaciones de supuesta democracia. En donde los consensos parecían estar enmarcados en este odio visceral que no ha servido más que para que se acrecienten las diferencias, para que se polarice más el país y, sin embargo, todo parece igual y servirse de lo mismo.

Tomado de: https://pixabay.com/es/seleccione-elecci%C3%B3n-elecciones-rojo-1671535/
Antes no me había ocupado de un examen de las consecuencias directas o indirectas de los ejercicios democráticos para elegir la composición del Congreso de la República, tal vez por lo que éste mismo implica. Este es un país con una supuesta división y equilibrio de poderes en el que, sin embargo, un presidente puede hacer muchas más cosas de lo que uno pensaría. Aun cuando le hagan oposición en el órgano legislativo, como ha pasado con el actual. Esto quiere decir que las mayorías en el congreso pueden llegar a servir únicamente para fines clientelistas al igual que para el mantenimiento aparente del poder por fuerzas como las del señor este que no quiere despegarse de aquel y quien ha logrado nada menos que una buena cantidad de representación a través de una campaña agresiva en todas aquellas zonas en donde la democracia es un chiste e incluso en aquel escenario donde se supone que reina el pensamiento crítico: internet.

De aquella fuerza política fue la mayor cantidad de publicidad con la que me encontré en Facebook y Youtube. Casi sin presencia de otras caras o candidatos, quienes decidieron que así fuera por austeridad o falta de dinero, o incluso con alguna suerte de compromiso con el ambiente.

Este ejercicio muestra que todo se queda en los mismos con las mismas. Que las tradicionales formas de conseguir, manipular y amarrar las intenciones de voto se siguen perpetuando a través de los tiempos y que, en todo caso, lo que queda para el voto de opinión es una marcada desinformación y un aprovechamiento de aquel temor básico que tiene la gente por perder lo poco que tiene, a pesar de que son estas mismas fuerzas las que les han impedido tener un poco más.

El sistema es perverso y sigue haciéndose cada vez peor. La gente (del común) ahora sí tiene acceso a redes sociales. Casi toda la población tiene acceso a internet y está pegada constantemente del chat y de toda otra suerte de medios para perder el tiempo. Todas estas personas son un cociente de masa que es altamente manipulable. A la cual el miedo por el comunismo y por convertirnos en otro país, a pesar de las complejidades para que eso llegara a ser cierto, les ha servido para salir a votar por aquel que les digan, por aquellos que no van a permitir que esos miedos se concreten.

Y habrá que esperar a ver qué pasa durante las presidenciales en mayo, pero desde ya auguro que no será nada bueno.

martes, 18 de octubre de 2016

Sobre los perdedores

La presente entrada resultó, o tuvo lugar después de lo sucedido en Colombia el día 2 de octubre de 2016, luego de que las personas fueran consultadas sobre su parecer respecto del proceso de paz, el que serviría para terminar con un conflicto de más de 50 años.

Aquel ejercicio democrático, que presentó (al menos formalmente) una única dicotomía como opción para enfrentar este embrollo que resultó siendo la oportunidad de lograr un cese (formal al menos) del conflicto armado interno, reduciéndolo a lo sumo a una persecución de bandas de criminales; este ejercicio mostró en efecto lo que está mal con todos nosotros.

Lo que sorprende, es que los más liberales y considerados en campaña por el "sí" luego sacaron los dientes y las garras ante su indignación, y se les salió, del fondo del alma, aquella personalidad guerrerista que sí, podía establecer un perdón, si se quiere, al bando combatiente, al criminal que negocia, y no a su compatriota que tiene una opinión y convicción diferente (los del "no").

Claro está, esto no fue así en todos los casos, ni pasó en todos los estamentos, aun cuando el fanatismo electoral no distingue credo, nivel de educación o económico.

Estas líneas, esta reflexión tan enredada, va a que la tolerancia, el anhelo de paz, tampoco debe ser excusa para la censura, ni para evitar la confrontación de ideas. He visto que airadamente algunos del "sí" se han indignado (razón de ser de las redes sociales al parecer), pero en términos generales la actitud ha sido de confrontación de ideas, de disensos y búsquedas, con el fin de esclarecer los diálogos que desde la esfera política llevaron al colectivo a tomar esa decisión.

Lo democrático no se trata solo de vencer o ser vencido. De hecho la paz institucional, es aquella que tiene en cuenta el ser y el deber ser, puesto que las personas han de tener cierto grado de auto regulación, no se trata solo de acatar, si no de respetar, de tolerar incluso. Hacer lo que se debe, y desarrollarse sin atropellar tanto al otro, de tal forma que no se le perturbe sin ninguna razón, que no se le cause daño. Así, cuestionar a otros, exigir del gobierno o de los políticos no es dañino, por el contrario es beneficioso y debería ser tomado como una obligación, tanto como salir a usar las herramientas democráticas.

Pero nuestro principal motor de la existencia es la pereza, nos creímos muy bien el cuento de que "la pereza es madre de todos lo vicios, pero es madre es madre y se respeta".

Aquí nos han enseñado a que alguien más se ha de ocupar, y que es de alguien más la culpa. El otro existe solo para correr con culpas y responsabilidades que no se quieren, y aquello como la institución, el Gobierno, es una cosa ajena.

Así, nos han enseñado a obedecer, a callar, a trabajar, pero solo en apariencia, y cuando el que controla está mirando.

En el fondo lo único que habita es rabia, desidia.

La rabia puede canalizarse expresándose, en lo posible con todo el respeto del caso.

Pero la desidia si parece estar metida en lo más profundo de nuestros seres.

Disentir, también es resistir.

Pero a veces siento que los que disentimos somos cada vez más pocos.

lunes, 10 de octubre de 2016

El problema somos nosotros

Mario Mendoza, escritor colombiano, curioso explorador del comportamiento humano, presenta una exposición de lo que en términos del plebiscito colombiano significó el ejercicio democrático del 2 de octubre.

Dejo el enlace.

http://mariomendozaescritorcolombiano.blogspot.com.co/2016/10/el-problema-somos-nosotros.html

jueves, 10 de julio de 2014

Todo tiene un precio, y casi todo está comprado...

Me demoré un poco en iniciar esta entrada por el simple hecho de no haber contado con el tiempo suficiente para ponerme a escribirla, en el entretanto han pasado muchas cosas que han llamado mi atención, pero tal como lo indiqué en la anterior entrada, nada más importa!



Estamos aún, hoy 8 de julio de 2014, en pleno mundial de fútbol de la FIFA. Para muchos esto significa la culminación de una larga espera para deleitarse con una fiesta global que promete emociones a millones dentro de un espectaculo continuo por más de un mes. Tal vez muchas personas lo sepan, pero para mi fue algo de reciente descubrimiento: La copa se juega desde 1930, durante 19 ediciones (antes de la que actualmente se juega, la 20) a cargo de la FIFA, dentro de la categoría profesional lo cual lo aleja del torneo disputado en este deporte dentro de los certamenes olimpicos.

La FIFA recibe su nombre del frances: 'Fédération Internationale de Football Association' y en palabras de la sabia Wikipedia, "es la institución que gobierna las federaciones de fútbol en todo el planeta", fundada en mayo de 1904 y con sede como todo este tipo de organizaciones mundiales en Suiza (Zúrich). No solamente es la máxima autoridad de futbol como lider del gobierno de las federaciones a nivel mundial, sino que además hace parte del IFAB, organismo que se encarga de modificar las reglas del juego. Como ya lo indiqué antes, la FIFA organiza los campeonatos mundiales de fútbol en sus distintas modalidades.

La FIFA agrupa entonces a federaciones o asociaciones de fútbol de distintos países, y como dato curioso dentro de la descripcion que se encuentra en internet, cuenta entre sus miembros con 17 países más que la ONU, lo que podría darnos a pensar que el futbol es más interesante que la política internacional. Este organismo internacional desarrolla más de 15 torneos a nivel mundial en diferentes fechas, siendo el más importante el de fútbol mundial en la categoria profesional.

Pero lo anterior lo podriamos saber todos o basta solo con una búsqueda sencilla y unos minutos de lectura para llegar a conocerlo, sin embargo es claro que el fútbol es un gran, gran negocio. No es necesario ser un genio de economía para darse cuenta del impacto a nivel economico que representa una copa del mundo, en donde se ven cifras de invesión del orden de los miles de millones de dolares, algo inconcebible para la matemática financiera de cualquier hincha. Aún la sola atención de los partidos por televisión de suscripción, escala las ganancias a múltiple nivel en donde la propia FIFA es receptor de incontables réditos y regalias por cuenta del uso de su nombre, y los derechos que tiene sobre el certamen, de lo cual la boletería pasa a ser una mínima parte (también vine a enterarme que en efecto la boleteria es para los organizadores del certamen -el anfitrión-, no obstante la FIFA gana un porcentaje de estas por el uso de su propia marca y de los derechos deportivos y de imagen que tiene sobre el certamen).

Entonces, para este ejercicio debo partir de la suposición de que el fútbol es un negocio, uno lucrativo y rentable. Cada aspecto medianamente importante del juego, la logistica de los encuentros, desplazamientos y todo lo que pueda pensarse, antes, durante o después de los 90 minutos de juego, tiene una consideración económica, que para no ir lejos conjuga intereses de varios de los conglomerados económicos más fuertes del mundo, los cuales pautan o patrocinan casi todo aspecto del espectáculo.

Las marcas están presentes en todo el espectro visual del juego, y por todo ello se paga, de una u otra manera, lo que me devuelve a la premisa del título de esta entrada, y es que todo tiene un precio. Todo tiene un precio en tanto como lo dije, no hay un aspecto que no esté cubierto por un derecho de tipo intelectual que permita a la FIFA y a los grupos económicos presentes dentro del certamen, el hacer un poco más grandes sus arcas. Casi todos sabemos como funciona la publicidad y lo que la misma representa, y como en un mundial de fútbol el consumo se dispara. Tanto de todas las mercancias relacionadas directamente con el certamen y el deporte involucrado, como con todos y cada uno de esos patrocinadores que llegan a la siquis de los espectadores, que para efectos prácticos no son otra cosa que consumidores.

No obstante lo anterior, la pretensión de este escrito no es convertirse en una diatriba contra la publicidad y la economía de mercado, sin embargo si es llamar la atención sobre los intereses relacionados con el devenir de esta fiesta del fútbol que tal como lo suponen muchas críticas que se han escrito por estos días, las cuales pueden llegar a ser más apropiadas que la mía, desdibujan el carácter del deporte, y del mismo espectáculo a su alrededor.

Paréntesis: A mitad de la redacción de este escrito me encuentro con los 7 golazos que le propinó el seleccionado alemán a Brasil, y que deja a este último por fuera de la final del mundial. Claro, celebro el buen fútbol y el gran espectaculo detrás de la goleada y tal vez tenga una serie de consideraciones sobre cada equipo, pero como no sé de fútbol, prefiero guardarmelos.

Casi todo está comprado. Alguien alguna vez me explicaba el complejo mundo detrás de los deportes, lo cual incluso pude ver reflejado hace poco en el cine. Pero no se trata solo de apuestas, pues precisamente en lo impredecible del deporte, se basan los negocios colaterales al mismo. El panorama presente es aun más oscuro, aquel que conjuga intereses de multinacionales, gobiernos y organizaciones como la FIFA.

Probablemente a esta altura más de uno sabe a que me refiero, sobre el desastroso comportamiento del arbitro que dirigió el compromiso entre Brasil, cinco veces campeón del mundo al igual que sede en esta ocasión y por tanto el único equipo que juega de local, y Colombia, aquel equipo con la estoica pretensión dentro de su propia historia futbolistica, de pasar de octavos de final, lo cual ya fue un logro al ganarle a Uruguay, también campeón del mundo.

Insisto, no soy un experto en estas materias, de hecho se y conozco realmente poco de fútbol. Pero se de intrigas, conspiraciones y estratagemas.

(Imagen tomada de http://cde.peru.com/ima/0/0/8/5/3/853893/611x458/mundial-brasil-2014-carlos-velasco-carballo.jpg)

Antes del partido, pude entender como el técnico brasilero y la prensa del país, astutamente habían manipulado la información para crear un estado de atención sobre la selección y concentrar favores de la amplia hinchada. Muchos sostienen que en este enorme país, el fútbol es casi una religión, lo cual no preciso discutir, pero en todo caso este deporte tiene una importancia altamente destacada lo que había convergido con las protestas y manifestaciones previas a la inauguración del mundial.

Dentro de esta compleja situación para el seleccionado brasilero, se encuentran otros aspectos a destacar en la coyuntura política del país. Claramente la política es un juego de manipulación en que dificilmente los aspectos objetivos, programaticos y de gobierno tienen una verdadera importancia, razón por la cual lo relacionado con la fiesta mundial del fútbol puede tener una injerencia completa sobre la reelección de la actual presidenta de Brasil, Dilma Rousseff quien se jugará un nuevo periodo en el segundo semestre de este año, después de terminado el mundial.

Lo dicho hasta ahora creó el escenario perfecto para que existiera una presión a múltiple nivel sobre el desempeño del equipo brasileño, buscando el paso obligado a la final o incluso un nuevo título. El camino de este equipo a lo largo de la copa, pasó por una ronda preliminar modesta y por partidos cuestionados por el manejo arbitral, con decisiones que han sido tildadas como amañadas o incluso con peores calificativos.

Pero el más discutido ha sido precisamente el de Colombia, equipo al cual se le dejaron de 'pitar' varias circunstancias de manual, en un partido que habría podido tener otra suerte de no haberse presentado el impasse con el arbitro español. Yo ví este encuentro y desde mi modesto entendimiento de las reglas del fútbol, y el magnifico cubrimiento de las cámaras, así como las repeticiones desde diferentes angulos sumados a la alta definición, tuvo una exagerada y excesiva fuerza, siendo  abusivo el choque del equipo verdeamarelo, lo cual no fue juzgado con el mismo rasero por parte del arbitro.

El arbitro, Carlos Velasco Carballo, tiene en su pecho una enorme insignia de la FIFA, aquella gran corporación que se beneficia de este espectáculo y que claramente tiene intereses, lo cual al entendido de varios comentaristas y críticos al respecto ha estado presente en las últimas copas del mundo, destacando el caso de Corea del Sur que en el mundial celebrado en 2002 en su casa, avanzó a cuartos de final por decisiones cuestionables y favorecimientoss como el que ahora yo mismo censuro.


Entonces, todo esta comprado. Pero no de la forma en que muchos lo ven, asegurando que al español le dieron una cantidad de dinero impensable en reales (como si no supieran que tiene mucho más valor que el peso. Para muchos, la conspiración llega más alto, y tiene a su alrededor todas las consideraciones que conjugan a los paises involucrados e incluso a las federaciones y confederaciones de fútbol, y claro, recordemos que el fútbol es un negocio, sumamente rentable. Al parecer aquel monstruo corporativo que es la FIFA, la cual se embolsillará más de 4000 millones de dolares en este año, casi todos gracias al mundial, no tenia interes en que un equipillo, lleno de muchachos que no juegan en importantes clubes europeos y cuyo país no tiene multinacionales que aporten a su jugoso negocio, llegara a una semifinal del fútbol mundial. Lo cual resulta contradictorio si se miran las mismas campañas de esta federación mundialen contra de los partidos amañados y la manipulación del juego.

Ahora, supongo que un equipo en la semifinal puede considerarse ganador, dentro del podio mundial, muy superior a las 32 selecciones participantes y a todas aquellas que intentaron clasificar, sin embargo, no es justo que los partidos se afecten por circunstancias ajenas al juego, y claro los expertos en la materia siempre se referiran a la "jerarquía" y a todas aquellas otras palabras y frases que justifican el mantenimiento de un esquema que buscaría ser tan conservador como cualquier otro aspecto humano en donde lo nuevo no pega del todo y en donde todo tiende a ser ridiculamente cíclico.

Lo bueno es que yo disfruto del espectáculo, del desempeño, siempre que lo haya y como tal no tengo alguna suerte de dolor, de 'guayabo' moral o similar, puesto que en principio no me afectan los resultados, me afecta el juego, el momento y por eso debía protestar por aquel amargo en que por un precio, debidamente pagado, un encuentro deportivo dejó de ser ameno, para pasar a ser amargo y aburrido.
 

Este es un pequeño resumen de las copas del mundo que se han jugado a la fecha, con su sede y la selección campeona, entre paréntesis:

I- 1930 - Uruguay (Uruguay)
II-1934 - Italia (Italia)
III- 1938 - Francia (Italia)
1942 - SUSPENDIDA
1946  - SUSPENDIDA
IV- 1950 - Brasil (Uruguay)
V- 1954 - Suiza (Alemnia)
VI- 1958 - Suecia (Brasil)
VII- 1962 - Chile (Brasil)
VIII- 1966 - Inglaterra (Inglaterra)
IX- 1970 - México (Brasil)
X- 1974 - Alemania (Alemania)
XI- 1978 - Argentina (Argentina)
XII- 1982 - España (Italia)
XIII- 1986 - México (Argentina)
XIV- 1990 - Italia (Alemania)
XV- 1994 - USA (Brasil)
XVI- 1998 - Francia (Francia)
XVII- 2002 - Corea / Japón (Brasil)
XVIII- 2006 - Alemania (Italia)
XIX- 2010 - Sudafrica (España)
XX- 2014 - Brasil (...)

martes, 20 de julio de 2010

Bis Centenario

Bis, bis, bis; En este país todo se repite, y esto seguirá siendo así, mientras tengamos la manía de contarlo todo y de sumergirnos en la nostalgia con ánimo festivo. He leído hoy varios comentarios e incluso entradas sobre esta cosa del bicentenario de la independencia, aunque para una mayor precisión histórica debería decirse del grito de independencia, primer esbozo de la búsqueda de libertad, que no se concretaría si no hasta el 7 de agosto de 1819, con lo cual faltarían 9 años para el bicentenario de la liberación; Sin embargo debo decir que este país tiene una afán intenso –e inmenso- por la celebración, así que cualquier cosa es excusa; Este es el pueblo más necesitado de diversión posible porque al parecer aunque vive a punta de payasadas y de situaciones absurdas y ridículas, cada día está pidiendo más “diversión” y de una u otra forma, cada ciudadano siente como retribución lógica a su cotidianidad el hecho de divertirse, si no, “¿para que trabajamos?”.

El ánimo festivo de nuestro pueblo está presente en todo lo que hacemos, es por eso que siempre se está buscando el día feriado para el paseo, el día antes de descansar para la rumba y definitivamente cualquier cosa es excusa para beber. Sonaré al más aburrido del planeta, pero siempre me he cuestionado los motivos de las cosas y muchas veces también caigo en la necesidad de encontrar excusas para celebrar o departir y lo cierto es que las hay, pero algunas cosas como la de hoy, en definitiva no deberían ser celebradas.

¿Por qué?. Porque este pueblo nunca fue liberado del todo, porque lo que se buscó fue una independencia económica momentánea en un momento histórico en que las colonias perdían poder como modo de explotación y de sustento económico; Era el tiempo de cambiar las formas de dominación, y eso aunque suene raro, era un menester de los dominadores; La libertad ondeaba como concepto en las cabezas de muchas personas y al pueblo debe dársele lo que quiere, en este caso libertad, para escoger a sus nuevos verdugos, libertad para entregar su fuerza de trabajo a los nuevos explotadores que dejarían de ser simplemente los gobiernos extranjeros, para empezar a ser los grandes capitales en cabeza de aquellos que antaño se beneficiaron de los modelos de producción de la realeza, así como de todo el sistema de colonia y castas. A estos países bolivarianos se les encargo un destino atado a una suerte común y simple, el de estabilizarse políticamente para ser mejores súbditos, para seguir de una u otra manera dependiendo de otros.

Yo me pregunto. ¿Cuál libertad?; ¿Dónde está la unidad nacional?; Acaso el sentido de comunidad y posteriormente de pueblo, ¿nos caló de alguna manera? Somos tan diferentes unos con otros que nuestros pobres símbolos de unión no alcanzan para lograr que cada cual se sienta tan colombiano como siente al otro, y es que el Bolívar lleva a cuestas mucha responsabilidad al pretender hacer que nos unamos en torno a él; Unos colores patrios que solo sirven para enriquecer a las federaciones de deportes, y eso que ya no se puede colaborar a las franquicias del futbol, porque los pobres compatriotas que nos “representan” no dan la talla; El poco sentido de patria de este pueblo que solo ha sido aprovechado por los gobernantes de turno que explotan el reducido sentimiento de los habitantes de este territorio para elaborar complicados estratagemas de poder que mantengan a la elite en la cima de la cadena de distribución y en donde las banderitas y los escudos los pobres las exhiben pero no las entienden.

No hay que celebrar, podría uno unirse al clamor popular, salir a la calle a sacar pecho por los héroes de la patria que no son más que colombianos que llevados por la necesidad, arriesgan sus vidas por la estabilidad de uno de los únicos empleos en donde no les dan un contrato a termino fijo inferior a un mes con periodo de prueba de 20 días, o un contrato de prestación de servicios en donde tienen que cumplir con horario de oficina, sumándose a las filas del estado, peleando una guerra injusta en un país injusto, dentro de un mundo injusto que juega con los conceptos como el de libertad, en donde cada cual puede celebrar –sin embargo- a su gusto, a la final tiene la libertad de hacerlo. ¿No?

La Imagen fue Tomada de Aquí.

sábado, 30 de junio de 2007

Repúdio

Bueno, se que no es lo que se esperaba, pero mientras tanto y para reflexionar un poco, me gustaría dejar a consideración las reflexiones de otras personas al respecto de lo que sucede en mi país, no es mi estilo, pero a lo mejor es que no me puedo quedar sin decir nada, aun cuando no sea yo quien lo exprese directamente, es solo que siempre he considerado el no hacer un trabajo que ya alguien ha hecho. Aquí están:

Turin
Demente
Angelus

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