domingo, 14 de octubre de 2012

... Reflexión Diez: Fidelidad


El 29 de abril del año 2010, publicaba en este blog un articulo sobre el resultado de la evolución reflejada esta en la tendencia hacia el comportamiento fiel, correspondiente a aquellos hombres (y mujeres) con una marcada condición liberal, inteligentes y ateos, aunque el autor del articulo sostenía que las mujeres tienden a ser más fieles, lo que hace suponer que en ellas no implica evolución. El especialista, según la página de BBC mundo es un científico de apellido Kanazawa. Lo anterior puede unirse a los planteamientos con respecto a las relaciones de pareja que publicó el científico colombiano Rodolfo Llinás, quien afirma que el amor eterno “(…) es de inteligentes (…)”.

Ahora, en principio es necesario hacer una aproximación semántica al término, ya que el mismo puede darse a confusiones.

De una parte tenemos una idea referente al comportamiento, es decir una conceptualización de tipo moral, el diccionario nos habla de “firmeza y constancia en los afectos, ideas y obligaciones [sic]”.

Por otro lado, tenemos la acepción relativa a la exactitud, la veracidad, precisión, tanto de hechos como de acciones, lo que a la final se vuelve un criterio de comparación, es por eso que se habla de reproducciones, relatos o ejecuciones fieles. Para dar un ejemplo, se puede hablar de la fidelidad de los equipos de audio.

Sin embargo, para este escrito me referiré al ámbito de las relaciones, el aspecto moral, subjetivo y personal, incluso el apego, y demás comportamientos asociados a esta idea, y que desembocaran en una concepción algo diferente, que espero, permita abordar este tema que me parece fascinante e inquietante a la vez, pues muestra mucho de lo que realmente hace a un ser humano.

La fidelidad en un sentido abstracto y luego de leer un poco sobre la misma en fuentes tan diversas como se pueda pensar, implica la atención a convicciones personales, a obligaciones auto impuestas, de ahí que la haya presentado como un valor de tipo moral, que se conciba como un sinónimo de “lealtad”, sin embargo, haré una salvedad frente a la sinonimia, puesto que encuentro una variable fundamental para su distinción, la cual traeré más adelante a colación. 

Según el santo internet, la palabra "fidelidad" deriva de la palabra fidelitas del latín, y su significado es servir a un dios, lo cual no es tan descabellado si nos remitimos a los fieles, los cuales en casi todos los textos de tipo religioso, son aquellos que sirven “fielmente”, es decir, con la mayor convicción a su dios. No obstante, prefiero la devoción como acepción religiosa, y a los devotos como servidores desprovistos de consciencia, para quienes sirven y siguen una cierta idea religiosa, o en todo caso profesan una fe profunda.

Me gusta pensar –con todo lo anterior- que la fidelidad es una virtud para seguir un precepto moral encadenada necesariamente a los valores de quien se dice “fiel”. Ciertamente en términos de relación, cuando una persona se promete a otra o se compromete, esta poniendo de presente una disposición soberana que lo obliga, con fundamento en su propia escala de valores. Y es que se es fiel por disposición personal, de manera libre, voluntaria, y ante todo consciente.

El problema llega cuando se mezclan otros conceptos como la entrega, el afecto, el amor. Y es que muchas personas suponen que deben recibir algo, pero no están dispuestos a dar a cambio, entonces, un contrato sencillo como puede ser una relación de pareja, se lleva a extremos intolerables en donde no puede entenderse como suficientemente satisfecho a ninguno de los involucrados. Mejor dicho, cada cual siempre quiere ganar, pero no está dispuesto a ceder en ningún término, puesto que esto está visto como perder.

Como lo analicé alguna vez, el amor es un sentimiento fugaz, relativo y conveniente, pero que es tan real como lo pretenda hacer ver -y valer- cada uno de los involucrados de manera individual o conjunta, es decir, necesita de la voluntad univoca o multilateral para existir. Por tanto, podemos hablar de constancia –persistencia, uniformidad, consistencia, firmeza- en la manera de mantener o ejecutar la relación, al nivel que esta se de.

Entonces, es fiel por un lado quien cumple con sus propias obligaciones, es decir, no desatiende su integridad moral con independencia de las contingencias, a pesar de que sus sentimientos cambien, a pesar de los estragos que produzca el tiempo en su ser, pero siempre de manera lúcida y voluntaria, ya que de otra manera estaríamos ante un sometimiento, que iría en contra de la liberalidad de la idea, que previamente había expuesto.

También es fiel quien consciente y voluntariamente sigue lo prometido a otro –u otra-, lo que en cualquier tipo de relación es necesario, puesto que se establecen de manera explicita o tácita unos acuerdos para que se pueda entablar y mantener ese sentido que une las voluntades dispares, para convertirlas en pares. Probablemente todo en materia de seres humanos converja en un consenso (o en un disenso), con lo cual y luego de superada la discusión, se tendrá probablemente una pareja (conjunto).

A pesar de todo lo referido hasta ahora, es importante tener en cuenta que la fidelidad implica el seguimiento de valores, por lo tanto es algo personal, y que incluso puede torcerse, pervertirse, en especial cuando la percepción moral de quien lo intenta aplicar no corresponde con la de quien se convierte en afectado por lo prometido, es decir que si existen diferencias abismales en lo que ambas personas consideran como recto, justo o integro, pueden producirse consecuencias inesperadas.

Debo traer de vuelta entonces el concepto de “lealtad”, el cual a mi juicio ya involucra al otro, puesto que para no traicionarlo, debe necesariamente conocerse su código moral propio, con lo que la promesa de lealtad involucra un conocimiento de aquel a quien se le profesa tal sentir, no basta con pactar como en el caso de la fidelidad poniendo de presente los valores propios, los cuales como mencioné antes, pueden ser insuficientes. Por el contrario, debe saberse a que se somete, puesto que quien va a juzgar en principio será ese otro, quien recibe la promesa, y no necesariamente el prometido.

La lealtad implica el respeto, la idea de no engañar ni traicionar a los demás, mientras que la fidelidad puede permitirlo, puesto que la concepción intima frente a un determinado comportamiento puede ser acorde con la falta en términos de la escala de valores de quien pudiera considerarse como afectado.

Así las cosas, es grave ser infiel, pero es imperdonable ser desleal. Probablemente faltar a la fidelidad no sea tan desastroso, puesto que esta idea es de entrega personal, de compromiso univoco e intimo, y cada persona puede flaquear, verse arrojada a situaciones en las cuales no tenga pleno control sobre sus acciones, en que no pueda ser constante o consistente.

Sí, probablemente sea de inteligentes el mantenimiento de relaciones estables y prosperas, por tanto con promesas mutuas de fidelidad, respeto y lealtad, sin embargo el amor hace idiotas a las personas, niega su inteligencia y pervierte su escala de valores. Probablemente el amor inteligente exista, pero muy seguramente está desprovisto de pasión y si estará plagado de cinismos y reconvenciones, porque solo puede querer inteligentemente quien se ha desbocado en estupidez al entregarse, quien apasionadamente se ha dejado ir, ha volado y posteriormente se ha estrellado de manera estrepitosa contra el suelo –y la realidad-, porque únicamente tiene bien puestos los pies sobre la tierra quien ha intentado volar, y por supuesto quien ha caído.



Imagen tomada de http://radioemmanuelfm.org

miércoles, 10 de octubre de 2012

Propósito

¿Por qué hace uno un blog?

¿para qué escribir?

Sencillamente para sacar, dejar salir. Lo que algunos tal vez sean incapaces de sentir, de dejar ver. Y es que la aptitud está en cada uno, por más que nos haya intentado cambiar el mundo, los otros, o aún con independencia de toda la basura que nos hayamos creído para intentar salir avantes con nuestras existencias. Todo el mundo tiene algo que decir. ¿no?

La única diferencia es que algunos suelen hacerlo de manera fluida, usando de buena o mediana manera las herramientas de la comunicación.

Otros, se quedan con todo guardado, sumido en las tempestades de su mente, escudados en lo básico de sus seres o peor aún en lo superficial de la forma en que ven su vida y la de otros, probablemente les sea mejor callar. Pero no por no querer expresar, por no poder comunicar, por no tener que decir, los puedes considerar buenos oyentes. No. Muchos son únicamente el reflejo de un éxtasis absoluto, de la inercia en que los ha sumido alguna circunstancia que atrofió su sentir, que dispuso un velo sobre su percepción y condicionó su consciencia.

Claro, es muy sencillo creerse todo eso, intentar establecer un punto de vista, manifestar una verdad personal, pero todo ello será visto como una imposición, porque la relativización es una bandera de condicionamiento para que cualquier argumento inconveniente sea desestimado. Por eso no promocionaré esta entrada, porque es un reproche, porque es una forma conveniente (necesaria tal vez) de protestar ante la necedad, la estolidez, y el sin sentir de otros...

Algunos sabran como ser vistos, como hacerse sentir, como hacerse escuchar. Yo... yo solo escribo.

lunes, 8 de octubre de 2012

Zombi: preludio de un apocalipsis

Caminar, se convierte en un evento extraño.

Entre la manada de personas que deambula por las calles con paso preocupado, mirando no más allá del piso, con una apariencia apesadumbrada. Tal vez resienten la idea de tener que hacer cosas como trabajar, estudiar, vivir... ¿Quién no? Tal vez no estén de acuerdo con la idea de haberse levantado de la cama, o quizá su existencia ya sea lo suficientemente miserable como para además tener que salir de su casa. De pronto no están conectados a la realidad, y solo caminan en uso de las funciones automáticas de su cuerpo, posiblemente su tallo raquídeo ahora les permita avanzar mecánicamente, aunque creo que todo se reduce, a que siguen dormidos.

Gruñidos y pasos tambaleantes caracterizan a estos seres. Sus hordas se movilizan especialmente en las horas que sen han denominado "pico", y en que más autómatas deben acudir a los centros de acopio de personal, porque los humanos también forman un recurso que muchos quisieran agregar como activos de sus mecanismos de producción. La libertad de empresa permite comerciar con el esfuerzo, el sudor y la energía de las personas, y si creen en ello, puede sacarsele provecho incluso al alma. Eso es lo que explica la producción masiva de zombis.

Son los mismos que se avocan a las calles para llenar los medios de transporte, con el fin de remitírse a sus hogares, buscando satisfacer necesidades básicas: comida, licor y televisión.

Y es que se requiere apagar el cerebro (o tenerlo atrofiado), para soportar una o hasta tres horas de hacinamiento (a la mera usanza del peor de los embutidos) en un bus, sea cual sea su tamaño. En muchos de estos infiernos enlatados no existe espacio ni para un pensamiento, lo cual no supone un problema cuando quien lo ocupa, solo es, no está. Disperso, ausente y desconectado. ¿Qué pensará cada uno de estos seres? Nada, ese es mi punto.

Costumbre, manía, instinto. La memoria muscular y genética de estos entes ya les permite ir de un sitio a otro y sumirse a la compresión progresiva del sistema masivo -invasivo- de transporte, de manera tan automática como respirar.

Todo este esfuerzo (?) del día tiene un premio necesario y al parecer suficiente: el llegar al hogar a ocupar la poltrona, el sofá respectivo o la silla dispuesta para tal fin en medio del sitio que rinde culto al mas importante miembro de la casa. Y no es el perro, la más antigua del hogar, la empleada o los bebés. ¡No!, es el televisor.

Lo poco cierto del funcionamiento cerebral del zombi queda totalmente anulado con la absorbencia que hace de sus pocas neuronas -sobrevivientes- la invasora y dominante programación de la televisión. Poco a poco la corriente de contenido sagaz, ladino, particular, en donde cada uno de estos entes ve reflejada la vida que no puede tener (que anhela, pero que está lejos), llena de lujos, sin esfuerzos aparentes. Confort y banalidad que se dibuja en figuras voluptuosas, en ligerezas y excesos.

Varias horas después, cuando la programación de su televisor da la orden de irse a dormir, el zombi recurre a su agudeza y amplias capacidades sociales (?) para desbocarse en sendas charlas -con la profundidad de un charco de lagrimas-, en aquello que con orgullo denomina red social. Se desboca a compartir con sus pares aquellas imágenes que han hecho otros con la pretensión de hacerle pensar... sonríe, se conmueve, alega, debate, esputa, por causas ajenas. Suspira de nuevo, por motivos que olvidará al irse a dormir.

Sin embargo, luego de la media noche, su cuerpo le indica que es hora de descansar, con lo cual le corresponde ir a dormir, tal vez soñará con aquella vida que no tiene, anhelando no tener que despertarse al día siguiente para ir a trabajar, para ir a estudiar. Al dormir, su cerebro vuelve a condicionarse a la suspensión que lo llevará avante, al ritmo de sus pies pero siguiendo el compás de otros. Y todo vuelve a empezar, tal vez hasta que sea viernes, pero ese evento no es del caso.

sábado, 6 de octubre de 2012

¡Coño!

¡Rayos!
¡Diantres!
¡Centellas!
¡Pucha!
¡Maldita sea!
¡Arggg!

¡¡¡Jueputa!!!

Y así termina mi ejercicio del día para intentar exorcizar demonios, no se pierdan la siguiente entrada...

viernes, 5 de octubre de 2012

No te dejaré morir blog,


aunque sea lo último que haga,


lo último que haga...

jueves, 4 de octubre de 2012

martes, 2 de octubre de 2012

Reflexión gastada...

Qué volátil es la emoción humana.

Probablemente haya muy poco que sea tan cambiante como lo que llamamos "amor". Es efímero, relativo y definitivamente no hay nada como sentirlo. Ya varias veces intenté de manera precaria acercarme a ese sentimiento (por supuesto de forma totalmente curiosa y científica), pero fracasé. Y es que en cierta medida el éxito del amor está en fracasar, probar, caer, buscar, fallar; los más enrevesados verbos y sus conjugaciones más nefastas se encuentran en las venturas, dichas y desdichas de los enamorados. Probablemente no haya nada mejor que vivir ese espacio de insolente éxtasis en que se cree abrazar al mundo. Lo he sostenido varias veces: el amor es eterno, mientras dura.

Hoy quiero deleitarme en el sabor de la miseria humana, de esa que causa deseo, pero que resiente la costumbre, de la que refuerza la necesidad y luego se colma de aburrimiento, se llena de motivos, se carga con excusas. Tal vez estemos destinados a estar acompañados, por la fuerza de costumbre, por la necesidad de calor. Pero algunos somos tercos, erigidos sobre bases distantes, perdidos entre pensamientos inacabados, entre formas dispersas y tan solo buscamos lo encontrado, o quizá encontramos lo que no estaba perdido, lo que no se dispuso para ser visto.

Este pensamiento va para ti, en donde quiera que estés, no te busco así te sueñe, no te quiero asi te anhele, y por supuesto que jamás aceptare que alguna vez mi mundo si estuvo al tanto del tuyo, un instante pasajero que en mi mente a veces, solo a veces se reviste de eternidad...

¡Qué pendejo! en el camino de recordarte, te volví a olvidar...

jueves, 20 de septiembre de 2012

corto

A veces me despierto y me pregunto: ¿por qué a mí? ¿Acaso es necesario tanto ruido?
La gente se mueve de un lado a otro con pesadumbre, con el peso de su vida a cuestas, o convertido en una bola de cadena que pocas veces deja a estos seres caminar con la mirada arriba.

Su existencia se mide de a un paso cada vez, no más allá de un metro.

Borregos, ovejas, vacas, a veces lo mejor es salirse del camino... no ir hacia ni contra la corriente, simplemente no ir, no volver... ¿en qué momento se me ocurrió cercenar mis alas?

martes, 4 de septiembre de 2012

Perdido

En algunos momentos uno se siente perdido, en mi caso, pasa más a menudo de lo que quisiera. Incluso muchas veces me encuentro divagando aún entre los más básicos de los pensamientos superficiales producto necesario de los sentidos. Hace rato descarté la posibilidad total de estar loco de atar, bueno, tal vez lo esté. Aunque la locura es como todo, tan solo un punto de vista y está claro que lo que importa es ser funcional. Servir.

Aunque ya me tiene mamado ser tan útil y tan poco capaz a la vez, he llegado a extremos molestos en los cuales no cabe el auto control y aún así no me explico como no he cometido alguna locura (de nuevo, malditas etiquetas de comportamiento).

Si me llego a encontrar de nuevo, probablemente sea entre las líneas de este espacio, de este sitio que siempre ha servido como mi refugio, en el que he puesto muchos de mis pensamientos y que empezó precisamente como un medio para encontrarme.

Ya no sé que hago, a que juego, en todo caso sigo perdido, varios metros bajo una espesa maraña de problemas, de falsos premios y supuestas posibilidades...

Habrá que ver...

lunes, 27 de agosto de 2012

Entrada incompleta

Sábado. No he podido escapar del ruido... Vale poco que en estos momentos esté cerca la media noche, aunque agradezco que a ningún padre orgulloso se le haya ocurrido hacer los 15 de su hija en la casa de eventos cercana, porque la maldita miniteca con la misma música que ya me tenía harto en mi propia y lejana adolescencia, era algo que no estaba dispuesto a tolerar esta noche. Aunque...

martes, 7 de agosto de 2012

Querido imbecil


Escribo esto. motivado por la impotencia, por aquella parte de mí que me impide ir y hacer valer todo lo que una persona representa, lograr una consideración que sobrepase al estándar propio de las relaciones humanas, pero que quizá sea natural -al mismo tiempo- tanto a la condición de civilización predicable de la sociedad, como al instinto natural, que tal como lo explicara Freud, hace ya tanto tiempo, dicta, con fuerza, las acciones, aun las más racionales.

Son palabras que distan de lo que corresponde a las situaciones de la cotidianidad, pero que resultan importantes porque no son fácilmente recibidas o lo que es lo mismo, porque no pueden ser abordadas en términos de una discusión (un diálogo) que lleve a construir algo, que derive en un consenso que sirva a un propósito superior. Ah, claro, esto es por cuenta de esta moral que no lo deja a uno en paz y que a partir de principios demanda que uno se porte bien, que construya, dialogue, que evite el ruido.

Entonces, no te lo puedo decir a la cara. Quizá porque no lo has de entender, no porque mis palabras sean más elaboradas de lo necesario, o en razón a que todo lo que hago se encuentre revestido de una complicación innecesaria. No. Éste impasse, esta imposibilidad, obedece a que tu cerebro, tan agudo como siempre lo has considerado, no permite la confrontación si no por vía de los argumentos que en tu cabeza estén adecuados al formato, al marco bajo el cual conduces tu vida. De lo contrario es absurdo, ridículo.

Dejame entonces ponerlo en términos condescendientes, pues quizá solo sea manifiestamente válida mi percepción cuando acepte que todo en mí, es lo que está mal.

Quizá uno de los mejores instrumentos de un intelectual de tu encumbrada alcurnia, sea precisamente la detección de falacias y la prevención de errores de argumentación. Esto sumado a una aptitud prolífica para la presentación de arquetipos, casos ejemplificativos y altamente didácticos.

En efecto, no tiene objeto hacer una exposición de situaciones problemáticas relacionadas con tu forma de proceder, quizá porque la efervescencia del momento no lo permite, o es posible que ninguna oportunidad sea propicia y que en definitiva los que tenemos la fortuna de contar con tu excelsa dirección, estemos condenados, en cierta forma, a seguir sin miramientos las consignas, maneras, procederes y pareceres, que en nuestro caso, sin motivación, condenarían nuestras propias capacidades a la obliteración por cuenta de la censura propia de la irremediable estupidez, nuestra estolidez, nunca la tuya.

No es que seamos incapaces, lo que sucede es que no rendimos lo que se espera de nosotros en atención de la dignidad propia de haber caído bajo tu tutela. Sí, somos indignos, no merecemos tanta oportunidad de congraciarte. Desgraciadamente somos mortales, mediocres, y no podemos entender las continuas capsulas de conocimiento, de moralidad, de inteligencia, de pulcritud que nos ofreces con la mejor de las disposiciones a pesar de ser como bananas que posiblemente regresen convertida en proyectiles de excremento.

Sí, en la limitación propia de nuestras propias consciencias, hemos caído en círculos de ignorancia, de terquedad y de un absoluto desprecio por la natural diligencia del discurso, por la precisión en el lenguaje, por la pulcritud en la expresión, en especial la escrita.

Espero, lograr entender algún día, despertar quizá, esforzarme de la manera esperada ante mis altas capacidades, a pesar de mis inconmensurables limitaciones, pero en especial poder aprovecharte mejor, porque nada, ni nadie tiene una vocación imperecedera, ni siquiera en este caso tan nefasto referido a quien escribe.

(Escrito del 3 de noviembre de 2016)

viernes, 20 de julio de 2012

1

Hay quien tiene un desliz de personalidad, algunos simplemente no pueden quedarse quietos, a mí no se qué me pasa, tal vez siempre he querido únicamente llamar la atención, lo peor es que no lo logro...

jueves, 12 de julio de 2012

Reflexiones de odio


Hace unos días vi una excelente película que me hizo reflexionar. No es que las obras cinematográficas dicten mi forma de vivir o sean el antecedente lógico de profundas epifanías. No, es simplemente que los primeros 3 minutos de la historia parecen un reflejo completo de mi vida, con una inusitada similitud:
"I hate my neighbors. The constant cacophony of stupidity that pours from their apartment is absolutely soul-crushing. It doesn't matter how polite I ask them to practice some common courtesy. They're incapable of comprehending that their actions affect other people. They have a complete lack of consideration for anyone else and an overly developed sense of entitlement. They have no decency, no concern, no shame. They do not care that I suffer from debilitating migraines and insomnia. They do not care that I have to go to work or that I want to kill them. I know it's not normal to want to kill them. But I also know that i am no longer normal. I hate that baby. I hate that baby's fat, stupid, face".
Claro, para algunos es algo como un estilo de vida, pasársela de pelea con el mundo, tener mala actitud, o simplemente reaccionar contra el sistema, pero en casi todos nosotros eso no es más que una contradicción puesto que estamos sumergidos más allá del cuello y en realidad es más difícil de lo que pueda llegar a parecer el oponerse de una manera verdadera, de forma que sea notorio.

Pude darme cuenta que al igual que el Frank de la película, también tengo algunas ideas extrañas para los demás, y me doy cuenta que seguramente tengo muchas cosas que odio, y otras tantas que detesto, con lo cual se me ocurrió necesario hacer una lista, haciendo la separación funcional entre odiar y detestar según la carga motiva que requiero para cada una de las acciones y lo profundo que cala cada situación en mis entrañas.


ODIO:

- Que me llamen "parce", "mono", "marica" o "güeon", en especial dentro de una conversación que pretende ser seria.
- Que no me dejen dormir.
- El ruido excesivo, la bulla innecesaria.
- La alegría expresada en risas estrepitosas, exageradas y ridículas.
- Los Blackberry y a quienes los usan.
- A mi ex-novia.
- El transporte público, en especial en cualquier hora pico.
- Los viernes.
- El reguetón.
- Los realities.
- A la gente que está "en la onda".
- Los chicles encontrados bajo de las mesas, sillas, bancas y similares.
- La mala ortografía.


DETESTO:

- A las personas que usan mochilas indígenas, y entre más sucias y rotas las tengan, más los detesto.
- A los intelectualoides y en general a cualquier clase de potentado ñoño con ínfulas de grandeza, grandilocuencia y actitud prepotente con el uso desmedido de autores y citas.
- Las preguntas estúpidas y reiteradas acerca de eventos cotidianos.
- Los hippies y en general todos los que lo pretenden ser, los seudoespirituales y toda variante cochina y chirri de estos personajes.
- A los insulsos, vacíos, superficiales e idiotas.
- El olor del betún.
- El pensamiento colmenar y la dinámica de masas que obliga a hacer todo en grupo.
- Paulo Coelho, Walter Risso y cualquier tipo de literatura de auto ayuda y motivación.
- El fanatismo de cualquier tipo, incluyendo el religioso y el de los deportes.
- A quién arroja basura en la calle, al igual que a quien desperdicia agua.
- La gente desconsiderada, a los sobre-considerados y a los que falsamente son caritativos o humanitarios.
- El uso indiscriminado de los pitos de carros y motos, como si los mismos tuvieran efectos telekineticos o sirvieran para algo más que desesperar a otros.
- El excesivo y ridículo patriotismo.
- Las generalizaciones.


miércoles, 11 de julio de 2012

"God Bless America"


Algunos apartes de "God Bless America", que me parecieron buenos:

"It's not nice to laugh at someone who's not all there. It's the same type of freak show distraction that comes along every time a mighty empire starts collapsing. "American superstarz" is the new coliseum. And I won't participate in watching a show where the weak are torn apart every week for our entertainment.

I'm done, really. Everything is so cruel now. I just want it all to stop.

(...)I mean, nobody talks about anything anymore. They just regurgitate everything they see on TV or hear on the radio or watch on the web. When was the last time you had a real conversation with someone without somebody texting or looking at a screen or a monitor over your head? You know, a conversation about something that wasn't celebrities, gossip, sports or pop politics? You know, something-- something important or something personal.

(...) Oh, I get it and I am offended. Not because I got a problem with bitter, predictable, whiny, millionaire disk jockeys complaining about celebrities or how tough their life is while I live in an apartment with paper-thin walls next to a couple of neanderthals who instead of a baby decided to give birth to some kind of nocturnal civil defense air raid siren that goes off every fucking night like it's pearl harbor.

I'm not offended that they act like it's my responsibility to protect their rights to pick on the weak like pack animals or that we're supposed to support their freedom of speech when they don't give a fuck about yours or mine.

(...) I would defend their freedom of speech if I thought it was in jeopardy. I would defend their freedom of speech to tell uninspired, bigoted, blow-job, gay-bashing, racist and rape jokes all under the guise of being edgy.

But that's not the edge. That's what sells. They couldn't possibly pander any harder or be more commercially mainstream because this is the "oh, no, you didn't say that" generation where a shocking comment has more weight than the truth.

No one has any shame anymore. And we're supposed to celebrate it.

(...) I mean, why have a civilization anymore if we no longer are interested in being civilized?" (La negrita es mía)

martes, 12 de junio de 2012

Quédate

Quédate,
aquí hay un montón de cosas bellas,
pero solo serán hermosas cuando estés tú...

domingo, 27 de mayo de 2012

Fue

En un mes como este me pasaron tantas cosas malas que olvide que este mes es como es, y nunca fue como sería. Es como es, no podría ser de otra forma porque entonces todo estaría tan mal como siempre, tan bien como nunca. A la final todo lo que fue fue, y que lo que será ya estuvo.

martes, 8 de mayo de 2012

Feliz cumpleaños V

En esta fecha han sido ya cinco años...



"(...) y como pasa el tiempo, que de pronto son años..."

martes, 24 de abril de 2012

Simple


Voy a escribir una entrada sin sentido en que las palabras solo cuenten una historia que tenga sentido por fuera de ella avances que se dan son en cosas en las cuales, ya habiendo avanzado, se puede dar la vuelta y saltar sobre lo ya recorrido. Hacer, que quisiera no tener que hacerlas, pero con la mejor disposición del mundo, voy a hacerlas; Es hora de usar la, hoy ha sido un buen día. En mi caso es como si ningún día lo fuera, y es que a mi eso de soportar pues no se me da y en solo que uno de todas formas no se siente bien. Felicidad, es relativa. Hoy lo fui por un pequeño momento y como todo lo misma, pero que me recuerde lo divertido que es estar aquí. Claro, la vida tiene un sentido enorme, quizá porque no tenemos general si soy un poco amargado. Pero una sonrisa me alegra la vida, o que lo que quieres se de (así sea de a pocos); al todas las respuestas, o puede ser tan solo que todo está tan mal que ya nada importa, que no es necesario todo, o que a mordiscos sea fácilmente devorable. La pasión es curiosa pues lleva a las personas a creer que están por fuera de las hacemos para reconfortarnos sin las herramientas; Somos tramposos, armamos los rompecabezas "como sea", de tal manera que precisamente luego de mucho tiempo para determinar prioridades, las mismas se han trastocado en una forma que no tiene !Wow!, Un nuevo día, es temprano pero no tanto como quisiera, pero es difícil a veces esto de dormir; Hay unas cosas que elementales reglas de la física, leyes si se quiere. Yo no soy muy dado a seguir las reglas y tengo mis reparos con respecto a la gravedad, es una fuerza nefasta, proclive a la desgracia y que definitivamente tiene el tinte destructor del es aquella que puede ser transmitible, que es susceptible de ser algo más que palabras y es que lo dicho tiene poder, tanto mascara de diligencia, de nobleza (existe tal cosa?). La cuestión es que "tener que", distrae en cierta medida, pero a mi me hace olvidar de lo que pienso en realidad, debido a que es un esfuerzo grande, no tanto lo debido, sino lo esperado, e ir en contra de eso, requiere un esfuerzo adicional, por el auto engaño. A veces es fácil engañarse a si mismo, es lo que ¿Pesimismo? no creo. Lo que pasa es que estoy dándome cuenta (desde hace un rato) de como es esto y en serio no es malo. Es quiero comerte a besos, me dijo ella en algún momento. Claramente era mentira, puesto que son muy grande y probablemente ni terminan haciendo, por más de que no quieran, es la verdadera y democrática forma de hacer algo. Como lo escrito, pero si se desglosa y pasa a hacer parte de otros, se habrá alcanzado la verdadera inmortalidad. Morir es solo cuestión de método, como todo. Como olvidar, como pensar, como vivir, solo que es algo que e hace al revés y que todos final la vida se pasa de a salticos, pequeños pasos casi que medidos y no un exagerado grupo de grandes avances. Los si nos faltan piezas, pues no las inventamos! No es complicado del todo, ni tan peligroso, solo es real. Pies, cabeza o cola. Tal vez en algún momento tuvimos una, o alas, o unas orejas realmente útiles. Una idea que trasciende género que posee, es todo una ella.

Simple, esta bien.

domingo, 11 de marzo de 2012

Otra entrada incompleta

De nuevo, ha vuelto a pasar, me he encontrado del otro lado de la idea, como el pensamiento y no como el pensante; desprovisto de esencia, puesto de cabeza y postrado a los pies de una corona; en un bucle incesante que no parece dar cuenta de nada; Aquel magnifico caos se ha llenado de reglas y en el proceso se ha cargado con las excusas que antes fueron motivos... Todo quedó tan mal como nunca terminó, porque está frustración no deja empezar nada, y el fin, bueno, ese es solo un punto.

viernes, 2 de marzo de 2012

Oscuridad: Análisis de un momento

Oscuridad es la falta de claridad, de luz; Para efectos prácticos hablaré de un momento en ella, en la noche, protegido de lo artificial, de los reflectores que le brindan a otros la seguridad de extinguir las sombras. En un sitio alejado, aislado; Libre para pensar.


De noche todo parece distinto.


En la noche, las cosas no son como parecen, o eso es lo que parece, da la impresión de que nuestros ojos no esta hechos para este tipo de mundo.


La oscuridad nos es ajena, le tememos, le huimos, allí nunca estamos seguros, en ese espacio nunca estamos del todo bien, allí reposan nuestros monstruos, fantasmas y demonios.


Pero en esta noche -en este momento-, me siento como si una luz llegara de imprevisto; En la oscuridad también hay una luz grande, una inmensa voluntad que nos mueve a derrotar, precisamente aquello que nos mueve a alejarnos, a refugiarnos; sin embargo, considero que no es justo poner aquello que nos es adverso como lo peor, las cosas no son así, no podemos huir de aquello que nos es natural, no podemos temer a aquello que simplemente no podemos abarcar.


En la oscuridad me doy cuenta que estoy vivo, así me muera del sueño, que las cosas no pueden ser mejor, por el momento, ya que al menos me tengo y me llevo más allá de lo que puede ser a simple vista notado; las cosas son mas claras cuando uno las ve con los lentes adecuados, no tiene nada que ver con la luz disponible.


Nuestros sentidos no son lo que deberían ser. No deberían tener limites, son vehículos de descubrimiento y no pueden estar mediados por cosas tan difusas como la luz, no lo acepto, mis ojos al menos estarán abiertos, como lo han estado siempre, como lo estarán, siempre aún cuando duerma, siempre pendientes, de algo, penetrantes y potentes, y ojala, algún día, libres.


Re-escrito desde: