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miércoles, 17 de julio de 2013

Consecuencias II

A veces, solo a veces, una persona se detiene a observar el curso de su vida, a debatir íntimamente, personalmente, internamente, sobre la razón de su existencia, sobre las consecuencias de sus acciones y sobre las desgracias sufridas a causa de todas y cada una de sus decisiones, porque no todo puede estar sometido al azar cósmico, algunas cosas, si no la mayoría de ellas corresponden a una manifestación de nuestra voluntad, a una decisión (una acción).

No basta con el peso que tienen nuestras acciones, la conciencia es una dama amarga, que colma nuestros instantes con culpa, cuando debería estarse pensando en términos de dicha, o como hacen la mayoría, dejarse llenar de melancolías, de recuerdos y de pensamientos adornados, exagerados o que se pueden tomar como sobre compensados, mentiras de esas que se usan con uno mismo.

Quejarse no es suficiente, incluso porque es una actitud que se ha desprestigiado, por ser un arma de los pendejos, esos que se congracian adueñándose todo el día de una sensibilidad que no les corresponde, que es aprehendida antes que natural (tomada por imitación), la cual realmente no sirve para nada.

También debo decir que actuar muchas veces no es posible, o es tan inconveniente que termina uno por aguantarse las cosas, y es que, todo está rodeado de un problema, de un complique tan grande, de tanto y tamaño inconveniente que muchas, si no casi todas las veces, lo mejor que se puede hacer es precisamente dejar ser, hacerse el de la vista "gorda", un poco de lo siempre he denominado negación consciente, la cual no puede ser efectiva al 100% ni mucho menos infalible.

Hoy puedo decir que me arrepiento de muchas cosas, y que como casi todo el mundo he cometido tantos y tan variados errores, que hasta es el colmo que me esté amargando por ellos; Ni modo, con eso si he aprendido a vivir, con esta forma de ser, contando los días para poder darle curso a una decisión por una mejor vida, por algo de tranquilidad, por un respiro que no termine en un resoplido para sosegarme un poco, para mitigar la ira.

(Le puse consecuencias II a esta entrada porque ya hubo unas consecuencias)...

sábado, 22 de mayo de 2010

Adaptación y Consecuencia

Hoy me cuestiono sobre los motivos; He llegado a esto porque no puedo entender muchas cosas que pasan, tengo la seguridad de que la consecuencia con los actos propios es un resultado natural de la evolución de la persona, lo que llaman crecer o madurar; Eso anterior es peligroso puesto que si uno madura, tarde que temprano estará no solo apetitoso, sino que también podría empezar a podrirse, pero eso a la final es otra cosa, no somos tan asimilables a frutas como nos lo han planteado, ya que nosotros vamos y volvemos, podemos deshacer casi cualquier cosa y aunque sé que más de uno no va a estar de acuerdo conmigo, si podemos cambiar.

Cambiamos todo el tiempo, nos adaptamos a las diferentes situaciones y de alguna manera estamos siempre dando cuenta de nuestra capacidad camaleónica, de hecho es evidente como podemos ser varios y variados, tanto así que realmente nunca acabamos de conocernos a nosotros mismos; En ese orden de ideas, nunca podríamos conocer del todo a otros.

La capacidad de cambio es inherente a muchos de nosotros (sino es que a todos), pero simplemente no lo vemos, o no lo queremos aceptar, porque vivimos con la ilusión de la estabilidad y creyendo cada día que es lo único que importa, que el aspecto de nuestros seres debe ser lo más pétreo posible, como si una vez se nos conociera ya no se necesitara ningún esfuerzo adicional de entendimiento. Y es que todos los días estamos entendiendo a ese otro, precisamente también adaptándonos a él. Cada forma de interacción es un esfuerzo consciente o no por entender, por cambiar y adaptarse; La personalidad no es un conjunto de instrucciones respecto de ciertas cosas que nos pasan, no es solo el uso que le damos a nuestras virtudes y demás construcciones morales con respecto a los estímulos externos, es mucho más que eso; Es ante todo nuestra forma de ser, aquello que nos define, lo que muestra de manera abstracta quienes somos para que nuestra esencia se distinga, pero ciertamente no es una camisa de fuerza ni algo que tenga que permanecer inmutable. Es aquello que nos permite ser descritos, pero pensaría yo que a grandes rasgos, de esa manera que permite que cada cual se haga a una idea de nosotros, no necesariamente la mejor o la más adecuada, ya que el nuestro reflejo no nos pertenece, sino a cada cual en quien nos reflejamos.

Lo que resta entonces es que nuestra personalidad no se pierda, que no se quede solamente en el cambio, porque somos por ser, somos nosotros y no lo que hacemos, estamos aquí y nos debemos tanto a nosotros mismos como a los demás, y esto se traduce en que una verdadera adaptación viene acompañada de la capacidad de seguir nuestras decisiones, de ser capaces de maniobrar entre nuestras disposiciones y ser dueños de cada una de nuestras vidas, es aquí en donde entra la consecuencia; No aquella que se usa para agregar culpa a nuestros pesares diarios, sino aquella que hace que podamos seguirnos a nosotros mismos; Siempre que avanzamos en nuestra vida, tenemos que ser capaces de mantener los pasos, para no perder la continuidad de los mismos, para no caernos, o al menos para que la caída no sea algo desastroso.

El desastre marca nuestras vidas, y ciertamente el mundo de los otros (de los demás) hace que la vida no sea tan cómoda o tan “feliz” como esperamos, y entrecomillo esa palabra porque a la final es solo un estado y puede ser tan esquiva como queramos; Pero después de todo nuestra responsabilidad es de tomar no solo las decisiones que nos lleven a un buen cambio, que hagan posible la adaptación a las circunstancias de nuestras vidas, sino también, tenemos que seguir aquello que decidimos, rendir cuentas únicamente a nuestros seres, que a la final es lo único que importa; O más bien, en principio solo importamos nosotros, todos y cada uno, es por eso que debemos centrarnos, tomar aire y buscar aquello que de verdad queremos, equilibrar nuestras decisiones al sopesar aquello que necesitamos y darle el tinte necesario con aquello que queremos, y es que la vida se trata de eso, de uno hacer lo que quiere, tener consecuencia con lo decidido y en definitiva, de adaptarse a cada situación (sin cambiar tan profundamente), para a la final lograr al menos un momento de felicidad. Recuerden, pequeños cambios, pero significativos.

lunes, 26 de abril de 2010

Tiempo y Espacio

Estoy molesto. Molesto y aburrido. Aburrido y desesperado. Hace algún tiempo que aprendí a lidiar con este tipo de situaciones, pero aun así no dejan de ser preocupantes; He ahondado en las razones, en los motivos por los cuales me pasa lo que me pasa, en definitiva (y en eso concuerdo con alguno de mis antiguos psiquiatras) conocerse a sí mismo a nivel de la psiquis, es algo muy difícil, casi que imposible, como si analizarse fuera un imposible (?); No sé si eso sea solo una aseveración conveniente por la supervivencia de la profesión de estos mercaderes de la salud mental, ya que a veces me he sentido capaz de hacerlo, y no solo eso sino que he podido encontrar caminos y soluciones, lo que en definitiva me ha ayudado a que hoy en día un malestar como el presente, sea algo tan simple como esos dolores de cabeza esporádicos con los cuales uno tan solo no se desespera y en que se buscar hacer tiempo hasta que el dolor cese. Es decir: Tener paciencia, esperar a que se pase.

Tiempo:
El tiempo es una cosa de esas que escapan por completo a nuestro control; es efímero, es insustancial y por supuesto es subjetivo. Cada vez que uno necesita se estrecha; cuando uno quiere se acorta y siempre que se quieren acelerar las manecillas, estas se ralentizan hasta casi detenerse...


También tiene que ver con no poder administrarlo bien. Claro está, que eso último suena a una medida tecnócrata como todas aquellas de nuestra "moderna" sociedad. La cual nos exige tener plena responsabilidad de nuestras acciones y especialmente que cada cosa que tengamos sea tratada y manejada como un bien. Así las cosas, poderlo usar, abusar de él, comprarlo, venderlo y por supuesto: administrarlo.

Pero somos tan malos administradores como clientes, usuarios e ingenieros de la mecánica de nuestras sensaciones, ilusiones, sentimientos y por qué no de todo aquello en nuestras vidas, que pretender manejar medianamente el tiempo, no es solo una ilusión dentro de este mundo ocupado y afanado, sino que además, probablemente no tengamos tiempo para hacerlo.

Espacio:
Últimamente mis frustraciones no son tanto por tiempos, si no por los espacios y es que me molesta no tener control sobre el espectro en que actúan mis sentidos, que mi campo de acción se vea reducido y que mi voluntad se vea menguada, en algún momento ella me dijo, o más bien vio como algo natural aquello de “tener que sufrir las consecuencias de las acciones de otros”, pero he experimentado antes el tener control de mi vida, en realidad se siente bien; Y es que no es tan difícil, no es un imposible, la libertad es precisamente esa capacidad para hacer las cosas como uno quiere, incluso me parecería a mí, dejarse afectar solo por el resultado de la voluntad propia. Pareciera que es algo imposible, pero yo lo he vivido. Lo que pasa es que a veces cuando uno depende, cree que su vida le pertenece a otros, pero incluso con respecto a eso, somos responsables de la forma en que dejamos que nos afecten las cosas, a veces tienen que afectarnos, pero ¿por qué la respuesta debe ser convencional?... Si, en realidad podemos afectar las cosas, me resisto a creer que la voluntad de otros es más poderosa que la mía.

Siempre he pensado en que la diferencia entre unas y otras personas es de pura causalidad y casualidad, algunos simplemente tienen cosas diferentes, recursos de cualquier tipo, la mayoría de los problemas son logísticos, no cosas realmente profundas o que interrumpan la continuidad del tiempo y del espacio, es solo que muchas cosas pequeñas sumadas, pues hacen una gran cosa (entonces, no hay que ser matemático para entender y sumar eso); Lo mejor que puede hacer uno frente a ciertas situaciones es lidiarlas, de la forma en que uno desea; Insisto en decir cada vez que no hay nada irreversible, salvo la muerte (por ahora).

Mi espacio entonces esta reducido, mi capacidad de actuar llena de cosas pesadas pero que al contrario de la lógica, me dejan vacio. Si, en algún momento se siente uno cansado de las cosas como están y es que es difícil no dejarse absorber por la monotonía, es muy complicado no estandarizarse y aquellos que estamos lejos de conformarnos fácilmente, pues nos resentimos cada vez que la rueda de la vida nos absorbe; Hoy simplemente estoy dispuesto a salir de esto, pero hay cosas que exigen de mi un tiempo para sufrirlo, para estar simplemente mal. Como de costumbre quiero darle vuelo a mis cosas, masticar mi malestar, y escupir todo lo que no me sirva, tragarme las cosas, pero no para devolverlas después, sino para procesarlas y expulsarlas como es debido. Cuál es el problema, vivir es solo cuestión de darse cuenta y no dejarse, de nadie ni nada.

domingo, 1 de febrero de 2009

Consecuencias

Me molesta mucho lo que hacen otros; concertar, tener paciencia, ha convertido para mi en una piedra continua en el zapato, algo que hace totalmente agrios muchos de mis días. Algunas personas me han dicho que no me desespere, que nada saco con amargarme, pero yo me pregunto si el mundo no está como está porque todo el mundo se aguanta y guarda las cosas hasta el momento en que ya son tan fuertes que la explosión que sigue a eso, siempre lastima a alguien, y en términos de lastimar es bueno saber que para poder lastimar se debe ser un buen lastimado.

Creo que a veces la paciencia se sobrevalora, en verdad es bueno enojarse, en el momento y lugar adecuado, con la medida justa de lo que sucede allí mismo; siempre hay tiempo para hacer un reclamo; usualmente suele ser mas recatado y menos dañino.

Y es que cada vez que uno arremete contra alguien, a la primera persona que lastima es a uno mismo; Pareciera no tener lógica, pero la tiene toda en el evento en que uno siempre se carga con culpa, porque aunque no lo pretendamos, somos concientes; tal vez no en la medida más eficaz del caso, no lo suficiente para poder hacer las cosas sin ningún reparo, pero es difícil en un mundo de consecuencias, en donde el aleteo del ala de una mariposa puede causar un Tsunami al otro lado del mundo.
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Listening to: Weezer - Hash Pipe
via FoxyTunes