miércoles, 11 de febrero de 2015

Debida y correctamente informado

Fuente: http://www.imagenessincopyright.com/2014/09/cubo-de-rubik-ordenado.html
Nuevamente he sido sorprendido por la capacidad de las redes sociales como difusor, controlador y homogenizador de corte absoluto dentro de la dinámica mediática que rodea las construcciones de pensamiento de las gentes del común.

{Paréntesis: Me refiero a la gente del común sin ninguna intención pretenciosa u ociosa por el insulto de ese otro que incluso puede estar leyéndome, sino como una realidad de aceptación, cohesión e integración social de la cual suelo estar prudente o imprudentemente distanciado}.

Siempre me ha sorprendido hasta un extremo que raya en el terror, la influencia que los medios tienen en la gente, al parecer esa idea del "estar informado" es una excusa para que algunos individuos se nutran de unas ideas que aun ajenas se introducen hasta el punto de hacerlas propias, de convertirlas en el propio pensamiento, en la propia razón, cuando en realidad esto es solo una aceptación, una dominación por cuenta de los conceptos ajenos que conlleva la supresión de aquel yo racional, crítico y dado a la discusión y la construcción de conocimientos al igual que la disposición de consensos creados a partir de un verdadero cruce de ideas, que en tanto deberían ser disimiles o tener sentidos diversos, para que todo no se trague entero.

Pensar, he sostenido en muchísimas ocasiones es problemático, conlleva una carga necesaria de consciencia que aturde de manera racional al plantear inconvenientes para el normal desarrollo de nuestras vidas, no tanto porque no sea posible seguir adelante, pero el cuestionamiento genera ruido, y la mayoría de las personas prefieren hacerse las sordas antes que prestar atención, porque es preferible a detenerse por un momento a observar, a sentir, a dejarse llenar de realidad aun cuando se tenga la capacidad de descender a cualquier universo fantástico.

Aquel rito de ungimiento en el pensamiento es cierto, doloroso, de ahí que los perceptivos, conscientes y racionales en realidad tengan una vida trágica en tanto que los falsos iniciados se conforman, son felices con eso que han recibido pero que entienden como concebido por ellos mismos. El engaño hace parte de nuestras vidas, es posiblemente el único axioma que no requiere discusión, al menos no de manera abierta, porque la mentira es un demonio que se guarda bajo el brazo, que se esconde estrechamente aun cuando pueda repercutir en alguna manifestación nauseabunda. Es justificable, pero aun mas, es deseable cuando se realiza de manera parcialmente consciente, cuando afecta solo a quien lo enfrenta.

El engañado persiste en su engaño, se nutre del mismo y lo hace público con gran alboroto, puesto que para el esta realidad inventada es lo más deseable. De esta manera se considera informado, insisto, aun cuando sus fuentes son dudosas, cuando se confunden los hechos con las opiniones, y no es que resienta estas últimas, pues en mi caso las reflexiones y constantes opiniones tienen para mí el mayor de los valores, pero no por eso son incuestionables ni pueden ser controvertidas. Así, cada poca información es transformada en uno más de estos hechos, que suelen constituir una opinión solida, informada, racional y consciente en apariencia, pero que en el fondo no posee ninguna base, ningún principio fundacional.

La relación entre una idea o concepto propio y uno al cual el individuo fue sometido, radica en que los consensos que construyen ideas o pensamientos, tienen varias capas y estas constituidos a partir de diferentes tipos de argumentos, que tienen relaciones entre sí incluso con otros conceptos subyacentes, pues la información es dinámica, al igual que los pensamientos. De ahí que una construcción sólida implique la reducción, ampliación o reversión de la información por procesos de inferencia, deducción o inducción, que generalmente se realizan a través de varios cuestionamientos del tipo: ¿por qué?

Conocer la razón por la cual se sostiene algo, de manera diversa o contingente a un simple 'si', es una de las consecuencias lógicas de un pensamiento debidamente construido, aún cuando no se responda a todos los niveles que requeriría la estructura de una opinión sólida. La graduación de esto, no viene al caso, pero generalmente para el correctamente informado, para esta persona del común, al segundo ¿por qué? ya le corresponde un sí rotundo, o una respuesta categórica, negligente y grosera aun peor que evidencia como esta información no debe ser cuestionada, en tanto es absoluta, casi siempre en atención a la fuente, como una típica falacia autoritaria, de ese otro que sabe como pensar, y que usa su talento para la manipulación, para la homogenización del pensamiento a través de la información.




viernes, 6 de febrero de 2015

Viernes otra vez

Tomado de: http://www.imagenessincopyright.com/2014/07/llave-antigua-con-fondo-claro.html
Seguir con este blog, con el ritmo que tuve el mes anterior no es nada fácil. Los días se hacen una constante que aun no tan repetitiva como podría (en un sentido de estar peor), si conllevan una rutina que guarda un peso considerable al acumular quehaceres en medio de los deberes y quereres. La cotidianidad se rodea de plazos, límites y tiempos, que sumados a los lugares necesarios para el amor y la dicha, terminan limitando el ocio, dentro del cual muchas veces esta bitácora no tiene un lugar determinado.

Escalas, graduaciones y medidas. No es de ninguna otra manera en que se sobrevive al ritmo de vida desde lo establecido y comúnmente aceptado. La corriente generalizada de pensamiento nos obliga a establecer prioridades y a buscar términos de referencia para nuestras vidas que se adecuen al discurso de la eficiencia, del rendimiento. De esta manera también hemos terminado por asimilar al ocio como algo improductivo y que debe casi que ser escondido, dejado a un lado y enterrado de la más felina forma. Pero algunos hemos optado por no establecer vergüenzas basadas en criterios ajenos, en especial ante lo ilógicos que resultan, contradictorios, ladinos y tan propios de estas sociedades que premian lo perverso por interposición de la virtud que está más gastada que las reflexiones al respecto.

Dejarse ir, dejarse llevar. Dejar ser.

Así, cada espacio es tan importante y tan especial como circunstancial. Porque la circunstancia es un camino necesario para la llegada a una consecuencia de índole significativo, lo cual tampoco implica que cada acción deba responder a un antecedente solemne o que revista de la mayor importancia para nuestra vida. Cada pequeña cosa de la cotidianidad incluso, está marcando una estela de puntos que conforman la línea de nuestras vidas, la cual no es recta como ya lo he mencionado varias veces, sino que resulta sinuosa, reptante, caótica.

Es ese mismo sentido del caos cósmico el que forza que cada una de mis acciones queden de manera impune ceñidas a la uniforme discontinuidad de mi haber, lo cual celebro cuando me permite permanecer lucido dentro de la red entrópica de mis propios pensamientos.

Ese mismo sentido del caos me llevó a titular esta entrada, porque es viernes otra vez, porque nuevamente todo confluye hacia el verdadero aprovechamiento del tiempo libre (ja, aprovechar), o simplemente porque si.

miércoles, 28 de enero de 2015

Exaltaciones y Calmas

Fuente: http://www.imagenessincopyright.com/2014/08/rostro-de-un-buda-en-piedras-de-silleria.html
Hoy, he sido victima de un sobresalto a cuenta de una de las bombas (plásticas y rellenas de aire) que adornan esta magnifica oficina; absorto como estaba en mis pensamientos, el ruido de la explosión del aire saturado con saliva, me hizo saltar de mi puesto y encogerme, tanto como si el ruido implicara peligro. Me exalté.

Constantemente, alguien cercano a mí, hace una crítica a mi falta de emoción, a mi calma, un reclamo sobre la ausencia de sobresaltos anímicos, indicando que a su juicio a mi todo me da igual, como si nada me importara.

Bueno, tal cosa no es cierta.

En principio, no soy del todo una persona calmada, aunque con el tiempo he aprendido a cultivar la paciencia al igual que la tolerancia, ambas cosas las he necesitado para sobrevivir en un mundo que detesto la mitad del tiempo. También he logrado sobrevivir a un temperamento que me trajo muchos problemas en el pasado, explosiones de ira acompañadas de violencia. Un ánimo colmado de malos o peores genios, una actitud gruñona y una tendencia a lo irascible. Todo un maniático salido de control.

Para mi fortuna, antes de enloquecer encontré formas de liberarme de los demonios, formas para hallar alegría en pequeñas cosas cotidianas. Maneras de estar tranquilo y de dejar pasar, aquella negación consciente que alguna vez ocupó lineas dentro de este mar de reflexiones inacabadas, imperfectas y especulativas. Las exaltaciones de la vida las he tenido que vivir en ambientes en los cuales no podía mantener el control y lo que he logrado actualmente tras uno que otro evento desastroso y muchos correctos, adecuados y felices, es estar tranquilo, aceptar, comprender, entender y cuando aquello no es posible, tolerar.

Mis emociones están allí, y salen cada día cuando encuentro un guiño en el cielo matutino, cuando tarareo la canción a la que he dado vueltas hasta marearla, cuando canto a volumen variable otras tantas tonadas que han hecho transito a mi biblioteca de emociones para dar, recibir o simplemente para tener.

Doy a cada cosa su importancia, a cada suceso su momento y a cada instante su valor. He aprendido a adecuarme, a adaptarme perdiendo cada vez algo de las mascaras anteriores, desdibujando mi propia esencia sin perder aquello que importa, esa alma que se pretende o se entiende inmortal, y matando o dejando atrás a los rostros gastados de cada etapa vivida y que ya no tienen sentido. Aun no logro morir del todo para renacer como una nueva persona por necesidad, pero ante todo por gusto, y ciertamente estoy en camino de hacer cada vez más lo que me gusta y menos lo que otros requieren de mí. 

Lo magno, lo espectacular, también pasa, y está siempre guardado en mi cabeza y atornillado como un sentir especial, de una u otra manera, lo que me hace tan particular y único como cualquiera, pero tan cierto, tan único (como todos) que lo que preciso es relajarme, cruzar las manos por encima la cabeza y pensar en la amada, sonreír y por qué no, esperar para dedicarle algún otro instante rodeado de felicidad antes que de tranquilidad.

martes, 27 de enero de 2015

Martes creativo

Tomado de: http://www.imagenessincopyright.com/2014/08/trabajando-en-la-oficina-por-la-tarde.html
Es martes, porque ayer fue lunes, o simplemente lo es porque tiene que serlo, o porque a alguien se le dio la gana que así fuera, claro, yo no tuve nada que ver con ello, solamente que el día de ayer estuvo marcado por la enfermedad, lo cual disparó mis niveles de desidia, y así.

La pantalla del querido y bien ponderado Spotify me muestra una lista de reproducción denominada "Impulso Creativo", la cual no reviso (pese a la curiosidad) por temor a que esté repleta de pop-ligero-contemporáneo-electrónico-indie...

Claro, probablemente a la mar de personas que están afuera haciendo lo que quieren y dejando correr su imaginación, trabajando por gusto y no por cualquier otro verbo modal, a esa gente le resulte inspiradora esta música que puede resultar rítmica antes que melódica y sobre todo, que está cargada de sonidos que ponen la cabeza a trabajar. Alguna vez denominé a algunos tipos de música electrónica como mata-neuronas, una pesadilla pendular con un volumen que no permite otra cosa que saturar los sentidos, pero bueno, no toda la música de corte contemporáneo es de este corte aniquilador de materia gris, pero no viene al caso.

Me encantaría que mi trabajo fluyera mejor por cuenta de la música, pero el ambiente oficinesco correspondiente al deber ser dentro de la estructura del poder, adolece precisamente de malestares estructurales y problemas derivados de la eficiencia mal vista, o del peor de los síndromes burocráticos por cuenta de la organización, por el desarrollo de la eficiencia y la eficacia, las cuales precisan definirse en tratados de cientos de hojas en una pura contradicción ontológica, puesto que el signo se ha perdido en la forma, y el procedimiento aunque no es todo, si delimita al universo.

Ser creativo a pesar del volumen de voces, murmullos y ordenes constantes que ante la posición jerárquica le llevan a uno a centrarse sin poder concentrarse, a escapar de ese ruido que a los demás parece no importar. La música es un escape necesario, aun a pesar del riesgo evidente para la sanidad, para a salud por cuenta de la excesiva carga sensorial que no todos resistimos, porque quizá no es grave el mutismo, y se siente, se puede estar al tiempo que se ve, se escucha y se degusta, palpar cada tecla y gozar de el matiz diferente según su distancia del centro de masa de cada uno de los dedos.

El mundo no se detiene, pero puede ser parcialmente ralentizado por un simple ejercicio perceptivo que para casi todo el mundo es una maldición en tanto su vida es un lamento, una consecuencia de algo inexorable y tan grande como el dios que llevan en el bolsillo y que les sirve para justificar cada pequeña y gran cosa, para encontrar sentido de sí mismos, para saberse en el universo que ni siquiera se esfuerzan en comprender. Así la vida se les pasa, a un ritmo acelerado que también resulta contradictorio frente a la necesidad de que la rutina pase, de que llegue el viernes, de que pase todo lo que no es ameno, y llegue aquello que en principio y se supone, si se disfruta. Tan creativos, ¿no?

domingo, 25 de enero de 2015

Domingo: Desafío de desafiar

Fuente: http://www.imagenessincopyright.com/2014/10/balon-de-futbol-en-un-campo-de-cesped.html

Hoy es un día perfecto para hacer cualquier reto, para tomarse un momento y hacer ejercicio, para cocinar el mejor desayuno del mundo...


Pero ante todo...


Para dormir media hora más y luego no salir de la cama hasta el medio día.

sábado, 24 de enero de 2015

La mejor edad

Fuente: http://www.imagenessincopyright.com/2014/06/peces-de-colores-en-una-pecera.html

El viernes escuché a varios gatos expresando sus opiniones sobre cosas de la vida, porque eso de trabajar para qué. Al parecer se referían a la determinación del espacio, de la autonomía y la libertad; los escuché hablando de la correspondencia de la edad con aquel concepto anómalo correspondiente a la madurez. De igual manera los escuché en más de una ocasión referirse a "la mejor edad", correspondiendo ello con aquella en que al parecer se disfruta más la vida, o tal vez se tiene más libertad. ¿De veras?

Muchas veces cuando esos otros con los que evito relacionarme, se encuentran hablando de las cosas varias de la vida que incluyen su forma de ver las cosas, veo espectros de consenso, relacionados con el comportamiento. Por supuesto, es apenas lógico, son seres mucho más sociales de lo que este no tan humilde servidor podría ser alguna vez.

La obviedad de algunas cosas se contrasta con la profundidad de los conceptos detrás de algunas afirmaciones que no son más que dudas existenciales, en realidad no encuentro ninguna respuesta, el discurso de cada uno es absolutamente descriptivo, con la consciencia suficiente para un análisis participante, pero más allá de eso, nada. Las conversaciones se pierden entonces entre anécdotas de situaciones que por simple empatía humana, se hacen interesantes, pero hasta ahí, eso sólo porque la vida suele tener un cierto grado de humor, de drama en sí misma que resulta relevante.

En otro segundo, de un momento a otro, ya no se está hablando más de la voluntad humana si no de algún número correspondiente a una situación que tiene relevancia a efectos del trabajo, con el mismo tono y un tanto la misma sorpresa que les causaba estar discutiendo sobre la irreflexiva personalidad de cada una, tan común como todas, tan única como ninguna.

Sobre la mejor edad, la madurez de la vida acorde con la idea de cada uno de estos individuos sobre construcciones personales, de género, de respuesta social a los impasses diarios, no pude entrever ningún indicio verdadero de discusión, con las ganas estúpidas y petulantes que me dan de intervenir, de dar mi opinión producto de múltiples años de observación. Pero seguro me habría arrepentido y me habría desviado antes de expresar palabra alguna, porque mi mejor edad tal vez ya pasó, o porque soy demasiado maduro para esto.

viernes, 23 de enero de 2015

Viernes (Parte II)

Tomado de: http://www.imagenessincopyright.com/2014/04/fotografia-de-un-nudo-marinero.html
Hace algún tiempo escribí como detesto, o detestaba a esa fecha los días viernes.

Aún me sucede un poco, a veces. Por varias razones aparentes, otras conscientes y profundas, que exceden lo que ya he escrito de forma directa o tangencial.

Alguna vez escribí como existen zombis en las calles, en las plazas, en los autobuses. Quienes se mueven por la pura memoria muscular y el peso de la obligación; Tener que, deber (sobretodo deber, porque todos debemos algo). Indiqué como tal vez mi extraña antipatía por el día, corresponde a una falta de concordancia con las cosas como están constituidas. Una y otra vez el objeto de mis reflexiones ha caído en un espacio común en el cual me pregunto por la dirección, por el camino, por el estado, por la realización de la consciencia y los espectros relacionados con la forma de ver todos los tiempos, todos los espacios, lo que me ha llevado a la conclusión de que en algunos momentos lo indicado es hacer una pausa para respirar, o para lo que se me ocurra.

En todo caso, el viernes es la union con ese espacio merecido de descanso, de ver a la persona amadda y compartir con ella, de dedicar tiempo a si mismo; pero para algunos el peso del día como tal es grande y su propia forma de hacer las cosas los lleva a ir a media marcha, a departir más de lo debido, a hablar, contarse una y otra cosa, porque el trabajo queda en segundo plano ante la oportunidad de hacer alguna clase de charla, tan banal como se requiera.

Para mí todos los días siguen siendo iguales, el cansancio de la semana lo veo reflejado sobre las 6 de la tarde, tal vez un poco antes, pero no llego condicionado desde la mañana para hacer algo diferente, trabajar a otro ritmo. Claro, existen ventajas del día, como lo de no tener que llevar corbata, relajarse un poco desde la vestimenta, lo cual no es excusa para relajar el cerebro, o para usarlo de otra manera. Soy un bicho raro porque me gusta trabajar a un ritmo parejo, de manera constante.

jueves, 22 de enero de 2015

Ángeles

Tomado de: http://cdns2.freepik.com/foto-gratis/angel-sin-cabeza_2299357.jpg
A veces, solo a veces me pregunto, si voy por el camino correcto. ¿Cómo saber en principio cuál es éste? ¿Cómo diferenciar? ¿De dónde se saca la sabiduría necesaria para hallarlo?

La respuesta es un tanto contradictoria, pues en principio para reconocer cualquier sendero hay que transitarlo, o al menos haber recorrido otros que puedan considerarse similares. Entender, aprender, aprehender, saber. 

Una contradicción, en principio o tal vez una necedad de estas que resultan obvias y que no requieren de mayor reflexión.

No me resulta tan extraño el considerar que a menudo se nos niegan las experiencias (empezando por las laborales), por la idea quizá de que todo está dicho, todo está escrito, de que hay suficiente ilustración frente a todo campo y que la innovación o el verdadero desarrollo del pensamiento creativo es algo que pertenece a alguna especie de seres superiores que vistos a través del lente de la majestad mediática, están por allá tan lejos, únicamente a merced de una cámara para enseñarnos un poco de sí, para iluminarnos con aquella luz tan escasa. Son los ángeles de la contemporaneidad.

Existe una gran posibilidad de que me equivoque, porque se me da muy bien. Pero lo cierto es que hay un nivel de consciencia, de inteligencia, de creatividad, de genialidad, de carisma, que nos han elevado hasta un estado casi divino, irreal, inmaterial y por tanto inalcanzable. De alguna manera se nos enseña sobre lo especiales, únicos y grandiosos que somos y podemos llegar a ser, pero con la advertencia tacita de tener un límite considerado en ese otro que es por más, grandioso.

La imagen mítica del otro, surreal y angelical, de esa otredad inalcanzable empieza como lo sugerí anteriormente, con un medio. He de seguir considerando hasta el cansancio como el grueso de la población es altamente influenciable a través de la palabra, de la magia implícita en lo dicho, la cual acompañada de algún grado de poder comunicativo, del sentido de autoridad que da la misma masa, o que se transmite por simple carisma, constituye un instrumento macabro.

Nos dicen qué pensar y cómo pensar, y dentro de este ejercicio comunicativo es que nuestros ángeles son mitificados. Cumplen hazañas maravillosas, algunos a través de su desempeño en algún deporte sobremediatizado, otros han tenido alguna jugada genial en el mundo de los negocios y han logrado conseguir mucho dinero explotando el morbo, la naturaleza canalla y cínica del ser humano o simplemente su sed de esparcimiento,su necesidad de ocio.

El éxito constituye este elixir que exalta la esencia mortal conviertiéndola en divina, pero es ese algo que viene con él, probablemente el dinero, que nutrido de la envidia que nos carcome, hace que tengamos una admiración casi enfermiza. Claro, no está mal querer más. Tal vez ningún ser humano (desde la cultura comúnmente aceptada) sea ajeno a la idea del poseer, del tener, de hacer suya alguna cosa, porque de eso se trata casi cualquier relación, los sustantivos son formas de apropiación, de igual manera muchas de los complejos mecanismos sociales y de pensamiento, que buscan la manera de apropiarse de todo otro, del otro, de la otredad. El mismo conocimiento es la adquisición de conceptos, de ideas y constructos racionales que se apropian. Nada es nuestro, pero lo queremos todo.

Nuestro mundo es el triunfo de la envidia, a la cual me referiré en cuanto sea pertinente, pero que efectivamente es el sentimiento que logra introspecciones poderosas para reducir a los individuos, lo que impulsa el desarrollo, la conquista de las limitaciones propias, el avance dentro de las capacidades personales.

Claro, podemos ser estos ángeles de alas construidas a punta de envidia, o podemos ser capaces e independientes, e intentar librarnos de las ataduras, volar de verdad, en el silencio, en la majestad del cielo, sin que haya nadie por ahí que envidie nuestro poder.

miércoles, 21 de enero de 2015

Ave, semper avanti

Saludo (hola), siempre adelante...

Tomado de: http://www.imagenessincopyright.com/2013/08/puesta-de-sol-rojiza-en-baviera.html
Inexorable como puede ser, la rotación y traslación terrestre es algo menos que inevitable, el tiempo sucede, pasa y todo se pierde entre días que se asoman tímidos, y noches que aparecen trémulas y desprovistas de magia.

La luna se ha quedado sin quien le aúlle y en las esquinas la noche ha dejado de tejer monstruos etéreos y profundos para llenar la existencia de temores simples y concretos, como el filo del metal frío que uniforma a las apariciones nocturnas, las que pertenecen solo al velo de la oscuridad.

No, las pesadillas se concretan a diario y toman formas totalmente humanas, personas arrastradas por el determinismo de un sistema que traga personas y defeca abominaciones. El propio sentido de la decencia se pierde, cuando todos los principios otrora resultado de un sistema ético religioso más o menos coherente, se quedan únicamente en una señal en la frente, desprovista de poder, y unas palabras que solo indican la sumisión a un esquema de pensamiento conveniente.

Conveniencia, egoísmo, cinismo, al igual que un pensamiento y actuar totalmente canalla. No hay una consciencia sobre el resultado de las acciones y la inmediatez es una cárcel en la cual se cuecen las más primales de las perversiones. No existe un punto de fuga para los demonios personales y por eso estos se apoderan de quienes los concibieron.

Pero con todo y eso estamos, somos y parecemos. Pensamos, vivimos y sobrevivimos. Pese al temor, alimentándonos del terror del otro, por culpa de lo que a nuestro alrededor se nos ha hecho perseguir.

Adelante, por la orilla, con cuidado, pero adelante.

martes, 20 de enero de 2015

Los parásitos, multientrada y cuasiespeculación. Parte II.

Viene de acá [Primera parte].

Tomado de: http://www.imagenessincopyright.com/2013/02/naegleria-fowlery-parasito-humano.html
Entonces, tenemos claro que cuando una persona ya no necesita ser mantenida por otro, y aun así lo es o lo está,  por aplicación del concepto expuesto previamente, se convierte en un parásito.

El parásito es una criatura que subyace al interés social por una vida productiva. Se encuentra más allá del esquema social así haga parte de él, lo cual me parece aun más detestable cuando se trata de encontrar una justificación en una conducta que caiga en lo abusivo, con la connivencia de ese otro que es manipulado por cualquier razón que a lo sumo resulta probablemente en un beneficio mutuo, en una simbiosis. Pero para ello tendría que haber una correspondencia al menos aparente en ese beneficio (mutuo), por lo que a juicio de la presente entrada tienen que ser extremos conexos o supuestos concordables.

Bien, tenemos toda una serie de justificaciones para que una persona vive a costa de otro, muchos usaran las excusas de corte sentimental, las cuales son claramente dadas al mejor ejemplo para lo que ahora me ocupa. Un parásito corriente es aquel que depende por filiación, biológica o no, de aquel otro que lo ha criado, sostenido, nutrido desde la etapa propia de indefensión. Por una obligación legal, afectiva o social.

Este es probablemente el caso más común de parásito, el que es también retoño.

La explicación social más común con respecto a este tipo de situaciones es la unión o comunión familiar, se supone que esta conformación social se constituye en una célula dentro de la configuración general de la comunidad. Pero este concepto ha evolucionado y la familia no representa tanto una unidad, como tampoco es ya una base social en su sentido estricto en tanto las familias se fraccionan y se diversifican conforme a la mecánica social.

Aunque pueda o no ser creíble, nuestro sistema de valores, de movilidad y escalado social se base en dos tipos de solidaridad: Una mecánica que se supone está inspirada en los conceptos y valores más naturales o básicos de la comunidad desde la enseñanza individual, cosas que se evidencian en la idea de la tolerancia, la misma compasión y el claro respeto de aquel mínimo de garantías personales, las cuales difieren entre uno u otro grupo social, pero en todo caso tienden a estar determinados con claridad a partir de las bases culturales y étnicas; Por otra parte se encuentra una especie de interconexión entre individuos que responde a una división orgánica, relativa a sistemas diferenciados y producto de construcciones propiamente sociales y culturales, lo cual explica hechos como la identificación por sistema de castas, al igual que las identidades académicas, profesionales, o por grupos que mezclan diferentes conceptos para la desagregación social, que implica a su vez el aglutinamiento y la cohesión, o incluso la homogenización como conjunto plural (pueblo, Estado, Nación).

De esta forma, casi que naturalmente respondemos a esquemas que sirven a la idea de la compañía, e incluso el ermitaño y asocial tiene en estas bases su razón de ser para la negación de la idea del otro, la reafirmación del yo o la protección de los espacios considerados como personales. Territorialidad, economía, sociedad, estos conceptos perduran y son transmitidos de una generación a otra, con independencia a la evolución de los discursos.

Pero esos mismos conceptos, sumados al modelo económico (o sistema de producción) imperante, nos refieren de manera constante a la idea de una autosostenibilidad, de independencia y de utilidad. Esta última se encuentra especialmente marcada dentro de la teoría económica que se basa en la idea del capital, que encuentra su perversión y cúspide también en las ideas de la especulación (económica, no la de este blog) y el consumo.

Como seres sociales entonces, pertenecientes a esta dinámica socioeconómica, debemos atender a la obligación de utilidad, tendríamos que corresponder al lugar dentro de la sociedad (cualquiera que este sea). Es por ello (en parte) que buscamos el desarrollo individual a través de lo profesional, para aplicarlo de alguna manera y encontrar algo útil que recaiga en beneficio personal, traducido como un trabajo. Esta compleja maquinaria social y económica es mucho más grande que nosotros mismos, y la divergencia a lo que está ampliamente aceptado, a lo que constituye las reglas del constructo social, también requiere de un gran trabajo de resistencia.

Las personas entonces pueden llegar a ser útiles o medianamente útiles, pero a su vez la dependencia de otros en parte o de forma total, puede ser constituida de manera tal que los recursos generados en virtud a su esfuerzo, a la carga que sobre ellos mismos pesa por cuenta de la utilidad de sí, solo atienda a ellos mismos de una manera que resulta parasitaria.

El parásito entonces, se aprovecha de la situación además del otro, de tal suerte que aún cuando trabaje, usará el resultado de ese esfuerzo en el mantenimiento de su estatus parasitario, en el refuerzo del mismo. La excusa para dejar de lado una vida apoyada en ese otro, es generalmente reducida a efectos de los mismos recursos, de tal suerte que le serán insuficientes para establecer una existencia autosuficiente.

Fuente: http://www.imagenessincopyright.com/2013/03/economia-inversion-online.html

La justificación encuentra su punto clave cuando se construye una verdadera zona de confort, apoyada en múltiples escenarios a los cuales el parásito acude como hechos. Pero un análisis económico medianamente serio podría mostrarnos como el vivir a costa de otros al único que beneficia es al parásito, constituyendo a su vez una afectación a las mecánicas sociales más básicas.

De esta manera quien vive de otros tiende a excusarse frente a esta situación en la falta de recursos básicos para su propia subsistencia. Esto por lo general no es cierto y conlleva una aplicación natural de la economía parasitaria para la cual los gastos propios que no conllevan la satisfacción propiamente de necesidades, tienen prelación, lo cual se explica en que las verdaderas necesidades son suplidas por otro. Las necesidades más básicas son aquellas que derivan de la propia biología: alimentación y dormida, al igual que la atención de necesidades básicas de expulsión de residuos. De esta manera todos necesitamos comer, al igual que un sitio en donde dormir y atender a nuestras necesidades fisiológicas Por extensión cultural esto implica también tener un espacio que pueda ser determinado como propio, al igual que el arreglo de nuestro ser dentro del desarrollo de lo que han llamado la "personalidad", que no es otra cosa que la extensión racional de este ser biológico dentro de un marco de referencia social.

Si se paga un arriendo entonces, o se tiene la propiedad sobre un inmueble de cualquier naturaleza, se atendería a casi todas estas necesidades, por lo que el parásito prefiere vivir en el sentido de "habitar" en la propiedad de otro o en donde ese otro es quien paga por el uso y disfrute de la propiedad usada para esa habitación. Este, suele ser un gasto que ocupa un margen amplio dentro del mantenimiento de cualquier individuo, y que por compensación este individuo cómodo prefiere gastar en sí mismo.

Podría seguir ejemplificando el orden de uso, conveniencia de manejo de presupuestos y toda otra cantidad de artimañas usados por el parásito para justificar su estilo de vida. Lo cierto para efectos de lo que me llevó a escribir esta entrada, es que una vida autosuficiente es más sana desde el punto de vista del impulso microeconómico y recae probablemente en la mejor utilización del espacio, una evitación de la oferta especulativa inmobiliaria, que se produce por la disposición tradicional de los espacios para vivienda en conjunto con aquellas de carácter comercial. Más cuando el parásito suele gastar únicamente en su propio bienestar, en bienes culturales, en diversión y otras industrias que tienen amplios márgenes de ganancia y que contribuyen de una manera menos directa al impulso y desarrollo de la economía.

Los mantenidos van a ser un problema que superceda todo indice económico en un tiempo venidero, cuando se examine la inconveniencia de frenar el desarrollo económico individual de un sistema que busca la mayor autonomía y eficiencia, por la conveniencia de evitar que otros busquen riesgo y por su cuenta establezcan dinámicas que muevan incluso generacionalmente la producción, dejando de lado tanto paternalismo y sobreprotección.

lunes, 19 de enero de 2015

Sobre los parásitos, multientrada y cuasiespeculación. Parte I.

A esta entrada la titulé pensando en varios de Ustedes.

Tomado de: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/09/130930_ciencia_verde_cuclillo_tejedor_pajaro_cuco_huevos_impostores_np
Bueno, tan feo que resulta hacer una crítica a otros que tenga un propósito más bajo que la simple usanza del verbo "decir". No obstante, decir cosas sobre otros tiene un fin específico y bastante sencillo, no se busca otra cosa que la fijación en ese otro de la imagen que por personal, tiende a ser un filtro para cualquier espectro de relación. Vale, se trata de buscar el reflejo, pero también de exponer la propia concepción, el brillo o la oscuridad personales que viajan a través del aire convertidos en palabras.

Pero quizá empezamos mal porque a toda palabra le han metido una suerte compleja de significados que no le corresponden, lo anterior en virtud a que la sociedad nos ha reemplazado las cargas semánticas, la misma semiotica de cada palabra, conforme a un consenso seudo elaborado a partir de la comunicación reducida a una expresión simple, pero poderosa: El constructo de lo comunmente aceptado (tendencia, moda).

Esta construcción común, está tejida casi en su totalidad a punta de discursos cíclicos, inatinentes y espurios, al igual que por verdades inacabadas producto de la autoridad que detentan aquellos líderes de opinión que pervirtiendo el clásico carisma Webberiano, se convierten en los referentes incluso de los símbolos y signos.

Complejo.

Casi nada de lo que he afirmado hasta ahora puede ser enteramente reprochable por ser producto de un ejercicio social básico, porque la alienación es justificable al igual que la ignorancia y la estupidez, no siendo estas últimas equiparables dentro de un ejercicio de sinonimia.

Pero realmente vale poco, importa menos que nada que hayan lideres en negativo, lo grave es que todo criterio derivado del uso mínimo de la razón esta a su vez desdibujado por la respuesta fácil, aquella que incluso a los más audaces y agudos les dicta alguien a través de la radio, por medio de una columna de opinión o incluso mediante una red social.

Volvamos a la sabiduría de nuestra deidad personal del internet, a lo que nos dice Google:

Un parásito o parásita lo cual la referencia del buscador nos marca como un adjetivo o nombre, y que como sustantivo corresponde a un organismo que "(...) se alimenta de las sustancias que elabora un ser vivo de distinta especie, viviendo en su interior o sobre su superficie, con lo que suele causarle algún daño o enfermedad". La formula de definición consultada, toma esto en lo relacionado con las personas como un adjetivo "despectivo", frente a aquella persona que "(...) vive a costa de otra persona o de la sociedad".

Pero esta entrada tiene un poco más de interesante cuando revisamos el origen de la palabra, en "Préstamo" del latín parasitus y este del griego parásitos ‘comensal’, derivado desiteîn ‘alimentar’ y este de sîtos ‘trigo’, ‘alimentos’, propiamente ‘que come junto a’. Vivir a costa de otro, comer junto a otro, abusar de la condición de comensal, de la hospitalidad.

¿A donde voy?

Este espectro de definición me explica que es un parásito desde la pura concepción aplicada a una persona, y pensé en algunas personas que viven a costa de otros.

En principio y para ser justo, debo dejar de lado a los factores como la necesidad, de esa verdadera que no admite una graduación, que es insuperable. De este tipo de razones están permeadas nuestras vidas en conjunto o en familia, durante una importante cantidad de años en nuestras vidas. Se supondría en principio que debemos estar acompañados de nuestros padres o acudientes hasta tanto no seamos mayores, responsables legalmente y aptos para responder por nosotros mismos. De esta manera está claro que quien no pueda atender a estas tres condiciones de naturaleza legal y socioeconómica debe necesariamente vivir a costa de otro, de ese otro que por decisión propia (incluso los no planeados partes de una decisión, la de tener sexo sin protegerse adecuadamente) tuvo un retoño (hijo, vástago, etc.).

Lo realmente interesante sucede cuando estas condiciones de necesidad son superadas. ¿Qué pasa cuando una persona ya no necesita ser mantenida por ese otro, y aun así lo es? Por simple aplicación del silogismo que parte del concepto previamente expuesto, se convierte en un parásito.

Continuará... [Aquí]



sábado, 17 de enero de 2015

Pausa para meditar

Tomado de http://www.imagenessincopyright.com/2014/07/tierra-la-vista.html

Ommmmmmm.




Ommmmmmmmmm.



Ommmmm.

viernes, 16 de enero de 2015

Revolución

Tomado de http://www.imagenessincopyright.com/2014/08/una-bola-de-cristal-unica-y-diferente.html
El sabio internet define a la revolución como un "nombre femenino", lo cual quiere decir según la semiología más clásica (y misógina) que tenemos problemas, que hay cambio allí, algo obscuro, peligroso, algo revuelto.

Y nada más acorde que la misma definición que brinda la casi divina majestad del Google:

1. Cambio violento y radical en las instituciones políticas de una sociedad.

2. Cambio brusco en el ámbito social, económico o moral de una sociedad.

3. Cambio radical en la manera de tratarse o hacerse algo, o cosa que supone ese cambio.

4. Desorden o alboroto producido por un gran número de personas.

5. Vuelta completa que da un cuerpo alrededor de su eje.

6. Movimiento de un cuerpo que describe una trayectoria cerrada alrededor de otro cuerpo, de un centro o de un eje; especialmente el de un astro alrededor de otro.

El mensaje es claro: cambio.

Un día de estos entonces, me voy a rebelar contra todo, y me convertiré en otra persona, diferente, que hace, que construye, que realmente vive.

En este sentido se ha de morir una de tantas veces como se lo escuché al escritor Mario Mendoza, estar dispuesto a dejar un cierto modo de existencia. Esto es lógico, porque claro, la sola extinción de la vida biológica no es la única forma posible de muerte. Somos multidimensionales en tanto nuestros pensamientos nos permiten abordar varias posibilidades, incluso crearlas a la vez que construimos escenarios y líneas temporales lo cual es ajeno en sí mismo a la constante dada como cierta que se corresponde al tiempo, y por supuesto está mas allá de las consideraciones básicas frente a la cardinalidad, la correspondencia espacial y las denominadas "leyes" físicas.

Es posible entonces que la vida deje de ser una como se conoce. También lo es que las cosas den vueltas incluso sobre su eje, las cuales no resulten solamente en un movimiento básico de rotación, sino en un cambio de aquello que gira, lo que sería más coherente con la transformación entrópica causada por varios movimientos complementarios entre sí.

Ha de recordarse que el mundo se ha construido sobre la constante, sobre los hechos que dan posibilidad a establecer una Ley. El ser humano es caprichoso en cuanto a lo que quiere creer y constantemente esta buscando validaciones, pero estas pueden ser convenientemente arregladas para que se establezca el peligroso axioma, para llegar a la verdad que no requiere de prueba y aquello incluso que no puede ser establecido de manera fácil es consolidado con herramientas discursales y a través de un consenso forzado, el cual parte de un principio fundante que es lógico, natural.

Nuestras disciplinas entonces, aún las de corte más exacto, sufren de aquel exceso de solemnidad y de las formas propias de todo dogma en donde tarde que temprano se tiene que creer.

O eso creo yo.

jueves, 15 de enero de 2015

Momento de claro oscuro

Tomado de http://www.imagenessincopyright.com/2014/09/eclipse-lunar-en-la-noche.html
Y si, quiero sentirme de nuevo reflexivo, elocuente, inviable.

Es claro para mí que cada día es un enfrentamiento, una exaltación de la rutina y un encontrón con las formas mismas del pensamiento individual. Ya lo he mencionado anteriormente, como el triunfo de la modernidad fue el individualismo, y de alguna manera su aprehensión posterior ha mostrado que también es en sí mismo un fracaso. Las libertades son una muestra imperfecta de una dominación perfecta, cuando solo se es permitido pensar de alguna manera cierta y ni qué decir de la forma de actuar, cuando se supone que el límite de la acción individual se encuentra únicamente en el perjuicio del otro, en la evitación de consecuencias que generen daños, más allá claro está de los simples daños colaterales por el roce social, puesto que necesariamente alguien habrá de salir contrariado.

Podríamos decir, que una misma materia no puede (en principio) ocupar un mismo espacio, de esta manera tampoco corresponde en el ámbito de las ideas que se sobrepongan conceptos, puesto que los mismos pueden llegar a ser tan complejos, tan ciertos y reales que se dotan de volumen, se materializan con una masa que en correspondencia con lo anterior los puede hacer densos, impenetrables.

Lo cierto es que la idea, el pensamiento, responde a la acción social. Por simple derivación del esquema en que se han construido los valores personales, por la aplicación del algoritmo social que haya sido programado consciente e inconscientemente por el individuo, y es esta amplitud volumétrica de su propia idea del  otro, lo que choca indistintamente con ese mismo otro. La idea y el objeto tienen dimensiones diferentes, pero colisionan dentro de un mismo plano, y como en todo la fuerza que corresponda vectorialmente con la mayor intensidad, es siempre la que resulta avante. No obstante, la potencia puede ser una ficción en tanto la idea es compleja, tanto como el individuo que la forja, de tal suerte que puede corresponder a extremos maleables, puede ser dúctil o extensible o incluso puede tener propiedades protofísicas o metafísicas, lo que no evita el choque.

Un cambio dimensional requeriría eventualmente la afectación de los objetos, o el menosprecio de las constantes, por lo que tampoco es cuestión de alteridad o singularidad, sino de principio, como todo.

Claro, ¿no?


miércoles, 14 de enero de 2015

Más allá

Tomado de: http://pixabay.com/es/paisaje-valle-niebla-misty-monta%C3%B1a-404072/

Mi mente, se encuentra en otras latitudes, en otros parajes pertenecientes a mundos de ensueño, los que se comunican a mí en susurros. Son pensamientos ajenos, voces de seres que aún no conozco, pero que requieren de mi atención. Que buscan existir con el más simple sentido ius natural: un nombre.



Ir más allá del muro del sueño tal como lo pensó Lovecraft, implica dejarse llenar de aquello más grande que nosotros mismos, aquel universo en que otros seres existen de formas no físicas y con dimensiones que escapan a la realidad de aquello perceptible, más allá del límite mismo de la razón donde los pensamientos pueden obviar las leyes comunes relativas a la distancia, al tiempo.
"Podemos suponer que en la vida onírica, la materia y la vida, tal como se conocen tales cosas en la tierra, no resultan necesariamente constantes, y que el tiempo y el espacio no existen tal como lo entienden nuestros cuerpos de vigilia. A veces creo que esta vida menos material es nuestra existencia real, y que nuestra vana estancia sobre el globo terráqueo resulta en sí misma un fenómeno secundario o meramente virtual". (H.P. Lovecraft: "Más allá del muro del sueño").
 Sólo quiero cerrar los ojos y escuchar, dejarme llevar por estos mensajes que están presentes aquí y allá...

martes, 13 de enero de 2015

Lunes: hay que hacer, lo que hay que hacer

Tomado de http://www.imagenessincopyright.com/2014/08/el-interior-de-una-imprenta.html
El nuevo año siempre trae para mí un regusto por la renovación de los votos hacia los trabajos, los pendientes, proyectos y cosas para hacer, motivo del gusto, derivados del ocio se podría decir, pero que no atienden al mismo por la misma falta de un tiempo enteramente libre.

No es posible evitar el contagio de los monótonos y taciturnos pensamientos generalizados, algunos tienen bastante fuerza y es un tanto más problemático que de costumbre el oponerse a ellos. De esta manera si bien no es necesario hacer una compleja lista de quehaceres o de propósitos, si es factible pensar en aquellas cosas que se acabaran haciendo en algún momento, afán he dejado de tenerlo aunque con el tiempo es claro que uno deja de gozar del mismo, por la finitud y esas cosas que la verdad también me tienen un poco sin cuidado.

Una extensa mañana de pensamientos se arremolinan en mi interior y en cada fibra de mi ser lo único que se cuece son ideas, historias, relatos, vidas ajenas, universos alternos, aventuras, amores, odios y terrores...

Hay que hacer entonces,

                                           ... lo que hay que hacer.

sábado, 10 de enero de 2015

Sábado: Desafío de escritura

Escribir es una tarea amena, gratificante y para quien gusta de ello es poco más que una virtud y la consagración de la existencia de aquellos néctares y ambrosías que tejidos en palabras si llegan a ser suficientes para llegar a la inmortalidad.

No se trata únicamente de buscar la perpetuidad, el reconocimiento, la aceptación. Tal vez es ser escuchado, o incluso llegar a tocar, a afectar a alguien.

El más de los poetas podrá decir que tan solo llegó a él cada inspiración en notas tenues parecidas a una voz que susurra desde adentro mismo de cada uno. La musa toma cualquier forma y se camufla entre los sucesos más coetáneos, más evidentes.

Aun así es difícil hacerlo tan a menudo como uno quisiera, salvo que la dedicación a las letras sea exclusiva e incluso excluyente, que se logre alejar toda la distracción que la constante oficinesca o encorbatada le quita al mundo.

Pronto, pronto.

Ya llegará.

viernes, 9 de enero de 2015

Concentración

Hace un rato, intentaba concentrarme en lo que tengo que hacer, en lo que debo hacer o en todo caso aquello que el orden discordante de cosas que ocupan mi cabeza, está, de primero.

Inmerso, como de costumbre en mis propios asuntos, encontré un viso de humanidad que me alejó de las constantes laborales y me arrastró hacia la inevitable derrota que conlleva cargar con una existencia más o menos consciente. La consciencia muchas veces la he tratado como esa forma reflexiva de aprehensión del mundo, la suma racional de todos aquellos sentidos que tenemos, sensaciones y senso percepciones que ocupan una buena parte de nuestro entender.

No sé de dónde es algo como la humanidad, entender que ahí está esa parte de mí que conecta con los demás. ¿acaso soy diferente hasta el punto de creerme exterior a esa condición?

Claro que no, al menos no desde la condición biológica. Es cierto, cada persona es única e irrepetible, aun cuando cada cual se parezca en demasía a cada otro. Somos eternas copias de nosotros mismos, de aquellos que conocemos y por supuesto, de quienes osaron combinar el material genético del cual somos resultado. Con todo y eso cada uno es único. La individualidad se ha dicho, es una gran conquista social que data propiamente de la revolución francesa, la cual curiosamente no asocio con principios fundantes del Estado y la sociedad, sino con cabezas cortadas.

Entonces, tanto como único, particular, individual, especial y cualquier otra denominación que desaglutine y sea contra homogénea; se me es dable tener ínfulas de corte personal que disocien mi condición humana. Es interesante como la forma de asociar, de contrastar lógicamente eventos, hechos, situaciones, personas y toda clase de otras inferencias lógicas, también permite des-asociar, buscar el centro o núcleo de cada cosa, a la cual no se puede llegar sin la destrucción de la idea, o la deconstrucción si se quiere, en donde las partes a suerte de la ingeniería reversa le muestran a uno mucho más que el todo.

En fin, mi desconcentración terminó.

jueves, 8 de enero de 2015

Jueves de Oficina

Estoy y estaré siempre de pelea constante con el mundo oficinesco, la razón es muy sencilla: apesta.

Me explico. Todo el tiempo la gente está haciendo ruido, mucho ruido, tanto que a veces me parece la usanza de una plaza de mercado, aunque la diferencia es que no hay techos altos que permitan que el ruido escape, y tampoco estan los maravillosos productos frescos que hacen que el ambiente se diluya entre la promesa de algo bien preparado, o de una comida deliciosa. Además, a eso debemos sumarle el ruido constante de los teléfonos que repican insesantes, muchas veces sin que nadie los atienda dado que el oficinista promedio está siempre muy ocupado. Están además los sonidos producidos por las sillas vetustas gimiendo por el peso constante y el reclinar de quien a diario las maltrata con su peso, los zapatos de tacón que acompañan a cada una de las corbatas, faldas y pantalones que indistintamente al género o al sexo, comportan una cacofonía de ires y venidas entre deberes que parecen nunca terminar...

miércoles, 7 de enero de 2015

Balance que no lo es tanto

Si cuento las entradas dentro del archivo del blog, me dan 428 entradas a lo largo de 8 años (desde 2007 hasta 2014) sin contar lógicamente el presente año que apenas inicia, lo que equivaldría a algo así como 53 entradas por año, e incluso unas 4 por mes, y a algo así como 1 por semana.

Claro, las maravillas de la matemática.

Como si en efecto hubiera escrito algo cada semana cuando en realidad a duras penas he logrado publicar cada mes durante los últimos años y eso claro, ayudado por las constantes entradas incompletas que estoy dejando casi siempre, lo que puedo evidenciar en los 20 borradores de entradas dentro del escritorio del Blogger.

Podría ser menos inconforme, menos yo y más algún otro, un nadie más o un alguien más, o un cualquiera, porque esos quienes no son cuales y en cada día me realizo más como un espectro de lo que se es.

Ah tiempo aquellos en que con sentarme unos minutos al día  podía sacar a la luz una maravillosa (para mí) entrada.

La inefable condición de la mente, la reflexión a usanza de cualquiera suceso, de la cotidianidad como dirían algunos, de lo rutinario, moderno y sacado de la constante de días taciturnos y esperanzas perdidas entre tiempos que deberían corresponder al magnifico caos.

Pero sigo aquí. ¿no?

jueves, 1 de enero de 2015

Ciclo de cuentos de autores favoritos (liberados de Copyright)

Por alguna razón que no me explico del todo, he decidido continuar con este blog y poner en él algo más que mis propios trabajos, por ello me he puesto a la tarea de traducir, editar o transcribir algunos cuentos que estan liberados de Copyright, esto para mi propia diversión, aunque mi idea posterior es tomar los mismos y lograr imprimirlos y encuadernarlos por mi cuenta. Habrá que ver.


[Actualización del 22 de enero de 2018. Nunca continué con este proyecto. Quizá por falta de tiempo, tal vez por falta de atención. No sé, la excusa que mejor se acomode.]

martes, 23 de diciembre de 2014

Lo malo de la navidad

Este maldingo diciembre está acabando con mi paciencia. Es terrible ser el único (al parecer) de mi oficina que tiene que trabajar, o que quizá no puede dejar su trabajo a un lado para dedicarse a hacer vida social de alguna manera. A algunos les extraña que hable de mi en términos de no gustar perder mi tiempo y de venir a trabajar, en lugar de hacer amistad o de cualquier otra actividad de índole social ajena a mi propia carga de trabajo. Entiendo aunque no comparta, el que muchas personas tengan su cabeza puesta en otra parte y eso les dificulte la vida, o el trabajo, y que esto se escude, justifique y hasta disfrace con la denominada "alegría decembrina", lo cual, reduciéndolo de manera brusca, no quiere decir sino que el resto del año son miserables.

Viene al caso, esta reflexión anterior:

"Desde hace mucho tiempo considero que no es necesaria una época del año para comer de forma decente, mi propio sobrepeso es una muestra de que disfruto bastante de la comida, haciéndola y comiéndola. Por esta razón no creo que sea prudente esperar todo un año con la excusa de comer ciertos manjares. Por otro lado la familia, bueno, en mi caso, hmmm, digamos que no aplica lo de la unión familiar y otros paradigmas del espacio publicitario de Coca-cola. Por último, tampoco soy muy amigo de las fiestas, no porque no me guste divertirme, sino porque no le veo objeto, salvo que de verdad haya algo que celebrar (espero aclararlo más adelante, en otro escrito)".
Sostuve anteriormente, que no disfruto como tal de estas "fiestas", no obstante creo que he logrado tomar de mejor manera estas fechas, y es sencillo: Si no quiero celebrar, no lo hago. Ahora, esto no quiere decir que llegue al punto de amargarle la vida a alguien o censurar a cada cual por celebrar, pues esto del celebracionismo ya entra en extremos absurdos en este país, cuyo principal producto de exportación no es otro que el folclor, pues su gente es bastante particular, tanto para bien como para mal, pero por favor, déjeme trabajar, que la fiesta es en su casa, con los suyos, no conmigo.


viernes, 12 de diciembre de 2014

Lo harto de viajar

Fuente: Imagen propia.
Luego de haber pasado por múltiples escenarios, aeropuertos, ciudades, cielos y personas... No tengo nada que contar. 

Es un poco triste, pero creo que es un tanto porque estos viajes fueron por trabajo, los cuales -valga decir- reafirmaron el gusto exagerado que tengo por mi propia cama, por el techo de mi habitación, por el frío inclemente de esta, mi ciudad...

Los que acuden al típico: "qué bueno cambiar de ambiente", o "qué rico viajar", es porque son amantes de la incomodidad, o porque nunca salen de sus rutinas y las mismas los tienen al borde del suicidio. Bueno, no es que yo sea del todo ajeno a la rutina y sus efectos, pero he tratado siempre de darle pequeños giros a cada día y tomarle un poco el pelo a lo cotidiano. De igual manera he tomado decisiones estratégicas que han protegido mi existencia del peso de un día muy estandarizado, aunque eso no viene al caso de esta entrada.

Lo importante es, claro, es delicioso viajar, los aviones brindan perspectivas únicas de cada latitud por la que uno sobrevuela, pero cuando es trabajo, con madrugadas y llegadas tarde, todo cambia. En mi caso me resulta agradable como todo se ve tan pequeño, me siento siempre abrumado por el cielo, sus colores, las nubes... Sin embargo tal como lo mencioné, no es nada deseable, madrugar en exceso para tomar un vuelo a primera hora, esto sumado a tener que esperar, hacer filas, los retrasos de los vuelos, los controles y otras cosas tan incómodas, las que hacen que la experiencia reiterada no resulte tan gratificante como debiera.

Sigo creyendo que los mejores viajes son aquellos que se hacen por propio gusto, los que tienen como objetivo descansar, o conocer, y que están motivados hacía y desde cada uno, pero definitivamente si hace muy a menudo ya se vuelve agotador. Ah y claramente, gran parte de la culpa de esto, es de la temporada...

martes, 28 de octubre de 2014

Fantasma

Recuerdo la eterealidad, es... 

como la realidad, pero más etérea... 

en algún momento me sentí un ser no vivo, no muerto, perdido entre la celosía de las diferentes realidades: un fantasma

Ahora, muchos años después, encuentro que esta "realidad" es tan cíclica como cuando me puse la tiara del pensamiento, con ese intenso deseo por expresar lo que pasaba de momento, pero que se quedaba todo el tiempo, constante como lo poco, sujeto al capricho de lo caótico, incontrolable como el flujo mismo de la energía que da sentido a todo.

Tal vez esa es la consigna, no dejar que todo pase sin una explicación. No por el afán de saberlo todo, sino porque corresponde a la naturaleza propia de la curiosidad, al espíritu deseoso, a la estirpe pensante, tal vez de antes de ser consumidos por la tendencia, la constante y la costumbre...

Lo cierto es que encontré una letra sumada a una melodía especial que refleja al fantasma, y quiero dejarla aquí.



Letra

"miras todo al revés
no caminas con los pies 
y aunque sientes que todo el mundo te ve 
nadie te ve 

si cambiaras tal vez 
podrías camuflarte entre los árboles 
tal vez 

podemos fingir hasta explotar 
podemos fingir hasta olvidar 
de respirar 

giraremos hasta vomitar 
giraremos hasta vomitar 
y por fin podremos respirar 
tal vez 
tal vez 

sientes todo al revés 
si te besan podrías desaparecer 
de este mundo 
de este mundo 

eres aire 
y te sacan a bailar 
los fantasmas 
pero nadie puede amar 
a un fantasma 

podemos fingir hasta explotar 
podemos fingir hasta olvidar 
de respirar 

giraremos hasta vomitar 
giraremos hasta vomitar 
y por fin podremos respirar 

respirar 
respirar 
respirar"

lunes, 27 de octubre de 2014

Lunes: Desafío de inicio...

¿Como llevar la cuenta de lo mucho que se dice, de lo que se piensa, de los constructos inacabados, o de toda esa cantidad de especulaciones que he traspasado desde mi cabeza a este espacio?. Es un poco harto iniciar cada día con una pregunta, que la misma no se resuelva y se forme en la línea de interrogantes que hacen parte de una vida. No obstante, esto es satisfactorio, es importante, se lleva de la mano con una existencia disímil con el concepto de lo "aburrido", idea que no resulta del todo ajena y sobre la que más de una vez he llegado a pensar, a reflexionar, a discernir casi una de esas largas introspecciones que sirven de exorcismo constante para aquellos demonios que habitan en mi propio ser.

El inicio, este es un momento complejo frente a todo proyecto, teniendo en cuenta que las etapas previas, precisamente no hacen parte de este accionar. Una vez se tiene casi todo preparado, lo que falta ya es ir, avanzar, comenzar.

Claro, también queda de por medio lo que tiene que ver con el mantenimiento del ritmo, el desarrollo de aquello iniciado... más difícil, tan complejo, el acabar, concretar y llevar todo a un desenlace provechoso.

Hoy, este es el momento:

¡HORA DE EMPEZAR!