domingo, 25 de mayo de 2014

País de... (4 años después)

Hace cuatro años en unas elecciones presidenciales, en un pais de la mancha (de sangre), de donde poco o nada bueno se saca en materia política, se elegía a un gobernante...

Hoy, se elige otro...

Son pocas realmente, las ocasiones en que me veo motivado a escribir algo sobre el contexto político en que nos movemos, sobre el nefasto curso de lo que aún se denomina democracia, sin serlo. Ya un par de veces he tomado un tiempo para hacer alguna reflexión gastada, la que probablemente no es menos cierta o menos intensa que la de aquellos que se dedican a esto; sin embargo, lo bueno es que me pertenece, y eso siempre será un gran añadido.

Este es un país de grandes contrastes, y más de un atrevido se esforzará siempre por resaltar que el mismo está constantemente rodeado de un halo de realismo mágico. Esta referencia aparentemente culta sobre un gran escritor de esta tierra -y un estilo literario-, es uno de esos caballitos de batalla para los justificadores; esas personas que todo el tiempo se encuentran disfrazando la realidad y pasandola a través de un lente que torne menos gravosas las cosas, que disfrace los hechos, algo como las también famosas cortinas de humo, que se manufacturan como producto de primera mano y calidad, pero que no son de exportación. Claro, es que ya no se exporta, porque producir y trabajar acá se ha hecho costoso, tanto o más que sacar algún producto al exterior, a menos que se tenga una poderosa industria de un producto que no se de facilmente en otros paises y que resulte aceitado y bendecido con el favor del libre comercio, ayudado por el latifundio desproporcionado y la acumulacion de tierras concatenado con la administracion del pais en favor de intereses propios.

Pero más allá de los errores, horrores y crimenes de uno u otro gobierno (refiriendome casi que exclusivamente a uno solo de ellos), actualmente nos encontramos estancados entre la canallada y el afán, o búsqueda rampante del poder; por una facción de compatriotas (para usar su propio discurso) que parece estar centrada en una lógica totalmente guerrerista, vengativa, canalla, radical y ante todo muy conservadora. No se trata solo de la  polarización necesaria que se produce cuando el ser político se manifiesta, porque es claro que no podemos estar todos de acuerdo y en consenso perfecto, menos en lo que se refiere a la forma de hacer las cosas en la esfera pública y estatal. Este país ha tenido una evolución que ha mostrado los errores de la apertura económica desprovista de un refuerzo al mercado interno y la protección de la industria nacional, tambien que el consumo sin un soporte de ingreso conlleva al afianzamiento de las diferencias sociales, a un marcado desequilibrio en la distribución de recursos.

Aún con todo aquello, parece que lo importante a la hora de escoger un programa político, son las contingencias del imaginario determinado que rodea al mismo. La idea alrededor de un candidato hace el todo en la política colombiana y sobrepasa a las ideas de dominación que establecieran los sociologos clásicos, puesto que ya no se trata nisiquiera de algo carismático o la idea de un liderazso a través de algún mérito que suponga el seguimiento de una persona.

Se trata de algo diferente, de la suposición de una [falsa] garantía de seguridad, lo cual es totalmente coherente con la semiotica del Estado, aquel monstruo de proporciones míticas que todo lo domina, que todo lo cobija, que todo lo asegura, y que dispone sobre la totalidad de esferas de los individuos que lo dotan de poder. Si lo examinanos cuidadosamente, estas ideas no están tan lejos del fanatismo de corte religioso, que precisamente han servido al marginado histórico para justificar su abuso.

Hablar sobre marginación es tocar al pueblo colombiano desde su misma concepción, un largo cúmulo de abusos que conviertieron a los conquistados en colonizados (pasando por esclavos), luego a sometidos y por último a administrados, bajo una lógica vertical que no ha permitido mayor flexibilidad ni movilidad social a lo largo de más de 500 años.

Me refiero al marginado, como aquella persona de base que está al margen de la distribución de recursos y en la parte más baja de la escala social. Al parecer según nuestro medios -totalmente confiables (?)-, son estas personas las que han impulsado el resultado del cual hoy, de esta manera tan extensa como cargada de ira e intenso dolor, me he permito hacer casi una diatriba al respecto.

Las acusaciones hacia el conglomerado que optó por el candidato que hoy me motiva a escribir estas lineas, varian entre la ausencia de razón, la falta de capacidad cognitiva y la marcada ignorancia; culpa que compate ese grueso de ciudadanos a los cuales este pedazo de tierra entre el tropico les vale poco o menos que nada. Claro, culpas podemos hallar y achacar por miles, tanto a los que se abstienen, como a los que eligen mal, sin embargo a esta instancia prefiero ocuparme de lo escogido, del por qué esta 'base de la socidad' se avoca a un posible presidente que representa todo lo que está mal con la política y con la socidad (tremenda frase de cajón), a quien se le acusa de ser un títere, al igual que de atentar contra la seguridad del Estado, y de muchas otras cosas que escapan a mi propio conocimiento.

Lo cierto es que en esta fecha, las personas parecen estar conducidas hacia un arrebato por el manteniento y garantía de la libertad, de aquella para moverse supuestamente en el país, aun cuando no tengan los recursos para ello, es la sola idea, puesto que es lo único que basta; una libertad idílica sostenida en la premisa de un gobernante con 'mano firme', que pueda -supuestamente- poner freno a un movimiento peligroso que aún hoy suele causar más pavor que cualquier monstruo de closet, nada menos que el comunismo. Lo curioso es que un pueblo que adolece de una marcada ignorancia, producto no menos que de la falta de oportunidad que ha supuesto la mala administración desde hace más de 12 años, de la política pública, donde en una lógica guerrerista precisamente, se destinan montones del dinero de los impuestos para sostener una guerra que solo existe cuando se requiere un motivo de naturaleza electoral, un conflicto que parece tan lejano, tan distante, pero a la vez tan natural, y que muchos saben que existe, pero no viven realmente en tanto no estan expuestos a los efectos de la violencia y el crimen que se encuentra tras los campos de batalla, que nos son otros que los campos en que viven aquellos a los que groseramente he llamado marginados.

¿Por qué libertad? Esa es la idea que se encuentra intimamente ligada a la de seguridad, aún falsa, aún falaz. A este proyecto de nación se le viene embaucando desde siempre con la promesa de libertad, y aquellos que dominan, se han encargado de hacer cierto aquella máxima frente a la cual 'la esperanza es lo último que se pierde'. Y esto no es nada diferente de la realidad de quien no tiene nada o tiene muy poco, y que ni consciencia le han dejado desarrollar, quien solo vive esperanzado y con un conocimiento de sí mismo que se limita a la comida del día, para quien la ilusión se materializa en novelas, en realities y en futbol, lo que no hace nada difícil que alguien con la suficiente habilidad mesianica, con la capacidad manipuladora de un estafador a gran escala; consiga aunar a sus fieles, tal como aquellas iglesias de corte radical a la espera de ser llevados al más allá por una inteligencia superior, lo que equivale posible suicidio colectivo, y que en todo caso no lleva a nada bueno. El arte de esta dominación basada en la esperanza está en someter a través de engaños tan elaborados que aún cuando parecen absurdos, son los que más tienen efecto en las mentes de los marginados, quienes aún cuando pueden saber de antemano lo imposible de las promesas encarnadas en su mesias, prefieren un sufrimiento estoico en esta etapa, con miras a una recompensa ideal, utópica. Es un engaño perfecto.

En los últimos años se han dado a la tarea de convertir a la libertad en una moneda de cambio, con sus varias especies y motivos, de cara a la posibilidad de hacer fortuna con ella, y añadirla con otros intangibles explotados por unos pocos, por la escaza minoría, la misma que se beneficia de la guerra y de la explotacion indiscriminada del territorio y los recursos nacionales, para quienes el Estado es una mina, una torta o una masa frutal que debe ser convertido en sustancia gelatinosa para untar (guiño).

Moverse tranquilamente por el territorio nacional o darle duro a la guerrilla no deberían ser afirmaciones suficientes como postulados estructurales de campaña, puesto que la seguridad del Estado es una política institucional y no la bandera de uno u otro candidato.

Sin importar de que uso literario nos valgamos para mitigar la realidad de esta pobre nación tropical, lo cierto es que aquí todo puede pasar, tanto así que vamos de un lado a otro de la balanza economica, política, social; somos una economía fuerte (?) o en vía de desarrollo, que sin embargo evidencia desbalances y crisis que ponen en riesgo las más elementales nociones de macroeconomía. Y es que estamos día a día pagando, subsidiando un aparataje estatal inconveniente y abusivo, sin contar con los múltiples errores o desaveniencias que cometen quienes también son elegidos popularmente, para hacer las leyes de este país, con el fin de establecer los marcos de accion en un territorio de normas, pero en el cual todo, absolutamente todo se puede torcer, incluyendo la voluntad, la consciencia y el sentido común.

Aquí todo vale y todo puede pasar, sin embargo estamos creando consciencia poco a poco, quizá solo en las redes sociales y en escritos tan largos y crudos, que nadie leerá completamente. Al menos me queda la tranquilidad de no haberme quedado callado, y no ser indolente aún cuando no tenga un principio activo en política, pero me he sumado desde hace muchos años a quienes hacemos uso de las pocas herramientas para hacer valer nuestra voluntad, lo cual se frustra con la propia voluntad y la posición de quienes están peor, a quienes la sociedad y el país político han marginado aún más, pero que prefieren tener la falsa seguridad de unirse contra ese enemigo invisible (comunismos, castro-chavismo), que buscar lo mínimo para alimentar sus cuerpos y sus espíritus. El hambre ha generado un ambiente de extrema violencia en este país, de necesidad y caos; pero la ignorancia lo llevará a su destrucción.

Lo curioso, es que este asunto se definirá entre el futbol, la negacion y la resignación de costumbre.

jueves, 15 de mayo de 2014

Emoción

He pasado ya un buen rato intentando descrifrar qué era lo que buscaba plasmar en estas líneas el día de hoy, sin embargo no ha sido posible. No ha sido posible por lo de costumbre, una y otra cosa, la otra y tal cual; las que pasan de una forma discontínua pero monótona a la vez. Y es que a veces el sentimiento de desasosiego es muy poderoso, al dar la cara al mundo y darse cuenta que no se ha hecho nada de nada, de nada de nada, de nada...

viernes, 25 de abril de 2014

Envidia

Durante unos días me tomé un merecido descanso, de ahí que no ocupara tiempo en publicar alguna entrada, y cabe anotar que no es cuestión de no tener nada que decir; es solo que a veces las palabras se entrecortan aún mientras se piensan, puesto que son muchas cosas, sucesos, situaciones y personas; Todo, tal vez por culpa de la maldita rutina que nos acorrala, que enreda la conjugación de nuestros verbos más simples, por lo que no es tan extraño que todo se interrumpa, que las cosas queden a medio camino, a medio trazo, a media palabra.

Es curioso que mucha gente que descansa bastante (y que en principio hace más bien poco), hable también en estos términos (merecido), pero me hace detenerme a darme cuenta (pensar) que a veces parte de mi odio por extensión del ser, también es en parte envidia.

No es raro escuchar que algunas personas detestables estan mal dotadas de una "buena estrella", de suerte, algo que inclina la balanza y que dentro de una imagen de la misma como justicia, crean situaciones que pueden llegar a ser insoportables. Pero aceptemoslo, la mayoría de lo que produce bienestar se encuentra distribuido con absurda inequidad, y generalmente pese al valor que representa el trabajo y la honestidad propia de todas las relaciones humanas (o así debería ser), quien termina beneficiado no es necesariamente el mejor.

El complejo vado de la modernidad, ha intentando mostrarnos las ventajas de la competitividad, la eficacia, el rendimiento; por eso se evaluan gestiones, se hacen metas y se califican riesgos, sin embargo, en todo sistema hay un parasito que puede esconderse dentro de la maquinaria y como elemento del conjunto, hacerse participe de los beneficios atribuibles a todo este. El elemento discordante que goza de inercia absoluta, pero que aún así se vanagloria de los resultados de todos los demás componentes. La pieza repetida, innecesaria, de repuesto; aquello que no falta, pero que pese a sobrar no es eliminado.

Lo anterior quiere decir que en una carrera como esta, hay muchos caballos que mantienen un galope apenas suficiente para llegar a la meta, mientras otros tantos se deshacen por llegar en primer lugar. Así, otra contradicción de lo moderno, que se busque lo mejor, pero que lo mediocre pueda pasar desapercibido y el esfuerzo sea incluso premiado.

Claro, me desvié buscando la envidia, pero la verdad tampoco la encuentro muy bien y por ahora la dejaré en el tintero...

miércoles, 16 de abril de 2014

Semana mayor

Atención

Este espacio personal no tendrá entradas de aquí hasta el próximo jueves 24 de abril.

Motivo: Profunda reflexión y arrepentimiento.

Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja

lunes, 14 de abril de 2014

Habladores...

La gente habla mucha mierda. Llevo varios minutos intentando que se me pase un dolor de cabeza producto de mi propia incapacidad por alcanzar un grado mínimo de calma. Aunque también puede ser producto de la espesa vociferación y constante parloteo de las personas que me rodean.

Mucho del tiempo perdido de trabajo de las personas se ocupa en la constante platica de cosas sin importancia, o de una importancia relativa, y claro, puedo contradecirme al restarle espacio a los dramas y esquemas personales en desarrollo de la máxima universal del egoismo, pero mi propio espacio, y la forma de pensar la manera en que se supone deben adelantarse las dinamicas laborales, me impide revestir esta circunstancia de más valor del que tiene. ¿Por qué? Simple, hay un límite razonable de cosas que nos importan de los demás, mediada por el grado de interrelación, interés y responsabilidad para con la relación con cada otro; Es decir que a los pobres desafortunados seudo transeuntes realmente no nos importan las vicisitudes de las vidas ajenas, y particularmente no suelo ser tan morboso y chismoso como el grueso de las personas, en especial cuando muchos no tienen nada de interesantes a simple vista. Me refiero también a la carreta típica de cada cual, una nimiedad tras otra y expresada a un volumen innecesario para un sitio en que las paredes parecen utilería de una película de bajo presupuesto.

...

 

miércoles, 9 de abril de 2014

Entrada a la carrera

Olvide por completo lo que iba a escribrir. Era un tema totalmente interesante y lleno de matices magnificos que iluminaría las crasas existencias de quienes leen esto (?).

Pero eso me recuerda, que esto de los blogs ha perdido importancia. Las personas al parecer usan la mayor parte de su tiempo en internet en cosas indistintas, antes eran ciertas redes sociales, ahora se considera que se usa más el microblog, o las aplicaciones o plataformas fugaces como Twitter o Pinterest. Creo que la gente ha perdido el interés por este tipo de portales, e indagaré cuales son los intereses regulares de los internautas, aún cuando he señalado varias veces que escribo principalmente para mi.


Solo para efectos de prueba, me permito preguntar a mis ávidos lectores:

1. ¿Cuantas horas al día ocupa en navegar en internet, o en usar aplicaciones móviles con internet? (Los jueguitos del móvil como Candy Crush y las aplicaciones de chat cuentan aquí)

2. ¿En qué tipo de sitios ocupa principalmente su tiempo en internet? (Blogs de contenido extenso como este; microblogs y sitios de sharing como pinterest, tumblr, etc.; portales de noticias o información; redes sociales, Facebook, etc.; otros, ¿cuáles?)

martes, 8 de abril de 2014

¿A quién no?

Cada día de esta vida me cuestiono, sobre el cómo y el por qué de las cosas; los problemas explosivos, las cuestiones tendenciosas del ambiente, las dificultades del ser y del estar y otras tantas cosas que acosan mi consciencia, y parte de mi imaginación. He tenido que luchar con unos demonios personales tan fuertes que podrían llegar a atemorizar casi a cualquiera, al más fuerte de todos, al que resulte indolente, recio, o sabio.

Lo que he aprendido poco a poco, de manera progresiva y gracias a mi continua experimentación, la cual el ojo inexperto podría confundir con un errar metódico, es que cada vida necesita una dosis suficiente de drama existencial, de un malestar que soberbiamente llene de significado cada uno de los días, para contrastar con cada bienestar, tragedias que resalten las buenas nuevas, los episodios felices y aquellos instantes que vale la pena recordar y atesorar.

Con todo y ello, me sorprende como todo el mundo guarda con mayor celo la nostalgia, o rodea y enmarca cada episodio memorable, de alguna carga pesarosa, lastimera o con un tinte de marcado fracaso. Quien crece, recuerda los momentos pasados de su niñez como aquella circunstancia deseable y perdida para siempre, la libertad, la vitalidad y todo aquello que necesariamente, u obligadamente debía acontecer, pero que considera materia de un hecho pasado, un periodico de ayer...

Llegué a esta reflexión al leer a mi amigo y colega AV, quien sabiamente y con su estilo pulcro, impecable, relata aquellas cosas de la cotidianidad que se asoman en cada respiro y con cada pestañeo. Luego de una brillante introducción encuentro que las cosas especiales le pasan a cualquiera, "como a todos". Esta lectura, más exactamente estas palabras, me motivaron a escribir esta entrada.

¿Y a quién no?

Al parecer todo el mundo (todos), cae en la frivola tarea de trivializar partes de su vida en función de zurcar mejor por las oleadas de tragedias, desamores y altercados propios de su curso; seguramente es proque el manual de petete de la seudoayuda indica que para superar los problemas, los mismos deben achicarlos, aunque cualquiera que sepa de física debe saber que a mayor presión, mayor temperatura, con lo que reducir artifialmente los problemas lo único que causa es que estos estallen...

Una de las peores formas de minimizar algo personal, es incluirlo dentro de una generalizacion que toque a un conjunto mayor e indeterminado en el cual cada uno sea una mínima parte o algo tan efimero como el grado que pretende darsele al problema; me explico, cada cosa deja de tener la importancia para el universo individual en la medida en que aplica para todo el grupo social al que se pertenece, lo que nos devuelve al "como todos", "como a todos", o "¿a quién no?".

Tambien puede obtarse por trivializar al objeto, la situación, si acaso el sujeto no puede ser total o correctamente reducido, puede circunscribirse la situación a una esfera de generalización que invisibilice la misma, de forma que ya se aplica un "como todo".

El problema principal, es que este tratamiento genera escenarios en que la capacidad para afrontar un impasse se desdibuja al dar paso a una reducción, la via fácil que consiste en no otra cosa que en sacar lo propio y meterlo dentro del costal de cosas que tienen los demás y que por reflejo resulta simple en términos de diagnostico y solución (mi manera molesta de decir que se ve la viga en el ojo ajeno, y no la paja en el propio). Entonces, tenemos personas que se quejan de no tener autoestima, pero no dan lugar para un auto conocimiento y auto reflexión que permita descubrir sus fortalezas incluso a través del contraste, porque no hay lugar a un engaño más grande que el considerar que la percepción es única y parte de la gran capacidad para sentir, procesar pensamientos y emociones, dentro de la lógica de la experiencia que curiosamente para la mayoría de pesonas implica directametne sabiduría, cuando en muchos casos no es más que vejez, un cúmulo de deberes que se incrustan forzosamente en el desarrollo de cada persona, y que por intermedio del hacer, transmutan el ser hasta volverlo dispensable, igual, como todo, como todos.


Nota: No logro concentrarme del todo, este trabajo es una sucesión de eventos malucos sin ningún orden que los haga más tolerable, con tanta gente con palabras raídas y colmadas de una extrema banalidad... No sé como hago.

viernes, 4 de abril de 2014

A media marcha

El tema con los viernes es que todo el mundo se encuentra a media marcha, o tiene poco o nada de ganas de hacer, lo que naturalmente se ha visto en la obligación de realizar, muchas veces por decisión propia.

O es posible que cada día nos estemos quedando sin más opciones, o es lo que pienso cuando reflexionó como me habría gustado ser pescador o artesano, y vivir de la naturaleza; o tal vez un artista marcial entregado a la disciplina del cuerpo...

Pero no, hay que comer. Y por duro o difícil que nos resulte, las personas que se dedican a pescar, a los artes manuales o a las artes marciales, pueden bien terminar en las calles de nuestra abarrotada ciudad, coleccionando malas miradas y lastima en forma de monedas o sencillamente vivir en una pobreza que haría sonrojar al mismísimo Yisus.

A esta hora me lamento un poco, al no tener la libertad de poder quedarme en casa a reflexionar sobre la vida y los otros demonios y angeles que rondan mi cabeza, y sin embargo, debo quedarme aquí a la sombra de este computador, a expensas de algunos pendientes y de unos cuantos propósitos no tan inmediatos, cosas que pueden y deben ser postergadas ante la sombra funesta del cansancio por haber hecho tanto o más de lo que correspondía en días anteriores...

Lo bueno es, que es viernes.

viernes, 28 de marzo de 2014

Cielo

El azul del cielo de hoy me tiene un tanto sorprendido.

Es un tanto sospechoso, de un color firme, claro, que hace olvidar el contorno, el polvo y la contaminación. Que quizá sirve para alejarse del panorama político que nos aborda, de los continuos ires y venires de un mundo totalmente circunscrito al egoismo odioso y rampante, de ese que causa problemas a todo nivel, asi como la predacion de todo lo bueno y bello que hay para compartir.

Por eso me sorprende el cielo; porque nadie se lo ha podido robar, y todos pueden gozar de él, con esta hermosa configuración del azul que es resultado de nuestra atmósfera única, y que en esta ciudad se pobla de espesas nubes que para mi propia sorpresa en eldía de hoy son claras, del blanco que sirve para hacerle contraste al paisaje, aunque me resulta complicado que no pueda bajar la vista hacia la ciudad por su espeso manto de gris y ladrillo, apenas con unas pocas manchas verdes para disimular, cruzada a todo lo largo y ancho con vehiculos a motor... caminos sobre transitados, una ciudad que no para, que descansa solo unas pocas horas a la madrugada...

jueves, 27 de marzo de 2014

Somos

Somos poco menos que el reflejo de alguien o algo más. La descendencia conlleva la dilución de la especie, de la raza, del conocimiento, aunque se considere que el mismo se transmite incluso geneticamente.

Somos como estamos y parecemos menos de lo que somos. El mundo se ha hecho grande a expensas de la grandeza humana individual bajo el estandarte de la supremacia del mundo humano civilizado, el mismo que ha impuesto una consciencia colectiva y unos conocimientos aprehendidos e innecesarios para reemplazar la curiosidad propia de la creatividad e intelecto de la especie.

Somos una mancha en donde antes había un trazo firme, una sombra en donde antes yacía una silueta definida y con un volumen correspondiente a una estampa lúcida.

Somos café en la mañana, almuerzo al medio día y desgane en las tardes.

Somos eso, y mucho menos...

miércoles, 26 de marzo de 2014

Entre nubes

Bogotá D.C.

El clima ciclotímico, bochornoso y friolento a la vez; que golpea a esta ciudad es una cosa peligrosa. Y ha causado a mi parecer una epidemia de tosedores y tosedoras compulsivos, personas que, afanadas por las reprimendas laborales, prefieren ir a sus trabajos a expensas de su salud, y la de otros, y contribuir malamente con la cacofonica melodía rutinaria de la oficina citadina.


Esto sin embargo, no es tan grave o supone un disturbio menor para las acosadas mentes y resistentes existencias de las personas que a diario dan lo mejor de si mismas con el afán de hacer arribo a los espacios reducidos en que a expensas de computadores, cosedoras, perforadoras, y cientos de clips y hojas de papel; marañas de escritos, peticiones, oficios y memorandos, entre tantas otras formas de comunicación ritual, solemne, formal; se construye el mundo y se solucionan los problemas de la vida.

Hemos entregado nuestro mundo al cumplimiento de deberes, a la obligación incesante constante y continuada de hacer algo para alguien más...

Estamos perdidos...

...Y el clima no ayuda.

martes, 25 de marzo de 2014

Normal

Desde julio hasta acá, he iniciado no menos de 17 entradas. Algunas de ellas vienen desde hace más de un año, otras tantas han sido pensamientos, quejas, diatribas o simples especulaciones que no han visto la luz por la falta de tiempo (?). Claro.

En su momento me ocupé de justificar ese fenómeno, dejando claro que incluso en una vida como la mía, hay una sucesión de momentos que en todo caso permite algunos instantes para la escritura. Sin embargo, me ocupo a diario de escribir, para una u otra cosa; para lograr que algunas cosas sucedan y para evitar otras. Por lo general no tomo crédito de aquello que escribo y casi siempre los beneficios directos o indirectos de lo logrado, no recaen en mí de forma alguna, por lo que casi todas esas palabras son tan vacías que no cuentan como una expresión de mi parte. Aún con todo lo anterior, producen agotamiento.

Agotamiento, aburrimiento, malestar derivado del solo transcurso del tiempo y de la ejecución de la rutina. Un suceso tras otro me ha llevado a pensar que hay poco por hacer cuando se debe comer, y que no se trata solamente de cerrarse a la zona de confort que los nuevos gurús de la vida se vanaglorian en delimitar para luego convencer a la gente de traspasar, nada diferente a obligar a la gente a vencer sus temores a fracasar, con el fin de que luego el fracaso les resulte más cómodo, más familiar.

Por alguna razón he sentido la necesidad nuevamente de escribir, de decir algo o de dejar de callar tanto, como tan poco, sin embargo las palabra se estancan porque el motor de su vuelo carece del combustible necesario, y siento que hay mucho que se está perdiendo, al menos de aquello que puede ser expresado para mi propio bienestar.

viernes, 14 de febrero de 2014

Pausas

Este es un año de estabilidad, de crecimiento, de desarrollo en todo sentido. Un año para buscar el sentido y para desarrollar algo palpable que se traduzca en letras.

Pero también es un año para desarrollar las pausas, tomar ese alto necesario que se requiere para mejor apreciar, para mejor vivir, para mejor sentir.

Es hora,

es el momento,

tal vez es el lugar...


Pausa para empezar...

lunes, 10 de febrero de 2014

Día de mier...

Cualquier día puede convertirse en un día de mierda...

Esta (la mierda) está disponible por doquier, por donde se mire, por donde se camine, por donde se esté. 

Vivimos en ciudades cagadas. Por mascotas, los perros callejeros y aquellos sin amos, dueños o responsables que recojan su inmundicia, sin contar con cada gamin (chirri, indecente, ñanga, ñero, etc.) que deposita en cada esquina, en cada barrio, en cada parque, lo mejor que tiene para ofrecer...; lo que combinado a la orina de cuanto incauto bebedor de tinto o cerveza, arreador o llevador de personas, hacen de casi cualquier ciudad un completo baño público.

Poco a poco se regresa en el tiempo, todo se hace cíclico, tal como en el conocido 'UNO', se da vuelta al sentido de las rondas, una y otra vez, en la cual me siento casi en una edad oscura, con todo e inquisición a bordo, por lo que no es sorprendente que se arrje excremento a las calles, incluso hay quemas de brujas, aunque eso, es otro cuento, del cual aún no me sé el "había una vez".

Tanta mierda hay, que incluso la gente la toma como herramienta retórica, se usa para las quejas, se hace lo propio y desea a otros la coprofagia (coma mierda), sin embargo, si pudiera sacarse esto del contexto insultivo, es muy probable que el hambre mundial se acabara si todos comieran mierda y no sería menos mi deseo frente a que todos comieran mierda.

Claro, probablemente se cause un escándalo al hablar de la fétida materia que todos los hombres producen, carajo si es que probablemente sea lo que más humanos nos haga, unidos estamos todos en la caca, pues el popó no distingue estirpe, etnia, clase social.

Es un hecho, ¡todo el mundo caga!, incluso la vieja buena o el tipo sexy por el que pueda llegar a botar la baba el incauto lector o lectora, incluso la progenitora de cada uno de nosotros y cada cual, uno y otra, con independencia de su genero o del dinero que se haya usado en el trono dispuesto para la deposición, lo que no hace menos excremental a lo que producimos.

En un día de mierda a una persona no le queda más que detenerse a pensar si todo lo que tiene adentro es excusable (cagable), sin embargo, debo decir que aunque así parezca, tenemos cosas buenas para ofrecer y otras tantas para recibir, con todo y que los demás se concentren tan solo en deponer lo mejor de si y dejar en si (precisamente) solo lo malo para esparcirlo a otros y que al final tan solo nos quede en que sumergirnos, por lo que la gente se va a la 'm', a comer 'm' porque el día, sus vidas y todo lo demas es una 'm'.

martes, 14 de enero de 2014

No, pues...

No, pues... En algún momento (creo) me quejé por la absurda ociosidad pretenciosa, por aquello que contribuía a que todo el mundo se considere más culto de lo que es, y que todo aquel con una mínima muestra de conocimiento, se aparte de lo humano con unas infulas clásicas, predicables únicamente de dioses y reyes.

Gracia, clase, honor; los que menos lo tienen suelen ser los primeros en detentarlos, en configurarlos, definirlos y perseguirlos. En definitiva todo síntoma de diferencia en positivo, de virtud engrandecedora, no es otra cosa que un factor de exclusión, puesto que para eso es la diferencia...

Ahora, me pondré mi brillante armadura y me iré a cazar...


miércoles, 8 de enero de 2014

Número para todo


Ahora, he decidido organizar todas las entradas de mejor forma en tanto hay temas que repito, los que se ven reiterados; lo anterior, tomandome el trabajo de revisar previamente antes de publicar alguna entrada, identificando adecuadamente estos valores con el fin de numerar aquello que se suceda naturalmente, o poner en términos de versión o capítulo, cada una de las reflexiones o especulaciones que han sido reiteradas o repetidas.

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La vida de todo el mundo es una sucesión de eventos, unos más cíclicos que otros, con escenas que parecen cruzarse unas con otras; aventuras disimiles correspondientes a memorias combinadas con sueños, a pensamientos de escenarios surreales y fantásticos, tanto como la vida, que no es otra cosa que una incesante cadena de pensamientos, con sueños e ilusiones que se debaten en importancia según el sujeto.

miércoles, 1 de enero de 2014

Un buen año

Este va a ser un buen año, un buen año, un buen año, un buen año...



UN BUEN AÑO.