jueves, 22 de enero de 2015

Ángeles

Tomado de: http://cdns2.freepik.com/foto-gratis/angel-sin-cabeza_2299357.jpg
A veces, solo a veces me pregunto, si voy por el camino correcto. ¿Cómo saber en principio cuál es éste? ¿Cómo diferenciar? ¿De dónde se saca la sabiduría necesaria para hallarlo?

La respuesta es un tanto contradictoria, pues en principio para reconocer cualquier sendero hay que transitarlo, o al menos haber recorrido otros que puedan considerarse similares. Entender, aprender, aprehender, saber. 

Una contradicción, en principio o tal vez una necedad de estas que resultan obvias y que no requieren de mayor reflexión.

No me resulta tan extraño el considerar que a menudo se nos niegan las experiencias (empezando por las laborales), por la idea quizá de que todo está dicho, todo está escrito, de que hay suficiente ilustración frente a todo campo y que la innovación o el verdadero desarrollo del pensamiento creativo es algo que pertenece a alguna especie de seres superiores que vistos a través del lente de la majestad mediática, están por allá tan lejos, únicamente a merced de una cámara para enseñarnos un poco de sí, para iluminarnos con aquella luz tan escasa. Son los ángeles de la contemporaneidad.

Existe una gran posibilidad de que me equivoque, porque se me da muy bien. Pero lo cierto es que hay un nivel de consciencia, de inteligencia, de creatividad, de genialidad, de carisma, que nos han elevado hasta un estado casi divino, irreal, inmaterial y por tanto inalcanzable. De alguna manera se nos enseña sobre lo especiales, únicos y grandiosos que somos y podemos llegar a ser, pero con la advertencia tacita de tener un límite considerado en ese otro que es por más, grandioso.

La imagen mítica del otro, surreal y angelical, de esa otredad inalcanzable empieza como lo sugerí anteriormente, con un medio. He de seguir considerando hasta el cansancio como el grueso de la población es altamente influenciable a través de la palabra, de la magia implícita en lo dicho, la cual acompañada de algún grado de poder comunicativo, del sentido de autoridad que da la misma masa, o que se transmite por simple carisma, constituye un instrumento macabro.

Nos dicen qué pensar y cómo pensar, y dentro de este ejercicio comunicativo es que nuestros ángeles son mitificados. Cumplen hazañas maravillosas, algunos a través de su desempeño en algún deporte sobremediatizado, otros han tenido alguna jugada genial en el mundo de los negocios y han logrado conseguir mucho dinero explotando el morbo, la naturaleza canalla y cínica del ser humano o simplemente su sed de esparcimiento,su necesidad de ocio.

El éxito constituye este elixir que exalta la esencia mortal conviertiéndola en divina, pero es ese algo que viene con él, probablemente el dinero, que nutrido de la envidia que nos carcome, hace que tengamos una admiración casi enfermiza. Claro, no está mal querer más. Tal vez ningún ser humano (desde la cultura comúnmente aceptada) sea ajeno a la idea del poseer, del tener, de hacer suya alguna cosa, porque de eso se trata casi cualquier relación, los sustantivos son formas de apropiación, de igual manera muchas de los complejos mecanismos sociales y de pensamiento, que buscan la manera de apropiarse de todo otro, del otro, de la otredad. El mismo conocimiento es la adquisición de conceptos, de ideas y constructos racionales que se apropian. Nada es nuestro, pero lo queremos todo.

Nuestro mundo es el triunfo de la envidia, a la cual me referiré en cuanto sea pertinente, pero que efectivamente es el sentimiento que logra introspecciones poderosas para reducir a los individuos, lo que impulsa el desarrollo, la conquista de las limitaciones propias, el avance dentro de las capacidades personales.

Claro, podemos ser estos ángeles de alas construidas a punta de envidia, o podemos ser capaces e independientes, e intentar librarnos de las ataduras, volar de verdad, en el silencio, en la majestad del cielo, sin que haya nadie por ahí que envidie nuestro poder.

miércoles, 21 de enero de 2015

Ave, semper avanti

Saludo (hola), siempre adelante...

Tomado de: http://www.imagenessincopyright.com/2013/08/puesta-de-sol-rojiza-en-baviera.html
Inexorable como puede ser, la rotación y traslación terrestre es algo menos que inevitable, el tiempo sucede, pasa y todo se pierde entre días que se asoman tímidos, y noches que aparecen trémulas y desprovistas de magia.

La luna se ha quedado sin quien le aúlle y en las esquinas la noche ha dejado de tejer monstruos etéreos y profundos para llenar la existencia de temores simples y concretos, como el filo del metal frío que uniforma a las apariciones nocturnas, las que pertenecen solo al velo de la oscuridad.

No, las pesadillas se concretan a diario y toman formas totalmente humanas, personas arrastradas por el determinismo de un sistema que traga personas y defeca abominaciones. El propio sentido de la decencia se pierde, cuando todos los principios otrora resultado de un sistema ético religioso más o menos coherente, se quedan únicamente en una señal en la frente, desprovista de poder, y unas palabras que solo indican la sumisión a un esquema de pensamiento conveniente.

Conveniencia, egoísmo, cinismo, al igual que un pensamiento y actuar totalmente canalla. No hay una consciencia sobre el resultado de las acciones y la inmediatez es una cárcel en la cual se cuecen las más primales de las perversiones. No existe un punto de fuga para los demonios personales y por eso estos se apoderan de quienes los concibieron.

Pero con todo y eso estamos, somos y parecemos. Pensamos, vivimos y sobrevivimos. Pese al temor, alimentándonos del terror del otro, por culpa de lo que a nuestro alrededor se nos ha hecho perseguir.

Adelante, por la orilla, con cuidado, pero adelante.

martes, 20 de enero de 2015

Los parásitos, multientrada y cuasiespeculación. Parte II.

Viene de acá [Primera parte].

Tomado de: http://www.imagenessincopyright.com/2013/02/naegleria-fowlery-parasito-humano.html
Entonces, tenemos claro que cuando una persona ya no necesita ser mantenida por otro, y aun así lo es o lo está,  por aplicación del concepto expuesto previamente, se convierte en un parásito.

El parásito es una criatura que subyace al interés social por una vida productiva. Se encuentra más allá del esquema social así haga parte de él, lo cual me parece aun más detestable cuando se trata de encontrar una justificación en una conducta que caiga en lo abusivo, con la connivencia de ese otro que es manipulado por cualquier razón que a lo sumo resulta probablemente en un beneficio mutuo, en una simbiosis. Pero para ello tendría que haber una correspondencia al menos aparente en ese beneficio (mutuo), por lo que a juicio de la presente entrada tienen que ser extremos conexos o supuestos concordables.

Bien, tenemos toda una serie de justificaciones para que una persona vive a costa de otro, muchos usaran las excusas de corte sentimental, las cuales son claramente dadas al mejor ejemplo para lo que ahora me ocupa. Un parásito corriente es aquel que depende por filiación, biológica o no, de aquel otro que lo ha criado, sostenido, nutrido desde la etapa propia de indefensión. Por una obligación legal, afectiva o social.

Este es probablemente el caso más común de parásito, el que es también retoño.

La explicación social más común con respecto a este tipo de situaciones es la unión o comunión familiar, se supone que esta conformación social se constituye en una célula dentro de la configuración general de la comunidad. Pero este concepto ha evolucionado y la familia no representa tanto una unidad, como tampoco es ya una base social en su sentido estricto en tanto las familias se fraccionan y se diversifican conforme a la mecánica social.

Aunque pueda o no ser creíble, nuestro sistema de valores, de movilidad y escalado social se base en dos tipos de solidaridad: Una mecánica que se supone está inspirada en los conceptos y valores más naturales o básicos de la comunidad desde la enseñanza individual, cosas que se evidencian en la idea de la tolerancia, la misma compasión y el claro respeto de aquel mínimo de garantías personales, las cuales difieren entre uno u otro grupo social, pero en todo caso tienden a estar determinados con claridad a partir de las bases culturales y étnicas; Por otra parte se encuentra una especie de interconexión entre individuos que responde a una división orgánica, relativa a sistemas diferenciados y producto de construcciones propiamente sociales y culturales, lo cual explica hechos como la identificación por sistema de castas, al igual que las identidades académicas, profesionales, o por grupos que mezclan diferentes conceptos para la desagregación social, que implica a su vez el aglutinamiento y la cohesión, o incluso la homogenización como conjunto plural (pueblo, Estado, Nación).

De esta forma, casi que naturalmente respondemos a esquemas que sirven a la idea de la compañía, e incluso el ermitaño y asocial tiene en estas bases su razón de ser para la negación de la idea del otro, la reafirmación del yo o la protección de los espacios considerados como personales. Territorialidad, economía, sociedad, estos conceptos perduran y son transmitidos de una generación a otra, con independencia a la evolución de los discursos.

Pero esos mismos conceptos, sumados al modelo económico (o sistema de producción) imperante, nos refieren de manera constante a la idea de una autosostenibilidad, de independencia y de utilidad. Esta última se encuentra especialmente marcada dentro de la teoría económica que se basa en la idea del capital, que encuentra su perversión y cúspide también en las ideas de la especulación (económica, no la de este blog) y el consumo.

Como seres sociales entonces, pertenecientes a esta dinámica socioeconómica, debemos atender a la obligación de utilidad, tendríamos que corresponder al lugar dentro de la sociedad (cualquiera que este sea). Es por ello (en parte) que buscamos el desarrollo individual a través de lo profesional, para aplicarlo de alguna manera y encontrar algo útil que recaiga en beneficio personal, traducido como un trabajo. Esta compleja maquinaria social y económica es mucho más grande que nosotros mismos, y la divergencia a lo que está ampliamente aceptado, a lo que constituye las reglas del constructo social, también requiere de un gran trabajo de resistencia.

Las personas entonces pueden llegar a ser útiles o medianamente útiles, pero a su vez la dependencia de otros en parte o de forma total, puede ser constituida de manera tal que los recursos generados en virtud a su esfuerzo, a la carga que sobre ellos mismos pesa por cuenta de la utilidad de sí, solo atienda a ellos mismos de una manera que resulta parasitaria.

El parásito entonces, se aprovecha de la situación además del otro, de tal suerte que aún cuando trabaje, usará el resultado de ese esfuerzo en el mantenimiento de su estatus parasitario, en el refuerzo del mismo. La excusa para dejar de lado una vida apoyada en ese otro, es generalmente reducida a efectos de los mismos recursos, de tal suerte que le serán insuficientes para establecer una existencia autosuficiente.

Fuente: http://www.imagenessincopyright.com/2013/03/economia-inversion-online.html

La justificación encuentra su punto clave cuando se construye una verdadera zona de confort, apoyada en múltiples escenarios a los cuales el parásito acude como hechos. Pero un análisis económico medianamente serio podría mostrarnos como el vivir a costa de otros al único que beneficia es al parásito, constituyendo a su vez una afectación a las mecánicas sociales más básicas.

De esta manera quien vive de otros tiende a excusarse frente a esta situación en la falta de recursos básicos para su propia subsistencia. Esto por lo general no es cierto y conlleva una aplicación natural de la economía parasitaria para la cual los gastos propios que no conllevan la satisfacción propiamente de necesidades, tienen prelación, lo cual se explica en que las verdaderas necesidades son suplidas por otro. Las necesidades más básicas son aquellas que derivan de la propia biología: alimentación y dormida, al igual que la atención de necesidades básicas de expulsión de residuos. De esta manera todos necesitamos comer, al igual que un sitio en donde dormir y atender a nuestras necesidades fisiológicas Por extensión cultural esto implica también tener un espacio que pueda ser determinado como propio, al igual que el arreglo de nuestro ser dentro del desarrollo de lo que han llamado la "personalidad", que no es otra cosa que la extensión racional de este ser biológico dentro de un marco de referencia social.

Si se paga un arriendo entonces, o se tiene la propiedad sobre un inmueble de cualquier naturaleza, se atendería a casi todas estas necesidades, por lo que el parásito prefiere vivir en el sentido de "habitar" en la propiedad de otro o en donde ese otro es quien paga por el uso y disfrute de la propiedad usada para esa habitación. Este, suele ser un gasto que ocupa un margen amplio dentro del mantenimiento de cualquier individuo, y que por compensación este individuo cómodo prefiere gastar en sí mismo.

Podría seguir ejemplificando el orden de uso, conveniencia de manejo de presupuestos y toda otra cantidad de artimañas usados por el parásito para justificar su estilo de vida. Lo cierto para efectos de lo que me llevó a escribir esta entrada, es que una vida autosuficiente es más sana desde el punto de vista del impulso microeconómico y recae probablemente en la mejor utilización del espacio, una evitación de la oferta especulativa inmobiliaria, que se produce por la disposición tradicional de los espacios para vivienda en conjunto con aquellas de carácter comercial. Más cuando el parásito suele gastar únicamente en su propio bienestar, en bienes culturales, en diversión y otras industrias que tienen amplios márgenes de ganancia y que contribuyen de una manera menos directa al impulso y desarrollo de la economía.

Los mantenidos van a ser un problema que superceda todo indice económico en un tiempo venidero, cuando se examine la inconveniencia de frenar el desarrollo económico individual de un sistema que busca la mayor autonomía y eficiencia, por la conveniencia de evitar que otros busquen riesgo y por su cuenta establezcan dinámicas que muevan incluso generacionalmente la producción, dejando de lado tanto paternalismo y sobreprotección.

lunes, 19 de enero de 2015

Sobre los parásitos, multientrada y cuasiespeculación. Parte I.

A esta entrada la titulé pensando en varios de Ustedes.

Tomado de: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/09/130930_ciencia_verde_cuclillo_tejedor_pajaro_cuco_huevos_impostores_np
Bueno, tan feo que resulta hacer una crítica a otros que tenga un propósito más bajo que la simple usanza del verbo "decir". No obstante, decir cosas sobre otros tiene un fin específico y bastante sencillo, no se busca otra cosa que la fijación en ese otro de la imagen que por personal, tiende a ser un filtro para cualquier espectro de relación. Vale, se trata de buscar el reflejo, pero también de exponer la propia concepción, el brillo o la oscuridad personales que viajan a través del aire convertidos en palabras.

Pero quizá empezamos mal porque a toda palabra le han metido una suerte compleja de significados que no le corresponden, lo anterior en virtud a que la sociedad nos ha reemplazado las cargas semánticas, la misma semiotica de cada palabra, conforme a un consenso seudo elaborado a partir de la comunicación reducida a una expresión simple, pero poderosa: El constructo de lo comunmente aceptado (tendencia, moda).

Esta construcción común, está tejida casi en su totalidad a punta de discursos cíclicos, inatinentes y espurios, al igual que por verdades inacabadas producto de la autoridad que detentan aquellos líderes de opinión que pervirtiendo el clásico carisma Webberiano, se convierten en los referentes incluso de los símbolos y signos.

Complejo.

Casi nada de lo que he afirmado hasta ahora puede ser enteramente reprochable por ser producto de un ejercicio social básico, porque la alienación es justificable al igual que la ignorancia y la estupidez, no siendo estas últimas equiparables dentro de un ejercicio de sinonimia.

Pero realmente vale poco, importa menos que nada que hayan lideres en negativo, lo grave es que todo criterio derivado del uso mínimo de la razón esta a su vez desdibujado por la respuesta fácil, aquella que incluso a los más audaces y agudos les dicta alguien a través de la radio, por medio de una columna de opinión o incluso mediante una red social.

Volvamos a la sabiduría de nuestra deidad personal del internet, a lo que nos dice Google:

Un parásito o parásita lo cual la referencia del buscador nos marca como un adjetivo o nombre, y que como sustantivo corresponde a un organismo que "(...) se alimenta de las sustancias que elabora un ser vivo de distinta especie, viviendo en su interior o sobre su superficie, con lo que suele causarle algún daño o enfermedad". La formula de definición consultada, toma esto en lo relacionado con las personas como un adjetivo "despectivo", frente a aquella persona que "(...) vive a costa de otra persona o de la sociedad".

Pero esta entrada tiene un poco más de interesante cuando revisamos el origen de la palabra, en "Préstamo" del latín parasitus y este del griego parásitos ‘comensal’, derivado desiteîn ‘alimentar’ y este de sîtos ‘trigo’, ‘alimentos’, propiamente ‘que come junto a’. Vivir a costa de otro, comer junto a otro, abusar de la condición de comensal, de la hospitalidad.

¿A donde voy?

Este espectro de definición me explica que es un parásito desde la pura concepción aplicada a una persona, y pensé en algunas personas que viven a costa de otros.

En principio y para ser justo, debo dejar de lado a los factores como la necesidad, de esa verdadera que no admite una graduación, que es insuperable. De este tipo de razones están permeadas nuestras vidas en conjunto o en familia, durante una importante cantidad de años en nuestras vidas. Se supondría en principio que debemos estar acompañados de nuestros padres o acudientes hasta tanto no seamos mayores, responsables legalmente y aptos para responder por nosotros mismos. De esta manera está claro que quien no pueda atender a estas tres condiciones de naturaleza legal y socioeconómica debe necesariamente vivir a costa de otro, de ese otro que por decisión propia (incluso los no planeados partes de una decisión, la de tener sexo sin protegerse adecuadamente) tuvo un retoño (hijo, vástago, etc.).

Lo realmente interesante sucede cuando estas condiciones de necesidad son superadas. ¿Qué pasa cuando una persona ya no necesita ser mantenida por ese otro, y aun así lo es? Por simple aplicación del silogismo que parte del concepto previamente expuesto, se convierte en un parásito.

Continuará... [Aquí]



sábado, 17 de enero de 2015

Pausa para meditar

Tomado de http://www.imagenessincopyright.com/2014/07/tierra-la-vista.html

Ommmmmmm.




Ommmmmmmmmm.



Ommmmm.

viernes, 16 de enero de 2015

Revolución

Tomado de http://www.imagenessincopyright.com/2014/08/una-bola-de-cristal-unica-y-diferente.html
El sabio internet define a la revolución como un "nombre femenino", lo cual quiere decir según la semiología más clásica (y misógina) que tenemos problemas, que hay cambio allí, algo obscuro, peligroso, algo revuelto.

Y nada más acorde que la misma definición que brinda la casi divina majestad del Google:

1. Cambio violento y radical en las instituciones políticas de una sociedad.

2. Cambio brusco en el ámbito social, económico o moral de una sociedad.

3. Cambio radical en la manera de tratarse o hacerse algo, o cosa que supone ese cambio.

4. Desorden o alboroto producido por un gran número de personas.

5. Vuelta completa que da un cuerpo alrededor de su eje.

6. Movimiento de un cuerpo que describe una trayectoria cerrada alrededor de otro cuerpo, de un centro o de un eje; especialmente el de un astro alrededor de otro.

El mensaje es claro: cambio.

Un día de estos entonces, me voy a rebelar contra todo, y me convertiré en otra persona, diferente, que hace, que construye, que realmente vive.

En este sentido se ha de morir una de tantas veces como se lo escuché al escritor Mario Mendoza, estar dispuesto a dejar un cierto modo de existencia. Esto es lógico, porque claro, la sola extinción de la vida biológica no es la única forma posible de muerte. Somos multidimensionales en tanto nuestros pensamientos nos permiten abordar varias posibilidades, incluso crearlas a la vez que construimos escenarios y líneas temporales lo cual es ajeno en sí mismo a la constante dada como cierta que se corresponde al tiempo, y por supuesto está mas allá de las consideraciones básicas frente a la cardinalidad, la correspondencia espacial y las denominadas "leyes" físicas.

Es posible entonces que la vida deje de ser una como se conoce. También lo es que las cosas den vueltas incluso sobre su eje, las cuales no resulten solamente en un movimiento básico de rotación, sino en un cambio de aquello que gira, lo que sería más coherente con la transformación entrópica causada por varios movimientos complementarios entre sí.

Ha de recordarse que el mundo se ha construido sobre la constante, sobre los hechos que dan posibilidad a establecer una Ley. El ser humano es caprichoso en cuanto a lo que quiere creer y constantemente esta buscando validaciones, pero estas pueden ser convenientemente arregladas para que se establezca el peligroso axioma, para llegar a la verdad que no requiere de prueba y aquello incluso que no puede ser establecido de manera fácil es consolidado con herramientas discursales y a través de un consenso forzado, el cual parte de un principio fundante que es lógico, natural.

Nuestras disciplinas entonces, aún las de corte más exacto, sufren de aquel exceso de solemnidad y de las formas propias de todo dogma en donde tarde que temprano se tiene que creer.

O eso creo yo.

jueves, 15 de enero de 2015

Momento de claro oscuro

Tomado de http://www.imagenessincopyright.com/2014/09/eclipse-lunar-en-la-noche.html
Y si, quiero sentirme de nuevo reflexivo, elocuente, inviable.

Es claro para mí que cada día es un enfrentamiento, una exaltación de la rutina y un encontrón con las formas mismas del pensamiento individual. Ya lo he mencionado anteriormente, como el triunfo de la modernidad fue el individualismo, y de alguna manera su aprehensión posterior ha mostrado que también es en sí mismo un fracaso. Las libertades son una muestra imperfecta de una dominación perfecta, cuando solo se es permitido pensar de alguna manera cierta y ni qué decir de la forma de actuar, cuando se supone que el límite de la acción individual se encuentra únicamente en el perjuicio del otro, en la evitación de consecuencias que generen daños, más allá claro está de los simples daños colaterales por el roce social, puesto que necesariamente alguien habrá de salir contrariado.

Podríamos decir, que una misma materia no puede (en principio) ocupar un mismo espacio, de esta manera tampoco corresponde en el ámbito de las ideas que se sobrepongan conceptos, puesto que los mismos pueden llegar a ser tan complejos, tan ciertos y reales que se dotan de volumen, se materializan con una masa que en correspondencia con lo anterior los puede hacer densos, impenetrables.

Lo cierto es que la idea, el pensamiento, responde a la acción social. Por simple derivación del esquema en que se han construido los valores personales, por la aplicación del algoritmo social que haya sido programado consciente e inconscientemente por el individuo, y es esta amplitud volumétrica de su propia idea del  otro, lo que choca indistintamente con ese mismo otro. La idea y el objeto tienen dimensiones diferentes, pero colisionan dentro de un mismo plano, y como en todo la fuerza que corresponda vectorialmente con la mayor intensidad, es siempre la que resulta avante. No obstante, la potencia puede ser una ficción en tanto la idea es compleja, tanto como el individuo que la forja, de tal suerte que puede corresponder a extremos maleables, puede ser dúctil o extensible o incluso puede tener propiedades protofísicas o metafísicas, lo que no evita el choque.

Un cambio dimensional requeriría eventualmente la afectación de los objetos, o el menosprecio de las constantes, por lo que tampoco es cuestión de alteridad o singularidad, sino de principio, como todo.

Claro, ¿no?


miércoles, 14 de enero de 2015

Más allá

Tomado de: http://pixabay.com/es/paisaje-valle-niebla-misty-monta%C3%B1a-404072/

Mi mente, se encuentra en otras latitudes, en otros parajes pertenecientes a mundos de ensueño, los que se comunican a mí en susurros. Son pensamientos ajenos, voces de seres que aún no conozco, pero que requieren de mi atención. Que buscan existir con el más simple sentido ius natural: un nombre.



Ir más allá del muro del sueño tal como lo pensó Lovecraft, implica dejarse llenar de aquello más grande que nosotros mismos, aquel universo en que otros seres existen de formas no físicas y con dimensiones que escapan a la realidad de aquello perceptible, más allá del límite mismo de la razón donde los pensamientos pueden obviar las leyes comunes relativas a la distancia, al tiempo.
"Podemos suponer que en la vida onírica, la materia y la vida, tal como se conocen tales cosas en la tierra, no resultan necesariamente constantes, y que el tiempo y el espacio no existen tal como lo entienden nuestros cuerpos de vigilia. A veces creo que esta vida menos material es nuestra existencia real, y que nuestra vana estancia sobre el globo terráqueo resulta en sí misma un fenómeno secundario o meramente virtual". (H.P. Lovecraft: "Más allá del muro del sueño").
 Sólo quiero cerrar los ojos y escuchar, dejarme llevar por estos mensajes que están presentes aquí y allá...

martes, 13 de enero de 2015

Lunes: hay que hacer, lo que hay que hacer

Tomado de http://www.imagenessincopyright.com/2014/08/el-interior-de-una-imprenta.html
El nuevo año siempre trae para mí un regusto por la renovación de los votos hacia los trabajos, los pendientes, proyectos y cosas para hacer, motivo del gusto, derivados del ocio se podría decir, pero que no atienden al mismo por la misma falta de un tiempo enteramente libre.

No es posible evitar el contagio de los monótonos y taciturnos pensamientos generalizados, algunos tienen bastante fuerza y es un tanto más problemático que de costumbre el oponerse a ellos. De esta manera si bien no es necesario hacer una compleja lista de quehaceres o de propósitos, si es factible pensar en aquellas cosas que se acabaran haciendo en algún momento, afán he dejado de tenerlo aunque con el tiempo es claro que uno deja de gozar del mismo, por la finitud y esas cosas que la verdad también me tienen un poco sin cuidado.

Una extensa mañana de pensamientos se arremolinan en mi interior y en cada fibra de mi ser lo único que se cuece son ideas, historias, relatos, vidas ajenas, universos alternos, aventuras, amores, odios y terrores...

Hay que hacer entonces,

                                           ... lo que hay que hacer.

sábado, 10 de enero de 2015

Sábado: Desafío de escritura

Escribir es una tarea amena, gratificante y para quien gusta de ello es poco más que una virtud y la consagración de la existencia de aquellos néctares y ambrosías que tejidos en palabras si llegan a ser suficientes para llegar a la inmortalidad.

No se trata únicamente de buscar la perpetuidad, el reconocimiento, la aceptación. Tal vez es ser escuchado, o incluso llegar a tocar, a afectar a alguien.

El más de los poetas podrá decir que tan solo llegó a él cada inspiración en notas tenues parecidas a una voz que susurra desde adentro mismo de cada uno. La musa toma cualquier forma y se camufla entre los sucesos más coetáneos, más evidentes.

Aun así es difícil hacerlo tan a menudo como uno quisiera, salvo que la dedicación a las letras sea exclusiva e incluso excluyente, que se logre alejar toda la distracción que la constante oficinesca o encorbatada le quita al mundo.

Pronto, pronto.

Ya llegará.

viernes, 9 de enero de 2015

Concentración

Hace un rato, intentaba concentrarme en lo que tengo que hacer, en lo que debo hacer o en todo caso aquello que el orden discordante de cosas que ocupan mi cabeza, está, de primero.

Inmerso, como de costumbre en mis propios asuntos, encontré un viso de humanidad que me alejó de las constantes laborales y me arrastró hacia la inevitable derrota que conlleva cargar con una existencia más o menos consciente. La consciencia muchas veces la he tratado como esa forma reflexiva de aprehensión del mundo, la suma racional de todos aquellos sentidos que tenemos, sensaciones y senso percepciones que ocupan una buena parte de nuestro entender.

No sé de dónde es algo como la humanidad, entender que ahí está esa parte de mí que conecta con los demás. ¿acaso soy diferente hasta el punto de creerme exterior a esa condición?

Claro que no, al menos no desde la condición biológica. Es cierto, cada persona es única e irrepetible, aun cuando cada cual se parezca en demasía a cada otro. Somos eternas copias de nosotros mismos, de aquellos que conocemos y por supuesto, de quienes osaron combinar el material genético del cual somos resultado. Con todo y eso cada uno es único. La individualidad se ha dicho, es una gran conquista social que data propiamente de la revolución francesa, la cual curiosamente no asocio con principios fundantes del Estado y la sociedad, sino con cabezas cortadas.

Entonces, tanto como único, particular, individual, especial y cualquier otra denominación que desaglutine y sea contra homogénea; se me es dable tener ínfulas de corte personal que disocien mi condición humana. Es interesante como la forma de asociar, de contrastar lógicamente eventos, hechos, situaciones, personas y toda clase de otras inferencias lógicas, también permite des-asociar, buscar el centro o núcleo de cada cosa, a la cual no se puede llegar sin la destrucción de la idea, o la deconstrucción si se quiere, en donde las partes a suerte de la ingeniería reversa le muestran a uno mucho más que el todo.

En fin, mi desconcentración terminó.

jueves, 8 de enero de 2015

Jueves de Oficina

Estoy y estaré siempre de pelea constante con el mundo oficinesco, la razón es muy sencilla: apesta.

Me explico. Todo el tiempo la gente está haciendo ruido, mucho ruido, tanto que a veces me parece la usanza de una plaza de mercado, aunque la diferencia es que no hay techos altos que permitan que el ruido escape, y tampoco estan los maravillosos productos frescos que hacen que el ambiente se diluya entre la promesa de algo bien preparado, o de una comida deliciosa. Además, a eso debemos sumarle el ruido constante de los teléfonos que repican insesantes, muchas veces sin que nadie los atienda dado que el oficinista promedio está siempre muy ocupado. Están además los sonidos producidos por las sillas vetustas gimiendo por el peso constante y el reclinar de quien a diario las maltrata con su peso, los zapatos de tacón que acompañan a cada una de las corbatas, faldas y pantalones que indistintamente al género o al sexo, comportan una cacofonía de ires y venidas entre deberes que parecen nunca terminar...

miércoles, 7 de enero de 2015

Balance que no lo es tanto

Si cuento las entradas dentro del archivo del blog, me dan 428 entradas a lo largo de 8 años (desde 2007 hasta 2014) sin contar lógicamente el presente año que apenas inicia, lo que equivaldría a algo así como 53 entradas por año, e incluso unas 4 por mes, y a algo así como 1 por semana.

Claro, las maravillas de la matemática.

Como si en efecto hubiera escrito algo cada semana cuando en realidad a duras penas he logrado publicar cada mes durante los últimos años y eso claro, ayudado por las constantes entradas incompletas que estoy dejando casi siempre, lo que puedo evidenciar en los 20 borradores de entradas dentro del escritorio del Blogger.

Podría ser menos inconforme, menos yo y más algún otro, un nadie más o un alguien más, o un cualquiera, porque esos quienes no son cuales y en cada día me realizo más como un espectro de lo que se es.

Ah tiempo aquellos en que con sentarme unos minutos al día  podía sacar a la luz una maravillosa (para mí) entrada.

La inefable condición de la mente, la reflexión a usanza de cualquiera suceso, de la cotidianidad como dirían algunos, de lo rutinario, moderno y sacado de la constante de días taciturnos y esperanzas perdidas entre tiempos que deberían corresponder al magnifico caos.

Pero sigo aquí. ¿no?

jueves, 1 de enero de 2015

Ciclo de cuentos de autores favoritos (liberados de Copyright)

Por alguna razón que no me explico del todo, he decidido continuar con este blog y poner en él algo más que mis propios trabajos, por ello me he puesto a la tarea de traducir, editar o transcribir algunos cuentos que estan liberados de Copyright, esto para mi propia diversión, aunque mi idea posterior es tomar los mismos y lograr imprimirlos y encuadernarlos por mi cuenta. Habrá que ver.


[Actualización del 22 de enero de 2018. Nunca continué con este proyecto. Quizá por falta de tiempo, tal vez por falta de atención. No sé, la excusa que mejor se acomode.]

martes, 23 de diciembre de 2014

Lo malo de la navidad

Este maldingo diciembre está acabando con mi paciencia. Es terrible ser el único (al parecer) de mi oficina que tiene que trabajar, o que quizá no puede dejar su trabajo a un lado para dedicarse a hacer vida social de alguna manera. A algunos les extraña que hable de mi en términos de no gustar perder mi tiempo y de venir a trabajar, en lugar de hacer amistad o de cualquier otra actividad de índole social ajena a mi propia carga de trabajo. Entiendo aunque no comparta, el que muchas personas tengan su cabeza puesta en otra parte y eso les dificulte la vida, o el trabajo, y que esto se escude, justifique y hasta disfrace con la denominada "alegría decembrina", lo cual, reduciéndolo de manera brusca, no quiere decir sino que el resto del año son miserables.

Viene al caso, esta reflexión anterior:

"Desde hace mucho tiempo considero que no es necesaria una época del año para comer de forma decente, mi propio sobrepeso es una muestra de que disfruto bastante de la comida, haciéndola y comiéndola. Por esta razón no creo que sea prudente esperar todo un año con la excusa de comer ciertos manjares. Por otro lado la familia, bueno, en mi caso, hmmm, digamos que no aplica lo de la unión familiar y otros paradigmas del espacio publicitario de Coca-cola. Por último, tampoco soy muy amigo de las fiestas, no porque no me guste divertirme, sino porque no le veo objeto, salvo que de verdad haya algo que celebrar (espero aclararlo más adelante, en otro escrito)".
Sostuve anteriormente, que no disfruto como tal de estas "fiestas", no obstante creo que he logrado tomar de mejor manera estas fechas, y es sencillo: Si no quiero celebrar, no lo hago. Ahora, esto no quiere decir que llegue al punto de amargarle la vida a alguien o censurar a cada cual por celebrar, pues esto del celebracionismo ya entra en extremos absurdos en este país, cuyo principal producto de exportación no es otro que el folclor, pues su gente es bastante particular, tanto para bien como para mal, pero por favor, déjeme trabajar, que la fiesta es en su casa, con los suyos, no conmigo.


viernes, 12 de diciembre de 2014

Lo harto de viajar

Fuente: Imagen propia.
Luego de haber pasado por múltiples escenarios, aeropuertos, ciudades, cielos y personas... No tengo nada que contar. 

Es un poco triste, pero creo que es un tanto porque estos viajes fueron por trabajo, los cuales -valga decir- reafirmaron el gusto exagerado que tengo por mi propia cama, por el techo de mi habitación, por el frío inclemente de esta, mi ciudad...

Los que acuden al típico: "qué bueno cambiar de ambiente", o "qué rico viajar", es porque son amantes de la incomodidad, o porque nunca salen de sus rutinas y las mismas los tienen al borde del suicidio. Bueno, no es que yo sea del todo ajeno a la rutina y sus efectos, pero he tratado siempre de darle pequeños giros a cada día y tomarle un poco el pelo a lo cotidiano. De igual manera he tomado decisiones estratégicas que han protegido mi existencia del peso de un día muy estandarizado, aunque eso no viene al caso de esta entrada.

Lo importante es, claro, es delicioso viajar, los aviones brindan perspectivas únicas de cada latitud por la que uno sobrevuela, pero cuando es trabajo, con madrugadas y llegadas tarde, todo cambia. En mi caso me resulta agradable como todo se ve tan pequeño, me siento siempre abrumado por el cielo, sus colores, las nubes... Sin embargo tal como lo mencioné, no es nada deseable, madrugar en exceso para tomar un vuelo a primera hora, esto sumado a tener que esperar, hacer filas, los retrasos de los vuelos, los controles y otras cosas tan incómodas, las que hacen que la experiencia reiterada no resulte tan gratificante como debiera.

Sigo creyendo que los mejores viajes son aquellos que se hacen por propio gusto, los que tienen como objetivo descansar, o conocer, y que están motivados hacía y desde cada uno, pero definitivamente si hace muy a menudo ya se vuelve agotador. Ah y claramente, gran parte de la culpa de esto, es de la temporada...

martes, 28 de octubre de 2014

Fantasma

Recuerdo la eterealidad, es... 

como la realidad, pero más etérea... 

en algún momento me sentí un ser no vivo, no muerto, perdido entre la celosía de las diferentes realidades: un fantasma

Ahora, muchos años después, encuentro que esta "realidad" es tan cíclica como cuando me puse la tiara del pensamiento, con ese intenso deseo por expresar lo que pasaba de momento, pero que se quedaba todo el tiempo, constante como lo poco, sujeto al capricho de lo caótico, incontrolable como el flujo mismo de la energía que da sentido a todo.

Tal vez esa es la consigna, no dejar que todo pase sin una explicación. No por el afán de saberlo todo, sino porque corresponde a la naturaleza propia de la curiosidad, al espíritu deseoso, a la estirpe pensante, tal vez de antes de ser consumidos por la tendencia, la constante y la costumbre...

Lo cierto es que encontré una letra sumada a una melodía especial que refleja al fantasma, y quiero dejarla aquí.



Letra

"miras todo al revés
no caminas con los pies 
y aunque sientes que todo el mundo te ve 
nadie te ve 

si cambiaras tal vez 
podrías camuflarte entre los árboles 
tal vez 

podemos fingir hasta explotar 
podemos fingir hasta olvidar 
de respirar 

giraremos hasta vomitar 
giraremos hasta vomitar 
y por fin podremos respirar 
tal vez 
tal vez 

sientes todo al revés 
si te besan podrías desaparecer 
de este mundo 
de este mundo 

eres aire 
y te sacan a bailar 
los fantasmas 
pero nadie puede amar 
a un fantasma 

podemos fingir hasta explotar 
podemos fingir hasta olvidar 
de respirar 

giraremos hasta vomitar 
giraremos hasta vomitar 
y por fin podremos respirar 

respirar 
respirar 
respirar"

lunes, 27 de octubre de 2014

Lunes: Desafío de inicio...

¿Como llevar la cuenta de lo mucho que se dice, de lo que se piensa, de los constructos inacabados, o de toda esa cantidad de especulaciones que he traspasado desde mi cabeza a este espacio?. Es un poco harto iniciar cada día con una pregunta, que la misma no se resuelva y se forme en la línea de interrogantes que hacen parte de una vida. No obstante, esto es satisfactorio, es importante, se lleva de la mano con una existencia disímil con el concepto de lo "aburrido", idea que no resulta del todo ajena y sobre la que más de una vez he llegado a pensar, a reflexionar, a discernir casi una de esas largas introspecciones que sirven de exorcismo constante para aquellos demonios que habitan en mi propio ser.

El inicio, este es un momento complejo frente a todo proyecto, teniendo en cuenta que las etapas previas, precisamente no hacen parte de este accionar. Una vez se tiene casi todo preparado, lo que falta ya es ir, avanzar, comenzar.

Claro, también queda de por medio lo que tiene que ver con el mantenimiento del ritmo, el desarrollo de aquello iniciado... más difícil, tan complejo, el acabar, concretar y llevar todo a un desenlace provechoso.

Hoy, este es el momento:

¡HORA DE EMPEZAR!

viernes, 24 de octubre de 2014

Pausa para ver llover

Escribir todos los días no es tan complicado, el ambiente siempre está lleno de inspiración. Melodías que surcan el aire llenándolo todo de poesía, de letras escondidas dentro del cálido aire, de tonadas camufladas dentro de la constante del espacio.

Naaah, !MENTIRA¡


Es todo lo contrario, el ambiente está viciado, lleno de olores malucos, contaminado con el humo del cigarrillo, el jugo pulverizado de los exostos, las excreciones del mundo moderno que nos escupe en la cara (por no decir otra cosa); Salir a la calle representa exponerse a una constante de contaminantes generados por el inclemente egoísmo de los habitantes de la ciudad. Los automóviles son cajas del ego que reflejan el malestar espiritual de sus ocupantes, y por tanto secretan todo ese veneno a través de sus escapes. Cada calle, cada esquina está provista de un sentir único, la concentración de frustraciones y traspiés de aquel que siempre tendrá su mente en otro sitio, porque la vida se desenvuelve en un sentimiento de nostalgia, o de abandono. La primera por todo lo bello, lo divertido, lo grácil, satisfactorio y bueno que le ha sucedido a cada ser; lo segundo ante la necesidad de solo concentrarse en lo anterior, de velar por la consecución únicamente de lo benigno, el fin en sí mismo de la exaltación del espíritu, sin ninguna otra consigna que caer en el punto inflexible de la felicidad impoluta... 

Y mientras tanto llueve, a ver si se limpia un poco todo lo anterior...

jueves, 23 de octubre de 2014

Lo contrario al insomnio

En algunos momentos uno no quisiera cerrar los ojos.

Siempre he considerado que dormir es una pendejada, pero aún así me hace mucha falta. Se supone que con los años uno duerme menos horas, a mí me está pasando al contrario, en especial por las constantes gripas, las alergias, los achaques...

Cada vez la crocancia se me nota más, por alguna razón, y creo que es por mi desacomodo por lo que está establecido, por aquello que es...

Bueno, a dormir.

Esta vez no necesito contar ni ovejas ni lobos... y más bien voy a pensar en mi caperucita.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Cuestión de principios

En más de una ocasión he defendido algún punto de vista o he soportado alguna de mis consabidas excusas, en el hecho de ir en contra de mis principios. ¿Alguien sabe que es eso? ¿Aun se usa?

En primer lugar, voy a intentar hacer una aproximación a las dos concepciones generalmente aceptadas de lo que implica un 'principio', dado que la misma palabra refiere incluso a un punto de partida o un primer momento de una cosa, suceso o recorrido.

Un principio puede tomarse como una ley (sentido institucional) o una regla (sentido natural) que conlleva una obligación de carácter natural en tanto sirve al cumplimiento de un propósito, es decir, tiene una carga motiva, por lo que es una norma que lleva implícita una consecuencia, de un orden relevante para el sujeto que la sigue, contrario a una regla estándar que de acuerdo al sistema en que está concebida, requiere de un esquema punitivo que asegure su cumplimiento, es decir, conlleva un castigo frente a su incumplimiento, y por tanto la vigilancia concebida estructuralmente, dentro del mismo sistema al que pertenece. 

Se considera entonces, que varias leyes están soportadas en principios indiscutibles, para lo cual el ejemplo de rigor son las leyes naturales, mientras que todo esquema discursivo, paradigma o concepción requiere de los mismos, por la segunda consideración relativa al principio.

Esta segunda forma de entender al principio refiere a una estructura definida que permita confeccionar inferencias lógicas, o deducciones de carácter científico o técnico, a donde se escalan valores generales y abstractos hasta establecer reglas de razón o fundamentales, de tal forma que a manera de supuesto necesario, se asume que esto es cierto e indiscutible: un axioma. Pero va más allá, el principio implica la base de todo el sistema o disciplina, con independencia de que en si mismo, epistemológicamente o por contraste, pueda ser rebatido y destronado de la base (o cima).

Etimológicamente la palabra principio deriva del latín principium que significa: comienzo, primera parte, parte principal. A su vez derivado de prim (primus): primero, en primer lugar y cap(capere): tomar, coger, agarrar, por lo que literalmente principium es: lo que se toma en primer lugar.

Ahora, luego de la seria introducción, no cabe duda de la razón por la cual el principio es tomado como la base moral de un individuo, está indicado dentro de la escala o cadena de valores que hacen parte de la construcción social individual de cada sujeto. Entonces, es social porque deviene de un conjunto generalmente aceptado de normas de índole moral que caracterizan a una determinada comunidad, a un grupo social. Si bien cada conjunto es afectado, matizado por la formación recibida por el individuo, las escalas de homogeneidad suelen estar vinculadas con un grupo mayoritario, correspondiente etnicamente con una subcultura, o un grupo proto-social como podría ser una comunidad o una nacionalidad.

Los valores pueden distinguirse de los principios de muchas maneras, para efectos de esta especulación, el valor es un concepto calificado, es decir, viene de la designación por referencia y su esencia está en el otro, puesto que precisamente no se entiende valioso nada que no lo sea por efectos de referencia, aunque esto también podría ser relativo desde el punto de vista personal, pero ahí la relativización lo vuelve absurdo y por tanto falso.

Probablemente desde lo moral o lo ético, sean casi sinónimos, equivalente funcionales, pero de nuevo, para efectos de lo escrito en este espacio, tomaré el principio como una regla de conducta personal, individual y sin una censura directa por parte de cualquier otro que no sea el mismo individuo que lo posee.

Mis principios, he de decir, se basan en una "cuidadosa" mezcla de enseñanzas de la vieja usanza colombiana, combinados con preceptos medievales y el espectacular código de comportamiento de los samurais, mejor conocido como Bushido.

La ética para los colombianos, deriva si mal no estoy de enseñanzas europeas comunes dentro de lo que se puede llamar la "moral cristiana", que en realidad para efectos prácticos e históricos sería algo como la moral católica. Yo mismo provengo de un hogar con este tipo de principios, en donde se me enseñó el valor del respeto, la tolerancia, el servicio, la humildad y la responsabilidad principalmente.

(Imagen tomada de http://compartiendoconocimiento.files.wordpress.com/2011/10/samurai_ronin.gif?w=570)

No me extenderé en este tipo de conceptos primero porque son muy conocidos, y segundo porque la manera en que se inculcan no la comparto del todo. Ahora, no hago especial hincapié en los valores cristianos porque me resultan un poco aburridos, y generalmente están escondiendo algún servilismo ladino, sin la exaltación personal que podría desprenderse de una lectura real de las mismas bases de la religión, pero la contradicción de los cultos no es algo de lo que me quiera ocupar hoy.

El código de caballería, por su parte, contiene varios valores que son interesantes a la hora de determinar el curso de una vida medianamente satisfactoria.

Fe: El caballero cree en su causa, en la antigüedad esta era su dios, pero también podía pensarse en la república, la democracia, el bien como tal. también implica confianza en sí mismo y en sus capacidades.
Valor: Este principio equivale al mantenimiento del mismo código de conducta a pesar de las adversidades, en sí mismo implica el sacrificio personal en orden de tener una correcta consecuencia y en el actuar. De esta manera se desarrolla la voluntad, lo que implica atreverse a luchar sus propias batallas y enfrentarse incluso a lo que es más fuerte que uno.
Defensa: Uno de los pilares del caballero, es la vocación de servicio hacía alguien o algo, en este sentido, un caballero ungido (ascendido) jura defender a su señor o señora, lo que implica también defender a su familia, su comunidad, su nación y por definición a los desprotegidos: viudas, huerfanos, etc.
Justicia: Esta concepción implica dar a cada cual lo que merece, un principio sopesado en los mismos valores del caballero, en donde la verdad suele ocupar un lugar preponderante, y que en equilibrio con los demás principios implican que no se busque el beneficio personal. La justicia entonces debe estar acompañada de misericordia, de un correcto discernir del bien y el mal.
Humildad: Para los caballeros era una virtud el dar, incluso el crédito por sus acciones o en las que es partícipe, es decir, un caballero en principio es agradecido y es un gran jugador en equipo.
Generosidad: Como se indicó antes, el caballero debe compartir su gloria, y las riquezas obtenidas durante sus gestas.
Templanza: Esto es un principio de economía, de moderación, puesto que el caballero debe ser cauto y no usar vanamente ninguna de las gracias puestas a su alcance.
Lealtad: Un buen caballero jura defender fervientemente sus ideales, sus principios, y todos a quienes debe proteger, siendo incorruptible e intachable.
Nobleza: La nobleza es el principio de la cortesía, un caballero debe ser respetuoso, cortes, honrado, amable, generoso, ilustre, equitativo; debe respetar a todos y ser un ejemplo a seguir.


En cuanto al bushido, el mismo enmarca principios todavía más estrictos, pero a la vez con un sentido espiritual mejor desarrollado. A continuación enuncio los que se encuentran en Wikipedia

義 Gi - justicia (decisiones correctas)Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia. Para un auténtico samurái no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia. Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.

勇気 Yuuki - CorajeÁlzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir. Un samurái debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado. Es peligroso. Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte. Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.

仁 Jin - BenevolenciaMediante el entrenamiento intenso el samurái se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos. Tiene compasión. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.

礼 Rei - Respeto, CortesíaLos samurái no tienen motivos para ser crueles. No necesitan demostrar su fuerza. Un samurái es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales. Un samurái recibe respeto no solo por su fiereza en la batalla, sino también por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurái se vuelve evidente en tiempos de apuros.

誠 Makoto - Honestidad, Sinceridad absolutaCuando un samurái dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará. No ha de "dar su palabra", no ha de "prometer", el simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer. Hablar y hacer son la misma acción.

名誉「名譽」Meiyo - HonorEs la virtud más importante de todas. El auténtico samurái sólo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones que toma y cómo las lleva a cabo son un reflejo de quién es en realidad. No puede ocultarse de sí. En caso de quedar mancillado, la única forma de restaurarlo es mediante el Seppuku o suicidio ritual.

忠義 Chuugi - LealtadHaber hecho o dicho "algo", significa que ese "algo" le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan. Un samurái es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fieramente fiel. Para el guerrero, las palabras de un hombre son como sus huellas: puedes seguirlas donde quiera que él vaya.

Como puede verse, es interesante y deseable el tener un código de conducta, en este caso unos principios. Ya lo mencioné, en mi caso los principios son una mezcla, Un arreglo de todas estas virtudes, de la forma en que mejor ha funcionado para mi propia existencia, pero no tengo solo principios sino antiprincipios o contraprincipios, cosas que se entienden como una negación, un "NO HAGAS". Muchos de estos contraprincipios me han servido para determinar valores de cuidado de mi integridad, y del respeto por ese otro, al cual puedo llegar a detestar pero contra el que prefiero no atentar.

Esta claridad es importante en tanto muchas de las cosas a las que Ustedes podrían verse tentados a proponerme, serán respondidas de mi parte con un "va contra mis principios", eso es porque íntegramente mi conjunto de virtudes se encuentra enmarcada en un sentido de justicia, de verdad (honestidad) que puede ser atropellado, pero efectivo, de un "no hacer nada en contra de mi propia voluntad", seguido a un "no hagas a otros lo que prefieras que no te hagan a ti".

Todo este texto, me lleva a invitar a otros a revisar al menos superficialmente si aún les queda algún principio, una regla de desarrollo personal que les sirva al menos para justificar su paso por el mundo, si bien todos tenemos derecho a ser egoístas y debemos serlo en cierto punto para no desestimarnos, para no hacernos poca cosa, lo cierto es que eso no puede justificar principios inexistentes o tan maleables que cada día estén dentro de una determinada corriente, tan conveniente como el momento lo dicta.

O peor aun, es detestable que nos convirtamos en aquellas personas que piensan y actúan a través de otras, por costumbre, por moda, o la peor de todas: por pereza a pensar. El sobrepaternalismo, el exceso de acompañamiento, el refuerzo positivo mal tomado, y la absurda necesidad de control de algunos, convierten a otros en idiotas útiles, en títeres sin alma y por tanto en desalmados sin principios.


martes, 21 de octubre de 2014

Martes: desafío de paciencia

Nada como el medio día para sentarse a escribir... Bueno, en realidad ya estaba sentado desde hace rato, ocupado con las crecientes o constantes cargas laborales, porque siempre habrá algo para hacer, igual que constantemente hay algo que decir, pero como no me atrevo tan a menudo como debería, pues todo se queda en una afirmación con tintes axiomáticos.

Lo primero es hacer un paréntesis de claridad existencial, en cuanto a que mi espacio está colmado en este momento, mezclado, con la sazón oficinística en amalgama con los aliños típicos de la cocina de mi país. En realidad, el olor a comida de los demás me distrae bastante, y tengo la 'fortuna' de trabajar cerca del lugar en que la gente calienta sus almuerzos, y come. Porque mi suerte siempre es de este talante. Aunque la suerte no es tanto por el olor de las comidas, es un poco más por el asunto de las charlas, de esas amenas conversaciones de medio día que supongo, hacen más cómoda cada una de las comidas, porque la palabra es digestiva. Han pasado casi dos horas y aún concurren personas a tomar parte en discusiones variadas, casi todas sobre experiencias personales y sucesos de la cotidianidad, de aquella relativa a la mecánica familiar de cada cual, y de cuando en cuando, las dinámicas del trabajo, porque nada mejor que hablar de lo rutinario para escapar de la rutina.

Algunas personas que me conocen, saben perfectamente que tengo un potente sentido del olfato, acompañado de un no menos efectivo sentido del oído. Escuchar, gustar y oler, son cosas que me agradan y le dan un poco más de experiencia a cada uno de mis días, lo malo es que cada cuanto me encuentro con que huele a rayos, apesta a m', porque como lo he dicho antes, esta ciudad está cagada, sin contar con que varios seres humanos la marcan diariamente a la mejor manera canina; Y en cuanto al ruido ni se diga, hace parte del diario vivir el constante martilleo, los motores, los estallidos, los pitos, las sirenas, la calle está compuesta principalmente por ruido, continuo y desesperante, de aquel que hace que las personas huyan cada vez que pueden, lejos de sus vidas, porque todo se hace a la mala, nada está bien y siempre habrá algo de que quejarse. En todo caso, el volumen del habla de otros también es exagerado, tanto para cualquier conversación de hora de almuerzo como para la exposición más elemental de ideas, al parecer porque los argumentos hacen eco según el tono con que se disparen, por encima de los demás para ratificar su peso.

Creo que he expuesto mi punto, porque a esta hora, ya colmado aquel ejercicio de tolerancia extrema al que me he visto obligado, he tenido que ocupar mis oídos con música a un volumen lo suficientemente alto como para acallar todas esas molestias. La otredad siempre será un asunto que me apasione, aun cuando resista su sola presencia, pero he de empezar a tomar las cosas con mejor y mayor humor, en tanto describo el lascivo comportamiento, la falta de toda cultura y la especificidad del ratón de a pie, que diferente a cada cual gato, solamente se ocupa de estorbar, ensuciar y hacerse odiar, es decir, empezaré a exorcizar ratas, conviertiéndolos de a poco en felinos... Si, claro.

Pido perdón a los ratones y ratas, puesto que no es justo que los compare con los odiosos chibcho-sapiens, pero ni modo, tenía que ilustrar mi punto de alguna manera.

martes, 30 de septiembre de 2014

Próximas entradas

Queridos amigos que siguen el blog, próximamente traeré para su deleite, las siguientes entradas traídas totalmente de los cabellos y originadas en profundas reflexiones y momentos previos y posteriores a epifanías dignas de compositores melódico-maniáticos y poetas perversos de esos que luego son usados como excusa para el desamor y método anticonceptivo(*).

Vendrían a ser:

1. Cuestión de principios
Del como a algunos nos hicieron bien, y a otros con gusto, pero a la final todo el mundo tiene un principio.

2. Revolución
Aquello que empieza siendo y que no puede continuar estando, las constantes atravesadas que por reducción cósmica resultan en variables.

3. Exaltaciones y calmas
O por qué rayos no puedo saltar por cada micro suceso ni agobiarme por cada magno evento.

4. El que espera, pues espera
Desesperaciones y agobiaciones varias, para todos los gustos.

5. No hay nada que festejar
Porque no me gustan las fiestas, el exceso del celebracionismo. Y si, me gustan muchas cosas, así que no es una diatriba.

6. La gracia (divina y humana)
Y lo gracioso que termina siendo el ser humano.

7. Una mala historia
5 o más corazones rotos que en realidad son uno solo.

8. Reflexión sobre la verdad
Preludio.

9. Reflexión acerca de la voluntad
Preludio.

10. Una entretenida reflexión sobre el aburrimiento
Ajám.

11. Por fin algo sobre la bien amada modernidad
O el tan anunciado preludio de una reflexión más gastada que de costumbre.

Lo demás está completamente en el proceso previo al desarrollo, en el momento cero de la creación, o simplemente me da mamera hacer un listado más largo.

(*) Me refiero al maldito del Pessoa, por supuesto.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Pausa para respirar

No tengo ni idea en qué momento, lugar o condición se me ocurrió hacer esto que hago. Todas las personas pasamos por reveses de personalidad, complejos desbarajustes vocacionales, y en más de una ocasión estamos preguntándonos de nuevo, ¿Cual será mi papel en el mundo?

Bueno, no todos. Para el grueso de las personas la vida se debate únicamente entre el ¿Qué compraré con este sueldo? y ¿Adonde iré de rumba este fin de semana?

No es que esté mal ser un poco superficial (poco, claro), si no que a veces la propia existencia no puede ser más que un dejar pasar, dejar ir el tiempo. Añorar que pronto sea viernes para salir, para descansar o simplemente para no trabajar. ¿Entonces para qué trabajas?

No pueden estar solos y si en cambio reniegan de sus compañeras, amigas, novias y lo contrario para las mujeres, porque no tengo genio para ser incluyente.

Todo es tan contradictorio, tan poco consecuente. Lo más sencillo de los demás, complica las más elementales concepciones personales. Se trata de hacer lo elemental complejo, y de buscar simpleza no obstante en todo.

No sé, hay que detenerse y respirar.

viernes, 22 de agosto de 2014

viernes, 15 de agosto de 2014

Reflexión dejada

POR FAVOR, NO LEA ESTO

¿Por qué es tan difícil el hábito de escribir? Quizá por lo mismo que no puede a veces establecerse una buena costumbre con las comidas, con el ejercicio. Esta es una buena actividad, algo que llena el alma y hace los días mejores. Si así es, entonces, ¿por qué se deja?

He encontrado que los días a veces se convierten en un cúmulo de tragedias soportadas, lo cual quiere decir evidentemente que todo es soportable, por dejar ser, por dejar vivir.

Tal vez haya escrito hasta la saciedad como estoy lleno de ideas, lleno de pensamientos, historias incluso. Pero no es tan fácil sacarlas, plasmarlas... Perdí por completo la forma para la escritura manual. Unas cuentas líneas y estoy adolorido, al parecer los músculos de la mano se van deshabituando a este ejercicio, porque sorpresivamente cada día nuestro cuerpo es menos, por aquello de la vejez, (y eso que estoy bastante joven).

Este escrito no tiene mayor sentido, tal vez lo único que buscaba era poner algo en este espacio, por la necesidad de tener algo que evidencie algún momento de la vida, de esta existencia machacada por el exceso de pensamientos, por la sobre exposición a las ideas...